lunes, 6 de junio de 2016

Para quiénes son las ciudades

Fragmentación, segregación, privatización y dificultades para el acceso al suelo son algunos de los rasgos de la forma de urbanización que se consolidó en los 90.


Una chica de 16 años está a punto de parir en la vereda. Vive ahí, junto a la boletería de un teatro en refacción, con su novio y un hijo pequeño. El trabajo de parto empezó hace unas horas y la sirena de la ambulancia que finalmente llega para llevarla al hospital se mezcla con el bullicio del comienzo de la noche en el Centro porteño. es viernes y la avenida Corrientes está tan viva como en sus mejores tiempos; parejas y grupos llenan veredas, bares y restaurantes y hacen cola frente a las puertas de los teatros. La ciudad y su espacio público parecen de fiesta, y con los restos de esa fiesta intenta sobrevivir un creciente conjunto de personas sin techo que viven y duermen en las calles, en las bocas de subte y en las plazas.

domingo, 5 de junio de 2016

Saber quién manda

–Cuando yo uso una palabra –dijo Humpty Dumpty con tono burlón– esa palabra significa exactamente lo que yo quiero que signifique, ni más ni menos. –La cuestión –dijo Alicia– es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes. –La cuestión –dijo Humpty Dumpty– es saber quién manda, eso es todo.

El diálogo entre Alicia y Humpty Dumpty en el capítulo 6 de Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll, ilustra con gracia el modo en que ciertas instituciones, como la Real Academia Española (RAE), intentan intervenir en el mundo social y político a través de las palabras y sus definiciones.En los últimos años, las enmiendas introducidas en el Diccionario de la lengua española fueron objeto de cuestionamientos por parte de minorías étnicas y religiosas, organizaciones sociales y políticas.

viernes, 1 de agosto de 2014

Los hijos del mercado

(Una nota de 2005)

A los 18 meses son capaces de reconocer logos comerciales y a los dos años pueden pedir productos por su marca. A los tres, algunos ya deciden qué ropa ponerse y otros patalean en la puerta de Mc Donald’s reclamando su derecho a la cajita feliz. Apenas son capaces de mantenerse sentados (es decir, alrededor de los seis meses), son colocados en el “puesto de observación culturalmente definido: el carrito del supermercado” –según las palabras de un renombrado especialista en marketing–, y cuando aprenden a caminar, empiezan a sacar por sus propios medios los productos durante el paseo por el supermercado. De hecho, las góndolas se fueron adaptando a la mirada de los chicos: si hace diez años la altura preferida era de un metro y medio metros, hoy ha descendido a los 90 centímetros.

martes, 6 de mayo de 2014

Solos y mal alimentados

(Una nota de 2006)

 En la Argentina y en otros países pobres o empobrecidos, hace tiempo que los ricos dejaron de detentar el monopolio de la gordura. Si durante siglos la obesidad fue signo de opulencia, hoy la situación tiende a invertirse. Ricos flacos y gordos pobres, es, además del título de un libro de la antropóloga Patricia Aguirre, una de las consecuencias más llamativas de los cambios que están experimentando las culturas alimentarias. No es que la sociedad sea más justa, y que el reparto equitativo de los kilos sea consecuencia de un reparto más equitativo de la riqueza. Por el contrario, mientras los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, los primeros pueden acceder a patrones de consumo saludables y, si no llegan a adaptarse a los imperativos que impone el ideal del cuerpo sano y delgado, siempre está la opción de procesar en el gimnasio o eliminar en el quirófano lo que sobra.

miércoles, 24 de julio de 2013

Emiliano Galende: Políticas del amor y del miedo

En un tiempo en el que el encuentro con el otro es cada vez más difícil, surgen, según el médico y psicoanalista Emiliano Galende, nuevas formas del lazo social. La angustia y otros males contemporáneos.

 La sociedad no es un escenario neutro en el que las personas viven sus vidas privadas al margen de influencias externas. Por el contrario, los sentimientos, los modos de amar y de odiar, de encontrarse o desencontrarse con los otros, de desear y de temer, están profundamente atravesados por la cultura e, incluso, por la forma en que cada sociedad organiza su economía y su gobierno, reparte sus recursos, regula –o no– la voracidad del mercado.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Pantalla autorreferencial: la televisión que se mira a sí misma

Los ciclos dedicados a revisar lo que sucede en otros programas se multiplican en todos los canales. Celebridades de utilería y otros fenómenos de un medio cada vez más narcisista.

jueves, 2 de mayo de 2013

Pegarle a un niño

El nuevo Código Civil prohíbe a los padres darles chirlos a sus hijos». Sin demasiadas repercusiones, la información recorrió los medios a fines del año pasado a raíz del proyecto de reforma del Código Civil que, entre otros cambios, se proponía derogar el artículo que consagra el llamado «poder de corrección» de los padres y establecer la prohibición explícita del «castigo corporal, los malos tratos y cualquier hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes».

martes, 15 de enero de 2013

Vito Dumas: La leyenda del innombrable

Prejuicios populares, envidias y rencores políticos tejieron en torno de Vito Dumas una leyenda negra que silenció por décadas su nombre y sus hazañas. En 1942, fue el primer navegante que en solitario y por la ruta del Cabo de Hornos, dio la vuelta al mundo.

Por pura obra del azar, 1942, año en que el primer navegante solitario argentino inició su viaje alrededor del mundo, es anagrama de aquel en que Cristóbal Colón llegó a América. A Vito Dumas –hijo de inmigrantes italianos, nacido con el siglo en el barrio porteño de Palermo, nadador, pionero en múltiples áreas y hazañas, empecinado, parco, galante, eximio timonel, amigo de los temporales– le gustaban las coincidencias, especialmente en materia de números. Y el dato no le habrá resultado indiferente cuando se propuso circunvalar el planeta, solo en un pequeño velero, por la llamada “ruta imposible”, a la altura de los 40 grados de latitud sur.

jueves, 12 de julio de 2012

Identidad de género: Ser lo que se es

Pasar de las páginas policiales a la sección política de los diarios representa un cambio radical en la forma de existencia social de cualquier grupo o persona. La comunidad transexual argentina acaba de dar ese paso. La aprobación de la ley de Identidad de Género, que permite cambiar de nombre y género a través de un trámite administrativo y establece el derecho a la salud integral –que incluye intervenciones de reasignación genital– representa el pleno acceso a la ciudadanía para un grupo que ha sufrido histórica y sistemáticamente la violación de sus derechos.. «Es como la abolición de la esclavitud; nuestra Asamblea del año XIII», se entusiasma, frente al Congreso donde se celebra esta victoria, una activista trans. Una esclavitud poco visible, que transcurría en los márgenes de la sociedad, en esas zonas negras o rojas donde todas las formas de violencia física y simbólica los tenían como objetos privilegiados.

martes, 10 de julio de 2012

Susana Trimarco: Los días sin Marita

Hace diez años que Susana Trimarco busca a su hija. No ha dejado de buscarla ni uno solo de los días y las noches de estos diez últimos años. Su perseverancia la llevó a cruzar más de una frontera y a conocer el otro lado, el más oscuro, de la apacible vida cotidiana de la provincia de Tucumán: vio personas vendidas y compradas como mercancías, vidas robadas, plusvalía sexual extraída a fuerza de violencia y terror de los cuerpos de mujeres jóvenes.
Marita Verón desapareció el 3 de abril de 2002. Tenía entonces 23 años, una hija de 3 y vivía con su pareja, David, en un departamento del barrio Gráfico II, en Las Talitas, Gran Tucumán. Esa mañana dejó a la niña con Trimarco y salió rumbo a la Maternidad para una consulta ginecológica. «Quedate tranquila, mamá, que enseguida vuelvo», dijo antes de irse. Fue la última vez que Susana escuchó la voz de Marita. Desde entonces, dice, «fue como si la tierra se la hubiera tragado».

martes, 22 de mayo de 2012

Hijos de Dios


Querido Jesús, te pedimos que bendigas a nuestros directivos y maestros», recita la directora, y repiten a coro, con voces y caras de sueño, los alumnos antes de entrar a clase. La oración es lenta y monótona. Se le pide a Jesús compañía «para aprender, compartir y obedecer», para así «imitarte y ser buen hijo de Dios». La directora finaliza con un enérgico «que así sea» y alguien agrega: «En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo», mientras los chicos hacen la señal de la cruz sobre sus guardapolvos blancos. La escena, que fue registrada por la agencia de noticias Copenoa, ocurre en la escuela Remedios de Escalada de San Martín, en el centro de la capital salteña. Pero no sólo allí: en muchas otras escuelas públicas salteñas, decenas de miles de niños rezan, leen la Biblia, bendicen el alimento, oran y se persignan al entrar a clase y al salir, a la hora de almorzar y merendar, en las aulas y fuera de ellas. Directoras y maestros inician el día de trabajo con la invocación a la divinidad cristiana, con la misma naturalidad con la que, en escuelas de otras provincias, se saluda a la bandera. Los rituales escolares se mezclan con los religiosos. El patio de la escuela se vuelve templo. Los docentes dejan de enseñar conocimientos aceptados como verdaderos por toda la comunidad, legitimados por la ciencia o los acuerdos democráticos, y transmiten a sus alumnos un dogma.

martes, 12 de abril de 2011

Un hombre feliz

¿De dónde sacó el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que hay que ser feliz para gobernar? ¿Qué libro de autoayuda, qué asesor de campaña lo inspira cuando afirma: «Estoy en política para que la gente sea feliz, y si yo no estoy feliz no puedo ayudar a la gente»? Lo dijo recientemente, al confirmar el embarazo de su esposa Juliana Awada y en muchas otras oportunidades similares.

lunes, 11 de abril de 2011

Avatares del guardapolvo

Empiezan las clases y, como todos los años, las revistas dominicales de los diarios lo celebran con notas especiales, en general con poco contenido y mucha invitación al consumo. La «Vuelta al cole» es tema obligado de las páginas de moda, que presentan «equipos de tiempo completo para disfrutar de la clase y el recreo». Estas producciones ya son un clásico: niños más rubios y sonrientes que el promedio de los escolares argentinos, madres más delgadas y deslumbrantes, adelantan lo que va a usarse en las aulas. Pero lo extraño, lo que hace ruido en esas fotos, no son sólo las casas con jardines ni las sonrisas extra large de niños y adultos. Hay algo más: mientras el 66% de los alumnos de escuelas primarias concurre a establecimientos públicos, en las páginas con las que tres de los diarios de mayor venta en la Argentina saludan el inicio de las clases no hay ni un solo guardapolvo blanco.Hay, eso sí, pantalones grises, polleras tableadas, blazers, corbatas, jumpers y otros emblemas de escuelas privadas que, paulatinamente, se han ido imponiendo como sinónimo de educación.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Macri y la lógica del automovilista

El llamado «caos de tránsito» es un lugar común de la derecha, un comodín que suele sacarse de la manga cuando ya no hay, o cuando nunca hubo, argumentos. Sus usos son múltiples: sirve para vaciar de contenido los reclamos sociales, para convertir una protesta legítima en la «pesadilla» del ciudadano promedio, para tapar, con la repetición gritona de la queja, las voces de los que salen a la calle. Allí donde hay personas con necesidades y reclamos, sectores sociales que intentan hacerse ver y escuchar, los medios del establishment sólo ven caos, demoras en la avenida 9 de julio, complicaciones en el micro y macrocentro.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Juventudes hitlerianas

Las multitudes en la calle suelen alterar algunos ánimos, sobre todo cuando esas multitudes son jóvenes y portan banderas y consignas no del todo amables hacia el establishment y sus representantes. Una buena prueba de ello la dio el periodista y abogado Mariano Grondona, quien en su programa Hora Clave del domingo 31 de octubre, en Canal 26, dio a conocer un peculiar «análisis» de la masiva afluencia de jóvenes al sepelio del ex presidente Néstor Kirchner.Según Grondona, «lo que mostró el velorio es que hay muchos jóvenes que se han enrolado en La Cámpora y en agrupaciones similares, casi fanatizados por una prédica». Acto seguido, el veterano columnista del diario La Nación comparó esta circunstancia con «la que se daba en situaciones prerrevolucionarias, por ejemplo, en la Alemania de los años 20, una república perfecta en la que Hitler estaba montando unos miles de fanáticos, o Mussolini en Italia, o el Partido Comunista en la Rusia antes de la revolución soviética». Resumiendo, dijo Grondona, como si lanzara una advertencia, en la Argentina hay un peligro: ese «conjunto importante, pero tremendamente fanatizado». Esos chicos de ojos llenos de lágrimas que fueron a la Plaza de Mayo con flores, banderas y velas a despedirse del ex presidente no serían, según el periodista, más que un remedo de las juventudes hitlerianas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El espíritu de Doña Rosa II

Es su mantra, su contraseña, su salvoconducto a la impunidad. «Yo digo lo que dice la gente, lo que dice la calle», suele asegurar Mirtha Legrand, y la frase funciona como un aviso: la diva está por sucumbir a uno de sus ya clásicos episodios de incontinencia verbal. Que se viene el zurdaje, que los niños adoptados por homosexuales corren el riesgo de ser violados por sus padres, que los pobres no piensan.Esta vez, el tema fue el sepelio de Néstor Kirchner. «Yo digo lo que dice la gente, que el cadáver no estaba en el cajón, lo habrán escuchado, el cadáver no estaba». Habían pasado apenas dos días del entierro del ex presidente y fue la señora Legrand quien se encargó de calificar a su propio comentario: «Es desagradable hablar de una persona que ha desaparecido así, pero esto es televisión», advirtió, sin que se entendiera bien la relación entre una cosa y la otra.

viernes, 22 de octubre de 2010

Usos de la muerte

Entre los múltiples intentos por sacar réditos políticos de la muerte del joven militante Mariano Ferreyra, el del periodista de Clarín Eduardo Van Der Kooy supera el promedio del cinismo nacional. Y lo hace, sobre todo, porque pretende responsabilizar del crimen al Gobierno Nacional desde las páginas del mismo diario que, en junio de 2002, con el vergonzoso título de «La crisis causó dos nuevas muertes», pretendió diluir las clarísimas responsabilidades del asesinato, a manos de la Policía Bonaerense, de los piqueteros Maximiano Kosteki y Darío Santillán. Si entonces sobraban las pruebas que incriminaban al comisario Alfredo Franchiotti –y muchas de ellas, como las 240 fotografías tomadas por el reportero gráfico Pepe Mateos, estaban en la mismísima redacción de Clarín– hoy, como el propio Van Der Kooy admite, no existe «ninguna prueba de que el Gobierno haya tenido algún vínculo –directo o indirecto– con la reyerta sindical entre facciones antagónicas del gremio ferroviario que concluyó con un militante muerto». Sin embargo, el periodista asegura que la muerte de Ferreyra fue «un desenlace esperable» en el «perceptible clima de encierro y violencia latente que caracteriza a la Argentina, en especial, desde que el kirchnerismo cayó derrotado en las elecciones legislativas del 2009». Este clima, agrega, va dejando «residuales de pólvora que cualquier fricción se transformaría en explosión y fuego». «La Presidenta y el ex presidente tal vez, no tengan cabal conciencia de la infinidad de potenciales reacciones, concientes o inconcientes, que desatan cada uno de sus actos y sus palabras». Más bien, agrega, para que no queden dudas de lo que quiere decir, «podría pensarse que cada uno de aquellos actos y palabras buscarían, en efecto, provocar lo que provocan».
Las comparaciones, dicen, suelen ser odiosas. Pero, en este caso, resultan, también, sumamente ilustrativas. .

jueves, 23 de septiembre de 2010

Perfil y el Apocalipsis

Hace tiempo que el diario Perfil viene anunciando el Apocalipsis. En la columna del periodista José Eliaschev, una prosa forzadamente compleja está puesta al servicio de una idea bastante simple: el país camina inexorablemente hacia la decadencia.En sus notas abundan, entre otras cosas, las generalizaciones injustificadas. Ya se sabe que Eliaschev acusa al Gobierno de todo tipo de infamias, pero no explica por qué éstas deberían hacerse extensivas a toda la sociedad. Sus temas son siempre grandes y «la Argentina» es su objeto privilegiado de análisis. Y esa Argentina, diagnostica, «padece de proverbiales excesos emocionales», «un estado de ira sacralizado», «una notable compulsión al atraso». Nuestro país, continúa,«respira con una sospechosa y absurda taquicardia», «parece un organismo híper medicado y turbulento» y padece «una debilidad emocional reveladora de una poderosa inmadurez colectiva».
Abruma no sólo la redundancia, sino también el tono acusatorio, aristocrático y hasta racista con el que se condena a la plebe y su «lenguaje anoréxico» o a la televisión y su «deleite insaciable por lo subalterno». Principal y subalterno, alto y bajo, culto y vulgar, son categorías que aparecen una y otra vez en las columnas semanales de Eliaschev, y constituyen los criterios según los cuales se ordena el mundo desde esta página del diario Perfil. Abajo está la plebe, el Gobierno, la televisión, todo lo malo que le pasa a este país. Arriba, muy arriba, el autor, diagnosticador de patologías sociales, adjetivador incontinente y especialista en verdades con mayúscula. M. G.
Acción Nº 1058, segunda quincena de setiembre de 2010.


viernes, 30 de julio de 2010

Libertad, igualdad, diversidad

Revista Acción Nº1055, primera quincena de agosto de 2010.
Hace mucho tiempo que un hecho político no se festeja con lágrimas. Hay que buscar y rebuscar en los archivos y en la memoria para recordar un acontecimiento que haya sido deseado con tanta pasión y celebrado con tanta alegría como la modificación al Código Civil que universalizó en la Argentina el derecho al matrimonio. Fue una fiesta lo que ocurrió dentro y fuera del Congreso en la fría madrugada del 15 de julio, pero lo que se celebraba no era el matrimonio, sino la igualdad. . «Se cumplió un sueño –dice María Rachid– presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans–. Hoy todos somos más felices». Su lucha y la de muchos otros hombres y mujeres no sólo consiguió un notable avance en materia de derechos e igualdad jurídica. Logró, además, poner un nexo en palabras e ideas que no suelen estar juntas: política y felicidad, leyes y sueños, derechos y sexualidad.

martes, 15 de junio de 2010

El espíritu de Doña Rosa

Nunca cometerá el desliz de ser fotografiada sin maquillaje ni permitirá que la cámara tome su perfil en un ángulo inconveniente. Jamás dejará que se sepa su edad o que trascienda el número de cirugías que ha soportado su epidermis. Pero hay otros deslices que le importan poco y nada. . Es que, para la señora Rosa María Juana Martínez Suárez de Tinayre, más conocida como Mirtha Legrand, la palabra es lo de menos. El público, al que ella se debe, ya sabe, o debería saber, que bajo los vestidos color rosa y los brillitos, bajo el spray y maquillaje, hay una mujer. Y esa mujer es cada vez más reaccionaria. Su vasta trayectoria tiene hitos bien conocidos: desde aquella vez que retó a Cecilia Rossetto por ser «demasiado politizada, muy de izquierda, querida, demasiado» hasta el maltrato a sus asistentes y la descarada confesión de su antipatía por ciertos sectores sociales. «La gente educada, la gente culta, la gente evolucionada, piensa. La gente que tiene hambre no puede pensar», le dijo hace no mucho tiempo a Antonio Cafiero. Tras la reciente reapertura del Colón, en una gala hecha a su medida, frívola e insustancial, volvió a aflorar, sin censura, el espíritu de doña Rosa, que así se llama la señora Legrand. En efecto, para Rosa María Juana, todo estuvo muy lindo. «Había vallas, la gente no molestaba», aseguró la diva, que tras su paso por el Colón logró que Mauricio Macri le prestara el teatro para transmitir desde allí su programa.

Datos personales

marina.garber@gmail.com

Buscar este blog

Seguidores