<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029</id><updated>2011-09-21T06:32:33.899-07:00</updated><category term='movileros'/><category term='lectura'/><category term='Castro'/><category term='Nelson'/><category term='delitos'/><category term='Rial'/><category term='televisión'/><category term='medios'/><category term='mercado'/><category term='los 90'/><category term='Arce'/><category term='privatización'/><category term='Tinelli'/><category term='Bauman'/><category term='amor'/><category term='el chori y la coca'/><category term='universidad'/><category term='Giménez'/><category term='el colo'/><category term='silencio'/><category term='pantallas'/><category term='Galende'/><category term='humor'/><category term='garcas'/><title type='text'>Objeto fugaz</title><subtitle type='html'>Casi un blog</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>33</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-157520066632879379</id><published>2011-04-12T15:37:00.000-07:00</published><updated>2011-04-12T10:32:44.606-07:00</updated><title type='text'>Un hombre feliz</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WqEp-3ySnAM/TaODoFCprMI/AAAAAAAAAK0/ddmDWf-TcSs/s1600/macri.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-WqEp-3ySnAM/TaODoFCprMI/AAAAAAAAAK0/ddmDWf-TcSs/s320/macri.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5594459886695591106" /&gt;&lt;/a&gt;¿De dónde sacó el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que hay que ser feliz para gobernar? ¿Qué libro de autoayuda, qué asesor de campaña lo inspira cuando afirma: «Estoy en política para que la gente sea feliz, y si yo no estoy feliz no puedo ayudar a la gente»? &lt;span id="fullpost"&gt;Lo dijo recientemente, al confirmar el embarazo de su esposa Juliana Awada y en muchas otras oportunidades similares.&lt;br /&gt;En la puerilidad publicitaria del discurso de Macri, en su filosofía del felicisimo, puede advertirse la influencia de Alejandro Rozitchner, filósofo, asesor y gurú espiritual del PRO, especialista en frases hechas para provocar a la izquierda, que él desprecia y denuesta. «Algún día se van a dar cuenta de que Mauricio Macri es el prócer de esta época», «Hoy el fascismo es la izquierda», «Las personas no somos todas iguales ni valemos todas lo mismo; hay personas que valen más que otras, hay personas más capaces que otras», son algunas de sus invenciones. Pero además de esta faceta provocadora, el filósofo cultiva otra, que hace de la felicidad, el éxito individual, la vitalidad, la inventiva, el optimismo, valores supremos de toda práctica personal o política.&lt;br /&gt;Sin embargo, ahora, y mal que le pese al jefe de Gobierno, nadie ha probado que exista alguna asociación entre la capacidad para gobernar y la felicidad personal. En cambio, numerosos ejemplos históricos demuestran que es posible ser inmensamente desdichado en la vida privada y, no obstante, gobernar bien, o hacer grandes cosas por la humanidad.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;i&gt;Acción &lt;/i&gt;1.071, primera quincena de abril de 2011.&lt;br /&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-157520066632879379?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/157520066632879379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2011/04/un-hombre-feliz.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/157520066632879379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/157520066632879379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2011/04/un-hombre-feliz.html' title='Un hombre feliz'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WqEp-3ySnAM/TaODoFCprMI/AAAAAAAAAK0/ddmDWf-TcSs/s72-c/macri.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-3178450371317205193</id><published>2011-04-11T14:28:00.000-07:00</published><updated>2011-04-12T10:34:35.834-07:00</updated><title type='text'>Avatares del guardapolvo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-703W9SoBPfw/TaOFvlWLiCI/AAAAAAAAAK8/EKbOMM3nj9c/s1600/guardapolvos.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 188px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-703W9SoBPfw/TaOFvlWLiCI/AAAAAAAAAK8/EKbOMM3nj9c/s320/guardapolvos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5594462214649776162" /&gt;&lt;/a&gt;Empiezan las clases y, como todos los años, las revistas dominicales de los diarios lo celebran con notas especiales, en general con poco contenido y mucha invitación al consumo. La  «Vuelta al cole» es tema obligado de las páginas de moda, que presentan «equipos de tiempo completo para disfrutar de la clase y el recreo». Estas producciones ya son un clásico: niños más rubios y sonrientes que el promedio de los escolares argentinos, madres más delgadas y deslumbrantes, adelantan lo que va a usarse en las aulas. Pero lo extraño, lo que hace ruido en esas fotos, no son sólo las casas con jardines ni las sonrisas extra large de niños y adultos. Hay algo más: mientras el 66% de los alumnos de escuelas primarias concurre a establecimientos públicos, en las páginas con las que tres de los diarios de mayor venta en la Argentina saludan el inicio de las clases no hay ni un solo guardapolvo blanco.&lt;span id="fullpost"&gt;Hay, eso sí, pantalones grises, polleras tableadas, blazers, corbatas, jumpers y otros emblemas de escuelas privadas que, paulatinamente, se han ido imponiendo como sinónimo de educación.&lt;br /&gt;Los símbolos cambian. Y esos cambios se manifiestan en todas partes. Las «blancas palomitas» que poblaban las aulas de la maestra Jacinta Pichimahuida en sus sucesivas versiones de 1966, 1974 y 1983, han mutado en las polleras escocesas y los escudos bordados de la Pretty Land School of Arts de Patito feo, el último gran éxito televisivo dirigido al público infantil, como antes habían sido los uniformes de la serie Rebelde way y su escuela, llamada Elite Way School.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Vestidos como de nieve&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;El guardapolvo blanco, símbolo por excelencia de la escuela pública, se fue impregnando, desde comienzos del siglo XX, de innumerables valores positivos. Representó la democratización del acceso al conocimiento, la igualdad, el compromiso con lo público. Sin embargo, su valoración social sufrió un fuerte retroceso en las últimas décadas. «Los niños de hoy, cuando ven un guardapolvo blanco, ven un uniforme de pobre, esta es la realidad», decía en su libro &lt;i&gt;Violencia social-violencia escolar&lt;/i&gt; la psicoanalista Silvia Bleichmar. Para ella, el guardapolvo había «dejado de ser un símbolo de pertenencia para ser un símbolo de exclusión en la Argentina. Y eso es gravísimo, porque atenta contra la identidad de los niños que lo portan y hacia su perspectiva de futuro».&lt;br /&gt;Al guardapolvo le pasó lo mismo que a la escuela pública, cuyo deterioro, material y simbólico, tuvo su punto culminante en la década del 90, con la reforma impulsada por el menemismo y su ley Federal de Educación. Mientras avanzaba un proceso privatizador, que pretendía dejar en manos del mercado la educación de los argentinos, se iba desdibujando el lugar de algunos símbolos que habían formado parte de la identidad colectiva. El guardapolvo blanco es uno de ellos: no sólo como emblema social, sino también como hito de la memoria personal, objeto que condensa historias, momentos, biografías. ¿Cuántas madres y cuántos padres han llorado al ver a sus hijos vestidos de blanco el primer día de primer grado? Es cierto que también se puede llorar ante un blazer y una pollera tableada, pero así como el guardapolvo tiene una fuerte connotación integradora, en el uniforme hay un matiz de distinción: funciona, sobre todo, diferenciando al que lo porta de los otros.&lt;br /&gt;Hay procesos culturales, invisibles, anónimos, que, como en una foto desteñida por el tiempo, van borrando los guardapolvos blancos de las revistas y las series de televisión. Climas de época, estados del humor social, sentidos comunes. Pero también hay políticas, con nombre y apellido, que favorecen cierto estado de cosas. La reforma educativa de los 90 fue una de ellas. Pero hace apenas unas semanas, un funcionario macrista demostró que ese espíritu privatizador sigue vivo en la ciudad de Buenos Aires. «¿Y si asumimos que la educación pública está muerta y con esa plata le pagamos a los chicos una escuela privada?», preguntó Carlos Pirovano, subsecretario de Inversiones de la ciudad. Hubo una catarata de reacciones, legisladores que pidieron su renuncia y que, justificadamente, se indignaron. Pero también podría celebrarse que la falta de filtros de algunos personajes permita expresar, en toda su crudeza, ese impulso antipúblico que viene haciendo su trabajo desde hace décadas en la sociedad argentina. Un impulso del que la administración de Mauricio Macri ha dado sobradas muestras, aumentando, por ejemplo, los subsidios a la educación privada y subejecutando las partidas dedicadas a la educación pública.&lt;br /&gt;El guardapolvo blanco, asegura la especialista Inés Dussel, nació como un modo de regular los cuerpos en la escuela y con claro contenido de género. «Había que sospechar del lujo y la ostentación en las mujeres porque el amor a los vestidos caros podía llevar a oficios non sanctos», señala. Más tarde se convirtió en símbolo de integración y de equidad. Fue o estuvo a punto de ser uniforme de pobre y signo de distinción social negativa. Habrá que ver si las luchas de quienes aún apuestan por la escuela pública y, sobre todo, la experiencia cotidiana de tantos estudiantes, padres y docentes, logran inaugurar un nuevo capítulo de una historia que, más que la de una prenda, es la historia de gran parte de los argentinos&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;i&gt;Acción&lt;/i&gt; Nº 1.071, primera quincena de abril de 2011.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-3178450371317205193?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/3178450371317205193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2011/04/avatares-del-guardapolvo.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/3178450371317205193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/3178450371317205193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2011/04/avatares-del-guardapolvo.html' title='Avatares del guardapolvo'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-703W9SoBPfw/TaOFvlWLiCI/AAAAAAAAAK8/EKbOMM3nj9c/s72-c/guardapolvos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-9031531797091117899</id><published>2010-11-26T13:41:00.000-08:00</published><updated>2010-11-26T13:51:13.144-08:00</updated><title type='text'>Macri y la lógica del automovilista</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TPArQQwzuxI/AAAAAAAAAKA/01U6MzqhWU8/s1600/macri.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 192px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TPArQQwzuxI/AAAAAAAAAKA/01U6MzqhWU8/s320/macri.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543978699670666002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El llamado «caos de tránsito» es un lugar común de la derecha, un comodín que suele sacarse de la manga cuando ya no hay, o cuando nunca hubo, argumentos. Sus usos son múltiples: sirve para vaciar de contenido los reclamos sociales, para convertir una protesta legítima en la «pesadilla» del ciudadano promedio, para tapar, con la repetición gritona de la queja, las voces de los que salen a la calle. Allí donde hay personas con necesidades y reclamos, sectores sociales que intentan hacerse ver y escuchar, los medios del establishment sólo ven caos, demoras en la avenida 9 de julio, complicaciones en el micro y macrocentro.&lt;span id="fullpost"&gt;Pero la retórica del caos no es patrimonio exclusivo de los medios. También suele recurrir a ella el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos aires, Mauricio Macri. Lo hizo para justificar su oposición a los festejos el Bicentenario en la avenida 9 de Julio -«El resultado va a ser un trastorno de tránsito muy grande», analizó- y, más recientemente, cuando decidió negar la autorización para la realización de Tecnópolis, la megamuestra sobre ciencia y tecnología con la que el Gobierno Nacional planeaba cerrar los festejos del Bicentenario. «No creemos que sea posible organizar esta muestra en la avenida Figueroa Alcorta, porque le estamos complicando la vida a una parte importantísima de la ciudad de Buenos Aires», dijo Macri.&lt;br /&gt;El Jefe de Gobierno suele incurrir en este tipo de simplificaciones. Identificar al ciudadano, al porteño, a la propia ciudad de Buenos aires, con el automovilista, es, para él, casi una definición de principios. El mundo según Macri es un mundo visto desde el asiento del conductor, confortable, con aire acondicionado y GPS, pero de baja tolerancia a las manifestaciones callejeras y a los embotellamientos.&lt;br /&gt;Obviamente, los problemas de tránsito existen y deben ser convenientemente abordados. Pero Macri está hablando de otra cosa. Sus planteos no están destinados a solucionar el «caos vehicular» porteño, en primer lugar porque son generalizaciones que se asemejan más a un comentario de ascensor que a un diagnóstico bien fundamentado y, en segundo, porque es imposible resolver el problema del tránsito en la ciudad desde el punto de vista del automovilista individual, sin modernizar y ampliar el sistema de transporte público, especialmente el subterráneo.&lt;br /&gt;La lógica del automovilista es una lógica individualista. En un auto, se viaja solo o, a lo sumo, con la familia. El auto es el hábitat por excelencia del individuo neoliberal, un emblema de la privatización de la que fue objeto la vida de las personas y de las ciudades en las últimas décadas, en la Argentina y en el mundo. En efecto, a partir de los años 90, los espacios urbanos han ido sufriendo importantes modificaciones. El éxodo de las elites a los barrios cerrados de los suburbios, el surgimiento de nuevos centros de entretenimiento y negocios, la ruptura del paisaje tradicional de la ciudad con la aparición de las llamadas «torres country», edificios semejantes a pequeñas ciudades amuralladas con todo tipo de servicios– han reducido la vida urbana de ciertos grupos sociales a un viaje en automóvil de un estacionamiento a otro: del garaje de la torre al de la oficina, de la puerta de la escuela (privada) al parking del shopping. En este contexto, el auto se hace cada vez más necesario para unir los fragmentos urbanos, debidamente vallados, que van surgiendo en los barrios y en la periferia&lt;br /&gt;Pero los autos, dice el urbanista español Roberto Goycoolea Prado, son enemigos de la ciudad entendida como espacio de socialización. «Donde hay muchos coches, no se puede reunir gente», señala. La lógica del automovilista es contradictoria con otras lógicas urbanas: la de la convivencia y el encuentro con el otro, la de los grupos sociales que ejercen su derecho a expresarse o a reclamar ante las autoridades. En este peculiar sentido de la palabra ciudad, entendida como el lugar de lo público, Mauricio Macri profesa una ideología marcadamente antiurbana. Por eso, quizá no haya sido casualidad que la fiesta de casamiento del jefe de Gobierno con la empresaria Juliana Awada se haya celebrado en el campo. Lejos de la ciudad, sus voces y sus ruidos. Lejos del caos del tránsito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Revista &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción, &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Nº&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;1.063. Primera quincena de diciembre de 2010.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-9031531797091117899?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/9031531797091117899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/11/macri-y-la-logica-del-automovilista.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/9031531797091117899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/9031531797091117899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/11/macri-y-la-logica-del-automovilista.html' title='Macri y la lógica del automovilista'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TPArQQwzuxI/AAAAAAAAAKA/01U6MzqhWU8/s72-c/macri.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-4922263630619539587</id><published>2010-11-11T11:40:00.000-08:00</published><updated>2010-11-11T11:43:59.299-08:00</updated><title type='text'>El espíritu de Doña Rosa II</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TNxHS452vXI/AAAAAAAAAJ4/SReLGkA1td0/s1600/mirta-140fc54.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 208px; height: 208px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TNxHS452vXI/AAAAAAAAAJ4/SReLGkA1td0/s320/mirta-140fc54.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538380031597133170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Es su mantra, su contraseña, su salvoconducto a la impunidad. «Yo digo lo que dice la gente, lo que dice la calle», suele asegurar Mirtha Legrand, y la frase funciona como un aviso: la diva está por sucumbir a uno de sus ya clásicos episodios de incontinencia verbal. Que se viene el zurdaje, que los niños adoptados por homosexuales corren el riesgo de ser violados por sus padres, que los pobres no piensan.&lt;span id="fullpost"&gt;Esta vez, el tema fue el sepelio de Néstor Kirchner. «Yo digo lo que dice la gente, que el cadáver no estaba en el cajón, lo habrán escuchado, el cadáver no estaba». Habían pasado apenas dos días del entierro del ex presidente y fue la señora Legrand quien se encargó de calificar a su propio comentario: «Es desagradable hablar de una persona que ha desaparecido así, pero esto es televisión», advirtió, sin que se entendiera bien la relación entre una cosa y la otra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-4922263630619539587?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/4922263630619539587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/11/el-espiritu-de-dona-rosa-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/4922263630619539587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/4922263630619539587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/11/el-espiritu-de-dona-rosa-ii.html' title='El espíritu de Doña Rosa II'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TNxHS452vXI/AAAAAAAAAJ4/SReLGkA1td0/s72-c/mirta-140fc54.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-7953576059161352867</id><published>2010-11-11T11:35:00.000-08:00</published><updated>2010-11-11T11:38:05.840-08:00</updated><title type='text'>Juventudes hitlerianas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TNxF5wi-2ZI/AAAAAAAAAJw/wCLD3SOWwb0/s1600/MarianoGrondona.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 158px; height: 241px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TNxF5wi-2ZI/AAAAAAAAAJw/wCLD3SOWwb0/s320/MarianoGrondona.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5538378500345354642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Las multitudes en la calle suelen alterar algunos ánimos, sobre todo cuando esas multitudes son jóvenes y portan banderas y consignas no del todo amables hacia el establishment y sus representantes. Una buena prueba de ello la dio el periodista y abogado Mariano Grondona, quien en su programa Hora Clave del domingo 31 de octubre, en Canal 26, dio a conocer un peculiar «análisis» de la masiva afluencia de jóvenes al sepelio del ex presidente Néstor Kirchner.&lt;span id="fullpost"&gt;Según Grondona, «lo que mostró el velorio es que hay muchos jóvenes que se han enrolado en La Cámpora y en agrupaciones similares, casi fanatizados por una prédica». Acto seguido, el veterano columnista del diario La Nación comparó esta circunstancia con «la que se daba en situaciones prerrevolucionarias, por ejemplo, en la Alemania de los años 20, una república perfecta en la que Hitler estaba montando unos miles de fanáticos, o Mussolini en Italia, o el Partido Comunista en la Rusia antes de la revolución soviética». Resumiendo, dijo Grondona, como si lanzara una advertencia, en la Argentina hay un peligro: ese «conjunto importante, pero tremendamente fanatizado». Esos chicos de ojos llenos de lágrimas que fueron a la Plaza de Mayo con flores, banderas y velas a despedirse del ex presidente no serían, según el periodista, más que un remedo de las juventudes hitlerianas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-7953576059161352867?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/7953576059161352867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/11/juventudes-hitlerianas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/7953576059161352867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/7953576059161352867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/11/juventudes-hitlerianas.html' title='Juventudes hitlerianas'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TNxF5wi-2ZI/AAAAAAAAAJw/wCLD3SOWwb0/s72-c/MarianoGrondona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-3519932045956315987</id><published>2010-10-22T17:12:00.000-07:00</published><updated>2010-10-22T17:23:00.737-07:00</updated><title type='text'>Usos de la muerte</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TMIqaYb_KGI/AAAAAAAAAJI/YIwt40SfuX4/s1600/eduardo+van+der+kooy.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 271px; height: 203px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TMIqaYb_KGI/AAAAAAAAAJI/YIwt40SfuX4/s320/eduardo+van+der+kooy.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531029925089192034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Entre los múltiples intentos por sacar réditos políticos de la muerte del joven militante Mariano Ferreyra, el del periodista de Clarín Eduardo Van Der Kooy supera el promedio del cinismo nacional. Y lo hace, sobre todo, porque pretende responsabilizar del crimen al Gobierno Nacional desde las páginas del mismo diario que, en junio de 2002, con el vergonzoso título de «La crisis causó dos nuevas muertes», pretendió diluir las clarísimas responsabilidades del asesinato, a manos de la Policía Bonaerense, de los piqueteros Maximiano Kosteki y Darío Santillán. &lt;span id="fullpost"&gt;Si entonces sobraban las pruebas que incriminaban al comisario Alfredo Franchiotti –y muchas de ellas, como las 240 fotografías tomadas por el reportero gráfico Pepe Mateos, estaban en la mismísima redacción de Clarín– hoy, como el propio Van Der Kooy admite, no existe «ninguna prueba de que el Gobierno haya tenido algún vínculo –directo o indirecto– con la reyerta sindical entre facciones antagónicas del gremio ferroviario que concluyó con un militante muerto». Sin embargo, el periodista asegura que la muerte de Ferreyra fue «un desenlace esperable» en el «perceptible clima de encierro y violencia latente que caracteriza a la Argentina, en especial, desde que el kirchnerismo cayó derrotado en las elecciones legislativas del 2009». Este clima, agrega, va dejando «residuales de pólvora que cualquier fricción se transformaría en explosión y fuego». «La Presidenta y el ex presidente tal vez, no tengan cabal conciencia de la infinidad de potenciales reacciones, concientes o inconcientes, que desatan cada uno de sus actos y sus palabras». Más bien, agrega, para que no queden dudas de lo que quiere decir, «podría pensarse que cada uno de aquellos actos y palabras buscarían, en efecto, provocar lo que provocan».&lt;br /&gt;Las comparaciones, dicen, suelen ser odiosas. Pero, en este caso, resultan, también, sumamente ilustrativas. .&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-3519932045956315987?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/3519932045956315987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/10/usos-de-la-muerte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/3519932045956315987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/3519932045956315987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/10/usos-de-la-muerte.html' title='Usos de la muerte'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TMIqaYb_KGI/AAAAAAAAAJI/YIwt40SfuX4/s72-c/eduardo+van+der+kooy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6892087347642714433</id><published>2010-09-23T11:48:00.000-07:00</published><updated>2010-09-23T11:53:44.579-07:00</updated><title type='text'>Perfil y el Apocalipsis</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TJuh5P6NqGI/AAAAAAAAAJA/8GgjvWjOzV8/s1600/pepe.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 312px; height: 162px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TJuh5P6NqGI/AAAAAAAAAJA/8GgjvWjOzV8/s320/pepe.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5520183773167986786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hace tiempo que el diario Perfil viene anunciando el Apocalipsis. En la columna del periodista José Eliaschev, una prosa forzadamente compleja está puesta al servicio de una idea bastante simple: el país camina inexorablemente hacia la decadencia.&lt;span id="fullpost"&gt;En sus notas abundan, entre otras cosas, las generalizaciones injustificadas. Ya se sabe que Eliaschev acusa al Gobierno de todo tipo de infamias, pero no explica por qué éstas deberían hacerse extensivas a toda la sociedad. Sus temas son siempre grandes y «la Argentina» es su objeto privilegiado de análisis. Y esa Argentina, diagnostica, «padece de proverbiales excesos emocionales», «un estado de ira sacralizado», «una notable compulsión al atraso». Nuestro país, continúa,«respira con una sospechosa y absurda taquicardia», «parece un organismo híper medicado y turbulento» y padece «una debilidad emocional reveladora de una poderosa inmadurez colectiva».&lt;br /&gt;Abruma no sólo la redundancia, sino también el tono acusatorio, aristocrático y hasta racista con el que se condena a la plebe y su «lenguaje anoréxico» o a la televisión y su «deleite insaciable por lo subalterno». Principal y subalterno, alto y bajo, culto y vulgar, son categorías que aparecen una y otra vez en las columnas semanales de Eliaschev, y constituyen los criterios según los cuales se ordena el mundo desde esta página del diario Perfil. Abajo está la plebe, el Gobierno, la televisión, todo lo malo que le pasa a este país. Arriba, muy arriba, el autor, diagnosticador de patologías sociales, adjetivador incontinente y especialista en verdades con mayúscula. M. G.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;Nº 1058, segunda quincena de setiembre de 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6892087347642714433?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6892087347642714433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/09/perfil-y-el-apocalipsis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6892087347642714433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6892087347642714433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/09/perfil-y-el-apocalipsis.html' title='Perfil y el Apocalipsis'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TJuh5P6NqGI/AAAAAAAAAJA/8GgjvWjOzV8/s72-c/pepe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-2592684216749334493</id><published>2010-07-30T04:37:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T04:49:53.756-07:00</updated><title type='text'>Libertad, igualdad, diversidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TFK6mZ4ZhCI/AAAAAAAAAIo/BWDGZF9ahbU/s1600/73INFORME.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 210px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TFK6mZ4ZhCI/AAAAAAAAAIo/BWDGZF9ahbU/s320/73INFORME.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499663263918031906" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Revista &lt;/span&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Acción Nº1055, primera quincena de agosto de 2010.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hace mucho tiempo que un hecho político no se festeja con lágrimas. Hay que buscar y rebuscar en los archivos y en la memoria para recordar un acontecimiento que haya sido deseado con tanta pasión y celebrado con tanta alegría como la modificación al Código Civil que universalizó en la Argentina el derecho al matrimonio. Fue una fiesta lo que ocurrió dentro y fuera del Congreso en la fría madrugada del 15 de julio, pero lo que se celebraba no era el matrimonio, sino la igualdad. .&lt;span id="fullpost"&gt; «Se cumplió un sueño –dice María Rachid– presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans–. Hoy todos somos más felices». Su lucha y la de muchos otros hombres y mujeres no sólo consiguió un notable avance en materia de derechos e igualdad jurídica. Logró, además, poner un nexo en palabras e ideas que no suelen estar juntas: política y felicidad, leyes y sueños, derechos y sexualidad.&lt;br /&gt;En la carpa que la Comunidad Homosexual Argentina montó frente al Congreso, en el escenario que compartieron militantes, artistas y funcionarios, en los bares, en las calles, en la plaza sembrada de banderas de colores, miles de personas siguieron el debate que se desarrollaba en la Cámara de Senadores. Acompañaron con gritos y comentarios los discursos más conservadores y aplaudieron las intervenciones de quienes votaron a favor. «Ese es uno de los nuestros», gritaron los de la CHA cuando escucharon una alusión a Aristóteles mencionada por el senador salteño Pérez Alsina, quien recurrió a Kant, a Lenin y hasta a Oscar Wilde para justificar su voto negativo. «Este es un gobierno revolucionario», opinó un chico de peinado moderno mientras hablaba el senador porteño Daniel Filmus.&lt;br /&gt;«Si Dios odia a los gays, ¿por qué los hizo tan lindos?», «Satanás, Satanás, sacate la sotana», «El mismo amor, los mismos derechos», «Ni machos ni fachos», decían los carteles de los militantes por la diversidad sexual, mientras la agrupación Putos Peronistas mostraba orgullosa su bandera celeste –«Tortas, travestis trans y putos del pueblo»– y entonaba su estrofa preferida de la marcha: «para que reine en el pueblo el amor y la igualdad». Por allí andaban también José María Di Bello y Axel Freire, los primeros gays que lograron casarse gracias a un recurso judicial; funcionarios como el ministro de Economía, Amado Bodou; el titular del Inadi, Claudio Morgado; artistas, madres de Plaza de Mayo, militantes de partidos políticos y organizaciones sociales.&lt;br /&gt;Ya habían pasado, con sus rosarios, los rezadores y su interminable repetición del Ave María para exorcizar ese edificio de cúpula verde que estaba siendo escenario –según la versión del cardenal Jorge Bergoglio– de una venganza del demonio. «No se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento) sino de una movida del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios», había señalado el arzobispo de Buenos Aires en un carta a las carmelitas descalzas.&lt;br /&gt;Bergoglio fue una de las caras más visibles de los cruzados de la heteronormatividad, tal la palabra que habrá que ir aprendiendo para describir sociedades en las que la heterosexualidad es considerada la única forma legítima de sexualidad, amor y familia. Así como los movimientos de mujeres denunciaron y denuncian las inequidades de la sociedad patriarcal, gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales hacen visibles otras injusticias. Y alimentan con sus luchas el impulso igualitario que dio origen a las primeras revoluciones democráticas.&lt;br /&gt;Fue el senador Miguen Angel Pichetto quien recordó la importancia simbólica de la fecha en que se llevó a cabo el debate. El 14 de julio, señaló, fue «la primera revolución laica en el mundo; que plantea el principio de igualdad, libertad, fraternidad. El 14 de julio se tomó la Bastilla y la gente, con las manos, la destruyó piedra por piedra, ladrillo por ladrillo. El rey, que estaba dedicado a la caza, le pregunta a un ayuda de cámara: “¿Es una rebelión?” Y el ayuda de cámara le dice: “Me parece que ha empezado una revolución”».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá y papá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Que hagan lo que quieran con sus vidas, pero que no se casen», se oyó repetir, una y otra vez, en boca de curas, senadores, diputados y señoras y señores bien que, con banderas color naranja, se manifestaron frente al Congreso en nombre –dijeron– de los niños y en defensa de la familia «con mamá y papá». Organizada por el departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas y la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal, la marcha convocó sobre todo a gente de clase media y grupos de alumnos de colegios religiosos a quienes no se les computaron las faltas del día de la movilización y el siguiente. «Ni unión ni adopción: varón y mujer»¸ «salvemos a la familia», «queremos mamá y papá», fueron algunas de las consignas de una convocatoria que no logró oponer más que prejuicios y dogmas a los argumentos de quienes defendían la igualdad de los homosexuales.&lt;br /&gt;En el escenario que se instaló frente al Congreso, Rubén Proietti, presidente de ACIERA, demostraba que, como el ayuda de cámara del rey de Francia, había entendido bastante bien lo que estaba pasando. «Se está escribiendo la historia y no podemos pasar por alto un cambio social y cultural tan agresivo como el que una minoría preten de imponer», señaló el pastor. Y es probable que sus adversarios, los militantes por la diversidad sexual, suscribieran la mayoría de sus palabras. Se estaba escribiendo la historia, se estaba gestando un profundo cambio social y cultural. Y ese cambio, como muchos otros, estaba siendo impulsado por una minoría. Pero en unos despertaba esperanza y en otros, miedo.&lt;br /&gt;En efecto, el miedo fue, o intentó ser, el gran argumento contra la igualdad. Y, dentro y fuera del recinto, se impuso entre los opositores de la ley un tono decididamente apocalíptico. Se avecinaba, al parecer, el fin de todo: de la familia, de la moral, del amor filial, de las tradiciones y de la especie humana en su conjunto. Pero no era la primera vez que la Argentina estaba en las vísperas del fin del mundo. Predicciones como éstas fueron realizadas en muchas otras ocasiones históricas, ante avances semejantes en materia de derechos civiles. A fines del siglo XIX, por ejemplo, el diputado Francisco Uriburu aseguraba que el sufragio femenino iba a fomentar la disolución de la familia. Leopoldo Lugones decía en 1937, sobre el mismo tema, que el voto de las mujeres, «como toda violencia arbitraria en las costumbres, resultaría un elemento de corrupción». Del mismo modo, la ley del matrimonio civil traería la sustitución del amor conyugal por el interés y la desaparición del cariño filial y la dignidad de la mujer. «La familia deja de existir», vaticinaba al respecto, en 1888 el senador Manuel Pizarro. Casi un siglo después, el diputado bonaerense Alberto Medina alertaba sobre el peligro de aprobar el proyecto de ley de divorcio: «Existe un auge de elementos sociales negativos que atacan y vapulean las células básicas de la sociedad, como la familia», decía.&lt;br /&gt;En esa misma línea se inscriben los argumentos de quienes, desde ámbitos políticos y religiosos, lucharon contra la universalización del derecho al matrimonio: «Están en juego la identidad y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos», dijo Bergoglio, y sus aliados en el Congreso le dieron la razón al votar contra «un texto legislativo nocivo del bien común, de la sociedad y de la familia», como lo calificó el diputado bonaerense Julio Ledesma&lt;br /&gt;Pero la biotecnología y las técnicas de reproducción asistida sumaron nuevos temas al viejo repertorio de miedos conservadores. Para la senadora Liliana Teresita Negre de Alonso, el proyecto generará «vacíos legales» que podrían «abrir la puerta al comercio ilegal de óvulos, espermas y de vientres».&lt;br /&gt;Defensora de Cecilia Pando, integrante del Opus Dei, enemiga de la educación sexual y titular de la comisión de Legislación General gracias a las maniobras del llamado grupo A contra el oficialismo, Negre de Alonso fue una de las estrellas de la sesión del Senado. Lloró, lució un llamativo trajecito fucsia, intentó victimizarse y confesó, en un discurso cargado de prejuicios, que su principal preocupación consistía en «qué va a ser la educación sexual a partir de ahora. Porque ahora no hay una sola sexualidad. Ahora vamos a tener que enseñarles también a nuestros niños qué es el lesbianismo, qué es gay, qué es bisexual, qué es transexual». La representante de San Luis también se mostró preocupada por un manual del Ministerio de Educación donde «figuran un niño y una niña desnudos y cositos para ir aplicándoles en cada uno, depende de cómo uno quiere construir el sexo, la construcción sexual».&lt;br /&gt;Pero si los cositos son malos, peor es el tráfico de niños: «Van a venir a llevarse a nuestros chicos», advirtió la senadora Hilda González de Duhalde, tras argumentar –por así decirlo–, que «los países que se toman la libertad de declarar el matrimonio homosexual no tienen chicos para adoptar; nosotros sí». En sentido similar se expresó el misionero Luis Alberto Viana, preocupado por los niños de su provincia, «lindos y rubios». Según el senador, existe el riesgo de que «esto» se transforme «en un comercio de chicos, como ocurre lamentablemente en Misiones, donde van a comprar chicos porque les salen entre 20.000 y 50.000 pesos». Lo que no aclaró el senador, ni la señora Duhalde ni nadie, es cuál sería el nexo entre la ley de matrimonio para todos y el tráfico de niños.&lt;br /&gt;Entre otras ignorancias, algunos senadores demostraron desconocer la legislación vigente, ya que ninguna ley prohíbe que los homosexuales adopten niños o procreen y, de hecho, son muchas las parejas de lesbianas que han tenido hijos por fertilización asistida. «No estamos discutiendo el tema de la adopción –dijo al respecto el senador Filmus–. De hecho, ya pueden adoptar. Si se aprueba el proyecto de unión civil, se estaría impidiendo que esos chicos tengan la protección de los dos padres o de las dos madres». Por eso, intervenciones como la del senador chaqueño Darío Biancalani carecieron no sólo de fundamento científico, sino también de pertinencia. El senador instó a tener en cuenta «los derechos del niño (adoptado) a tener un papá y una mamá. Ese chico ya tiene una carga psicológica grande al no tener papá ni mamá, y ahora –además– se va a encontrar, al ser adoptado, con dos papás o dos mamás».&lt;br /&gt;Al respecto, un grupo de 500 científicos del Conicet dio a conocer, poco antes del tratamiento del proyecto de ley, un documento en el que aseguran que, según los estudios realizados en las últimas décadas, el hecho de crecer en familias homoparentales no tiene consecuencias nocivas para los niños. «Los hallazgos demuestran que las variables fundamentales del desarrollo de la personalidad pasan por otro lado: por la contención y el afecto, por el ambiente en el hogar, por el respeto y la responsabilidad», señala el informe.&lt;br /&gt;Y eso es lo que demuestran también día a día, en su vida cotidiana, las familias, que, cada vez más, se caracterizan, en la Argentina y en el mundo, por la diversidad. Familias monoparentales, homoparentales, ampliadas, ensambladas, transnacionales, familias con hijos que son producto de técnicas de reproducción asistida, con hijos adoptados, con padres divorciados y vueltos a casar. Tal como señaló el senador Eric Calcagno y Maillman, «las nociones de familia, desde la publicación de Las estructuras elementales del parentesco, de Levi Strauss –hay, por lo menos, 156−, son variadas y diversas según los tiempos, las culturas y los espacios. A veces, incluso en un mismo espacio, cuando pasa el tiempo, cambian esas formas».&lt;br /&gt;Por su parte, la fueguina Rosa Díaz apuntó, con lucidez, a las verdaderas raíces del miedo y de los discursos apocalípticos. Para quienes se oponen a la ley, dijo, el verdadero peligro es «el deseo ajeno». «Se oponen al placer, a la anticoncepción, al aborto, al lesbianismo, a la homosexualidad, al travestismo, a transgeneridad, a la autonomía personal, a la diversidad humana, a la libertad de expresión. Fomentan la discriminación, la agresión que pesa sobre lesbianas, travestis, transgéneros, transexuales, gays y que muchas veces nos cuesta la vida. No hay libertad posible cuando el Estado y los sectores de poder controlan aspectos tan elementales de las personas». Y su colega neuquino Marcelo Fuentes pidió lo imposible: «Simplemente tengamos el coraje de despojarnos de las hipocresías que básicamente encierran nuestros propios temores sobre esa elección sexual».&lt;br /&gt;Al día siguiente de la aprobación de la ley, la jueza de paz de General Pico, Marta Covella, aseguró que no estaba dispuesta a casar a parejas homosexuales . «Dios no aprueba las cosas malas», aseguró. En el mismo sentido se pronunció Alberto Arias, jefe del Registro Civil de Concordia, Entre Ríos, quien realizó una presentación de objeción de conciencia para que se lo excuse de intervenir en estos matrimonios.&lt;br /&gt;Que el amor, cuando no acata determinados mandatos, es una «cosa mala» no es novedad para la jerarquía eclesiástica y sus adeptos. La Congregación para la Doctrina de la Fe, órgano encargado de custodiar la doctrina de la Iglesia, lo ha explicado en más de una oportunidad. La homosexualidad, dice en la Carta a los obispos sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, es «una tendencia hacia un comportamiento intrínsecamente malo desde el punto de vista moral. Por este motivo la inclinación misma debe ser considerada como objetivamente desordenada».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Es así porque es así». Esa fue la respuesta que dio la mayoría de los asistentes a la marcha contra la igualdad a los que Acción les preguntó por qué el matrimonio sólo puede estar constituido por un varón y una mujer. «Porque lo dice Dios», se arriesgó un muchacho de Pergamino. Exactamente lo mismo que le había respondido el diputado Olmedo cuando, en el canal C5N, María Rachid le preguntó: «¿quién define lo que es natural?».&lt;br /&gt;–¿Y qué pasa con quienes no creen en Dios? –insiste Acción en la Plaza Congreso.&lt;br /&gt;–Y, no sé –responde el joven de Pergamino–; es problema de ellos.&lt;br /&gt;«Ellos»: el pronombre de tercera persona del plural sobrevoló toda la discusión sobre el matrimonio igualitario con un claro tono discriminatorio. Ellos, los que pecan, los que no pueden procrear, los que no podrán realizarse ni ser felices, los que desafían a Dios, al derecho natural, a la ley y a las probabilidades estadísticas. Mientras los sectores conservadores de la sociedad se afanan por marcar con un trazo cada vez más grueso la línea que separa su «nosotros» de su «ellos», los movimientos lgBT han comenzado a hacerla estallar en pedazos.&lt;br /&gt;La plaza de los cruzados naranjas fue una plaza pequeña, excluyente. Basta un breve diálogo con las señoras abrigadas con tapados de piel, con los elegantes señores, con las chicas de cortísima pollera tableada de colegio confesional subsidiado con dineros públicos, para advertir que, para la gran mayoría de ellos, el mundo termina donde terminan sus narices. No es nada nuevo ni son los únicos; es algo que suele suceder. Mientras gran parte de la humanidad se dedica a mirarse el ombligo, hay minorías que, al luchar por sus derechos, se encargan de mostrarles que hay otras cosas más allá. A esas minorías, las mayorías deberían agradecerles. Porque las ayudan a ver mejor y a ampliar los límites de lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA RACHID&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Va a cambiar la vida cotidiana»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansada, feliz, emocionada, María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT) y una de las principales referentes de la lucha del movimiento por la diversidad sexual, dice que la sanción de la ley fue «como un sueño que se hace realidad. Por más que supiéramos que se iba a convertir en ley, el momento de escuchar “33 a 27”, fue una gran emoción».&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Te imaginabas que el tema iba a tener tanta repercusión?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Sí, de lo que no estábamos seguros era de que realmente se iba a aprobar. En realidad, el tema del matrimonio ya era una realidad en la Argentina. De los siete jueces de la Corte Suprema, seis ya habían firmado a favor del matrimonio para todos y para todas y había ya nueve matrimonios logrados. Por lo tanto, ya sabíamos que esto era una realidad dentro de la sociedad argentina. Pensábamos que era muy posible que se aprobara la ley, pero no estábamos convencidos de que así iba a ser. De hecho, hasta las tres y pico de la mañana hubo marchas y contramarchas, propuestas de modificaciones, etcétera. que nos mantuvieron hasta el último momento con cierta incertidumbre. Cuando nos enteramos de la aprobación, lloramos todo. Primero, por el alivio que traía ese reconocimiento de la igualdad y segundo, por lo que va a implicar para tantas familias y para tantas personas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿De qué manera esta igualdad jurídica se traduce en igualdad social?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Después de la sanción de la ley, nosotros teníamos el Congreso Nacional de la Federación y el Encuentro Nacional de la Juventud. Y fue muy emocionante, porque había un montón de jóvenes que relataban cómo en esos días habían llamado sus padres –padres con los que quizá no habían hablado o que habían reaccionado mal cuando se enteraron de que sus hijos eran gays o lesbianas– para felicitarlos y para decirles que estaban muy contentos con la ley. Por lo tanto, en la vida de esas familias, la ley ayudó mucho, ayudó a esos padres a comprender mejor a sus hijos. Y creo que, del mismo modo, va a ayudar a un montón de personas a entender y a celebrar las diferencias. Va a cambiar la vida cotidiana de muchos y va a hacer que mucha gente pueda acceder a la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Sufriste algún tipo de agresión por parte de quienes se oponían a la ley?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–En las audiencias públicas, que estaban organizadas por el Opus Dei, la Asociación de Iglesias Católicas y por la senadora Negre de Alonso, se presentaban grupos de gente a decirnos barbaridades. Nos han dicho que somos una porquería, lacras, delincuentes, personas con tendencia al suicidio, al incesto. Esas fueron las palabras textuales y literales. Y están las versiones taquigráficas para comprobarlo. Ahora bien, respecto de la gente en la calle, en el supermercado o en cualquier lado donde vamos, no hacen más que felicitarnos y darnos su apoyo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cuáles son los reclamos y las luchas que vienen ahora?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Tenemos una urgencia y una prioridad muy importante respecto de las personas trans. Estas personas tienen un promedio de vida, en Argentina, de 35 años, producto de la discriminación, de la extrema marginación y de la exclusión en la que viven. Las personas trans deben ser una prioridad en lo que tiene que ver con las políticas públicas y con leyes que sirvan de herramienta para revertir esta situación. Por ejemplo, la ley de Identidad de Género. Por medio de esta ley, ellos van a poder cambiar sus datos registrales, esto es, sus documentos, sus partidas de nacimiento, los padrones electorales, porque el reconocimiento de su identidad va a ayudar a luchar contra la discriminación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Marco Vaggione*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda sexualidad es política&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Qué representa para la sociedad argentina la sanción de la llamada ley de matrimonio igualitario?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Por un lado, genera una serie de derechos para personas que estaban desprotegidas por el sistema legal vigente, tanto en sus roles de parejas como en el de padres y madres. En este sentido, es un paso más en la democratización de las relaciones interpersonales, otorgando derechos a un sector de la población que estaba en los márgenes de la legalidad. Por otro lado, la ley también debe ser pensada como una etapa más en la construcción de sexualidades más libres y diversas. El significado de la sexualidad ha ido cambiando a través del tiempo y si en algún momento sólo se legitimaba las relaciones sexuales con potencialidad reproductiva dentro del matrimonio (posición que aun defiende la jerarquía católica), en la actualidad se van reconociendo cada vez más otras dimensiones importantes como el placer, la autonomía, la voluntad, la comunicación, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Por qué la Iglesia y los sectores conservadores están tan preocupados por la sexualidad de las personas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Frente a un mundo más diverso y plural, algunas tradiciones religiosas han tomado una postura más rígida, defendiendo una moral sexual conservadora. La jerarquía del Vaticano, encabezada por los dos últimos Papas, es un claro ejemplo. Frente al creciente rol del feminismo y del movimiento por la diversidad sexual, la jerarquía católica ha dogmatizado aún más su postura, transformando la defensa de una concepción tradicional de la sexualidad en una prioridad política. La jerarquía de la iglesia y los sectores conservadores tienen claro que el control de la sexualidad, así como la definición de que se entiende por familia, es una forma importante de ejercicio de poder social y esto es precisamente lo que sienten amenazado cuando se discuten leyes como ésta.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cree que la mayoría de los católicos argentinos comparte la visión tradicional de la Iglesia católica sobre la familia, el amor, la sexualidad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Uno de los cambios culturales más importantes ha sido, precisamente, la forma en que los y las católicas han modificado su forma de creer. Si uno se fija en encuestas de distintos países de Latinoamérica, puede observar cómo los y las creyentes articulan su identidad religiosa con una postura favorable hacia los derechos sexuales y reproductivos en general, como los anticonceptivos, la educación sexual, la despenalización del aborto o el reconocimiento de derechos a las parejas del mismo sexo. Esto también pasa a nivel de los líderes religiosos y se hizo evidente en las declaraciones de algunos sacerdotes apoyando la reforma legal. No son manifestaciones aisladas y excepcionales, sino que son la parte más visible de un movimiento que recorre el interior de la comunidad católica.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿En qué medida la sanción de esta ley ha sido fruto de la lucha del movimiento LGBT y cuánto ha influido el presunto enfrentamiento entre el Gobierno Nacional y la jerarquía eclesiástica&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;–No tengo dudas de que cambios legales como éstos son principalmente resultado del esfuerzo sistemático, continuo, valiente, del movimiento LGBT y su más de cuatro décadas, con discontinuidades, de politizar la sexualidad. Por supuesto que los distintos momentos históricos presentan diferentes oportunidades políticas. Los 90 fueron un momento de cierre, de clausura para los derechos sexuales y reproductivos en general. Durante los últimos años, sin embargo, se han abierto nuevas posibilidades. Y, más allá de las especificidades y de los intereses particulares, la democratización de la sexualidad implica enfrentamientos y oposiciones del poder político con el poder religioso. Para que una ley como la de matrimonio para personas del mismo sexo sea aprobada se requiere, además de una sociedad civil que empuje la agenda, de líderes políticos que estén dispuestos a confrontar con una jerarquía católica que, sin dudas, intentará de diversas formas, como lo vimos en Argentina, evitarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Profesor adjunto de Sociología en la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del CONICET.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-2592684216749334493?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/2592684216749334493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/07/libertad-igualdad-diversidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2592684216749334493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2592684216749334493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/07/libertad-igualdad-diversidad.html' title='Libertad, igualdad, diversidad'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TFK6mZ4ZhCI/AAAAAAAAAIo/BWDGZF9ahbU/s72-c/73INFORME.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-2635824127145255951</id><published>2010-06-15T13:28:00.000-07:00</published><updated>2010-09-02T14:23:47.287-07:00</updated><title type='text'>El espíritu de Doña Rosa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TIAVuFSd5bI/AAAAAAAAAI4/8hAbN6REPSs/s1600/mirtha.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 247px; height: 247px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TIAVuFSd5bI/AAAAAAAAAI4/8hAbN6REPSs/s320/mirtha.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5512429825339286962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Nunca cometerá el desliz de ser fotografiada sin maquillaje ni permitirá que la cámara tome su perfil en un ángulo inconveniente. Jamás dejará que se sepa su edad o que trascienda el número de cirugías que ha soportado su epidermis. Pero hay otros deslices que le importan poco y nada. &lt;span id="fullpost"&gt;. Es que, para la señora Rosa María Juana Martínez Suárez de Tinayre, más conocida como Mirtha Legrand, la palabra es lo de menos. El público, al que ella se debe, ya sabe, o debería saber, que bajo los vestidos color rosa y los brillitos, bajo el spray y maquillaje, hay una mujer. Y esa mujer es cada vez más reaccionaria. Su vasta trayectoria tiene hitos bien conocidos: desde aquella vez que retó a Cecilia Rossetto por ser «demasiado politizada, muy de izquierda, querida, demasiado» hasta el maltrato a sus asistentes y la descarada confesión de su antipatía por ciertos sectores sociales. «La gente educada, la gente culta, la gente evolucionada, piensa. La gente que tiene hambre no puede pensar», le dijo hace no mucho tiempo a Antonio Cafiero. Tras la reciente reapertura del Colón, en una gala hecha a su medida, frívola e insustancial, volvió a aflorar, sin censura, el espíritu de doña Rosa, que así se llama la señora Legrand. En efecto, para Rosa María Juana, todo estuvo muy lindo. «Había vallas, la gente no molestaba», aseguró la diva, que tras su paso por el Colón logró que Mauricio Macri le prestara el teatro para transmitir desde allí su programa.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-2635824127145255951?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/2635824127145255951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/07/el-espiritu-de-dona-rosa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2635824127145255951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2635824127145255951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/07/el-espiritu-de-dona-rosa.html' title='El espíritu de Doña Rosa'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/TIAVuFSd5bI/AAAAAAAAAI4/8hAbN6REPSs/s72-c/mirtha.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6821925116089015151</id><published>2010-06-05T13:35:00.000-07:00</published><updated>2010-07-07T14:19:43.229-07:00</updated><title type='text'>El Bicentenario según José Eliaschev</title><content type='html'>Los festejos del Bicentenario también tuvieron sus críticos. Escasas, solemnes, sus voces sonaron como gritos desafinados en el coro más o menos unánime de apoyo a las celebraciones&lt;span id="fullpost"&gt;.En la lista de disidentes, el primer lugar, por la violencia y el tono francamente racista de sus palabras, se encuentra el periodista José Eliaschev. El 22 de mayo, en su habitual columna del diario Perfil, Eliaschev describe una ciudad decadente, mezcla de la oscura Los Angeles de Blade Runner y la Buenos Aires aristocrática amenazada por el «aluvión zoológico» de 1945. Allí, en la ciudad del Bicentenario, «pompas acosadoras», «estruendos hirientes», un «patrioterismo banderillero», el «desorden», un «populismo primitivo y rutilante», la «prepotente y grosera exhibición nacionalista» convoca a «gentes» –en peyorativo plural– que «rozan o chocan sus cuerpos, enajenados y miran sin ver nada». Ellos, los que recorren las calles porteñas, son «mutantes», «buscas», «merodeadores de todo pelaje», «alelados», «gente desorientada» y, nuevamente, «mutantes». Lo dice dos veces Eliaschev, por si a alguien no le hubiera quedado claro.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6821925116089015151?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6821925116089015151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/07/el-bicentenario-segun-jose-eliaschev.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6821925116089015151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6821925116089015151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/07/el-bicentenario-segun-jose-eliaschev.html' title='El Bicentenario según José Eliaschev'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-8430334732000990514</id><published>2010-04-27T14:27:00.000-07:00</published><updated>2010-07-07T13:40:08.729-07:00</updated><title type='text'>Esteban y el Bicentenario</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S-VgCH6RSeI/AAAAAAAAAIc/xo-6olkBhXM/s1600/bullrich+y+macri.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 296px; height: 178px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S-VgCH6RSeI/AAAAAAAAAIc/xo-6olkBhXM/s320/bullrich+y+macri.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468882912110791138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Es Bullrich, pero se hace llamar Esteban. Es amigo de Mauricio y de Gabriela y sobrino de Patricia, que también es Bullrich. Escribe «utilicen» con zeta, entre otras incorrecciones que pueden leerse en su página web, pero ni su ortografía ni su gramática le han impedido convertirse en ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires.&lt;span id="fullpost"&gt; De su currículum vitae pueden extraerse, al menos, dos conclusiones: la primera, que quien rige los destinos de los 1.626 establecimientos educativos públicos de la ciudad de Buenos Aires se formó en instituciones privadas (desde el nivel primario hasta el posgrado). La segunda, que quien rige los destinos de la educación porteña se formó para administrar empresas.&lt;br /&gt;El último capítulo de su breve pero fructífera historia de desavenencias con la educación pública fue la decisión de no publicar un manual con materiales sobre el Bicentenario para la escuela media, fruto del trabajo de 18 meses de historiadores de la Dirección General de Currícula y Enseñanza, que ya había sido aprobado por la gestión del ministro anterior, Mariano Narodowski. Los docentes porteños, movilizados contra la censura, aseguran que detrás de la decisión está el veto de la Iglesia Católica y de otros sectores conservadores. «Como ministro de Educación, no puedo permitir que se publiquen materiales con alguna tendencia ideológica», escribió el funcionario en su sitio www.estebanbullrich.com. Allí, gracias a los oficios de algún asesor menos iletrado, los errores de ortografía del ministro han sido corregidos. Los otros, los errores políticos y pedagógicos, serán, seguramente, más difíciles de enmendar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-8430334732000990514?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/8430334732000990514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/04/esteban-y-el-bicentenario.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/8430334732000990514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/8430334732000990514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/04/esteban-y-el-bicentenario.html' title='Esteban y el Bicentenario'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S-VgCH6RSeI/AAAAAAAAAIc/xo-6olkBhXM/s72-c/bullrich+y+macri.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-2662059399875324323</id><published>2010-02-25T11:02:00.000-08:00</published><updated>2010-02-25T11:14:21.673-08:00</updated><title type='text'>Delta S.A.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S4bKbcTIgbI/AAAAAAAAAIQ/8QxMi6Dj0Qc/s1600-h/63INFORME.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S4bKbcTIgbI/AAAAAAAAAIQ/8QxMi6Dj0Qc/s320/63INFORME.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442259772525543858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Donde había un arroyo, hay dragas. Donde había sauces, hay barro contaminado. Donde había ranchos, hay un terraplén. Las máquinas –retroexcavadoras anfibias, palas mecánicas, tractores– recorren las islas como lentos animales prehistóricos. Parece, esta tierra, una tierra deshabitada. Las islas del Bajo Delta, en el último tramo del Paraná, fueron alguna vez un paraíso. Dicen algunos que volverán a ser serlo, pero de otro tipo: un paraíso diseñado en los 90, que tiene como modelo a Miami y como guardianes, a agentes de seguridad privada.&lt;br /&gt;Bienvenidos a los barrios privados del Delta: verde artificial implantado sobre las ruinas del verde nativo, lotes de mil metros cuadrados con amarra propia, islas amuralladas y hasta un transbordador para que nadie renuncie, ni siquiera en las islas, a su derecho al coche propio. El Bajo Delta del río Paraná está siendo descubierto por los grandes inversores del mercado inmobiliario. Y los cambios que empiezan a vislumbrarse anuncian tiempos difíciles para la riqueza biológica y cultural de la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arroyo es, o era, el Anguilas. Primera sección del Delta del Paraná, municipio de Tigre, a apenas 10 minutos de los principales clubes náuticos de San Isidro. Un arroyo con historia y tradición literaria. Es el mismo que solía navegar el escritor Haroldo Conti, desaparecido en 1976, y el escenario donde comienza y se desarrolla Sudeste, novela emblemática del Delta. El Anguilas de fines de los 50, el de Sudeste, era tan angosto que allí resultaba «imposible colocar un muelle». Hoy es ancho y ya no serpea entre juncales: las máquinas lo han rectificado y amplían su cauce, porque pretenden convertirlo en el canal interno de Colony Park, una urbanizacón cerrada de 300 hectáreas.&lt;br /&gt;Las dragas chupan el barro sucio del fondo y lo escupen en las islas. «Movimiento de suelos» es el nombre técnico de la operación. El objetivo es elevar la altura de esas islas, entre el río Luján, el canal Vinculación y el arroyo Pacú, donde se construirán, según los planes de la empresa, cerca de 1000 viviendas de lujo. El 19 de agosto de 2009, la jueza Silvina Mauri dictó una medida cautelar que ordenaba la suspensión de las obras por la falta de la correspondiente declaración de impacto ambiental, decisión que fue apelada por la empresa y ratificada el 3 de diciembre de 2009 por la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de San Isidro. Pero las máquinas siguen allí, moviendo suelo y tierra.&lt;br /&gt;Colony Park se autodefine como el «primer desarrollo de vivienda permanente en una verdadera isla del Delta argentino». Se trata, por cierto, de un extraño modo de ver las cosas. Porque el Delta está lleno de islas de verdad, que son y han sido vivienda permanente de decenas de miles de personas. Ya en el siglo XVI los guaraníes cultivaban esas tierras, y los primeros españoles llegaron a fines del siglo XVII. Pero en el último tramo del XIX, la fertilidad de las islas, alabada por ilustres personalidades de la época, atrajo a numerosos colonos y multiplicó las plantaciones de frutales, sauces, álamos y hortalizas. Veinticinco mil personas vivían allí en 1940, pero muchas emigraron durante la segunda mitad del siglo XX, a medida que declinaba la producción frutícola por competencia de otras regiones.&lt;br /&gt;Pero, aun así, no son islas desiertas las del Bajo Delta, ni siquiera las del arroyo Anguilas. Allí estaban, por ejemplo, hasta agosto de 2008, Antonio Ledesma y su rancho. «Era una casita con todas las comodidades. Rancho, sí; pero lindo. Tenía dos baños, una linda quintita, frutales, gallinas». Ledesma tiene 72 años, nueve hijos y una tristeza que se le nota en la voz y en los ojos. Y cuenta: «Nos arrancaron las casas. Perdí todo. Hasta las maderas, las chapas, las botas. Yo me había ido al pueblo a hacerme curar un problema que tengo en la pierna, y cuando volví, no quedaba nada».&lt;br /&gt;Son alrededor de quince las familias que tenían sus ranchos en el Anguilas. Vivían del junco, de la pesca, de la caza de alguna nutria o algún carpincho. «Economía de subsistencia», dirán los economistas. Y un profundo respeto por el río, sus pulsos de inundación, sus crecidas y sus bajantes. Los isleños no levantan terraplenes ni mueven los suelos. «¿Ve ahí? –señala Gastón Arroyo, otro de los isleños del Anguilas–. Están levantando un terraplén para construir. Si usted viene y levanta un terraplén, toda esa agua no desaparece. ¿Sabe para dónde va? Para los pobres. Ellos rellenan, rellenan, y mandan el agua para otra parte».&lt;br /&gt;«Ahí estaba mi palmera», señala Juan Domingo Presentado. Esa palmera había sido plantada por Manuel Luciano Presentado y Rosalía Mettini, padres de Juan Domingo, hace más de 40 años, en el lugar conocido como isla El Tigre, donde vivió por décadas su familia. Presentado señala un lugar vacío. «Los de la empresa me la arrancaron y la plantaron enfrente, en el vivero que están haciendo –dice–. Ahí llevan a chamuyar a la gente que quiere comprar un lote. Van y les muestran el vivero. Van y les muestran mi palmera». La historia de esa palmera, dice Presentado, es una de las pruebas de que ahí, sobre el Anguilas, estaba su rancho. De que, como dirá más tarde su abogado, Enrique Ferreccio, puede demostrar, al igual que sus compañeros, la posesión pacífica e ininterrumpida del lugar por más de 20 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hechos y derechos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lanchón avanza por el arroyo que ya no es un arroyo. A bordo van algunos de los nueve isleños que decidieron dar batalla judicial. Han denunciado penalmente a la empresa por usurpación de tierras fiscales y de aguas, daños por estrago y estafa. También reclaman que se declare nula la escritura mediante la cual fueron adquiridas, en 1999, las fracciones de tierra sobre las que se construirá la isla privada. «No hubo transferencia de la propiedad hacia Colony Park, la empresa no tomó posesión, echó a los isleños con violencia, quebrando la paz social, por eso la estamos denunciando por robo, daños y destrucción de sus viviendas. La posesión es la que tienen los isleños y es un hecho que da derechos. Si yo vivo acá, y acá planto y acá tengo la cancha de juncos, y no tengo títulos, pero tengo más de veinte años en el lugar, en forma pública, pacífica e ininterrumpida, y me muevo con ánimo de dueño, tengo la posesión del lugar».&lt;br /&gt;Juan Derganz, el cantor del grupo, resiste con su guitarra, sus dos metros de altura y sus pies descalzos en el rancho rodeado por máquinas y containers. «Yo compré este pedacito de tierra hace 22 años, pero hay gente que está hace más. Los Gadea viven acá hace más de 50. También los Castro. A mucha de esa gente le rompieron el rancho. A mí me ofrecieron 10.000 pesos para que me fuera». Pero Derganz no se fue. Ahí está todavía, en el cruce entre el canal Vinculación y el Anguilas. Ranchito de chapa contra grandes obradores. Canoa celeste, la de Derganz, entre lanchas relucientes con motores de 200 caballos. Un anticipo, quizá, de lo que vendrá: un Delta con diferencias sociales cada vez más marcadas, sin lugar para que los isleños anden sin pedir permiso por la isla del vecino, para que se presten la canoa, la hoz, los remos, lo que haga falta.&lt;br /&gt;En el arroyo Anguilas, aguas sobre las que debería regir el principio de libre navegación, funcionarán las marinas del complejo. La seguridad estará a cargo de la Prefectura, los controles de acceso y egreso serán mediante tarjeta magnética y habrá un circuito cerrado de televisión. Lo mismo está pasando ya en otras zonas del Delta, donde ya se han terminado de construir barrios cerrados. «Le piden los documentos y si no es propietario, no lo dejan pasar», cuenta Ledesma.&lt;br /&gt;«Propietario» es una palabra compleja en la zona. La informalidad del mercado de tierras es fuente permanente de conflictos. Un problema agravado por la propia dinámica de crecimiento del Delta, que avanza en forma constante sobre el Río de la Plata, con nuevas islas y bancos formados por el depósito de los sedimentos que arrastra el río.&lt;br /&gt;Así como los isleños del Anguilas no son los únicos que han debido abandonar sus tierras por el avance de grandes empresas, Colony Park no es el único megaemprendimiento que se está desarrollando en la zona. Martín Nunziata, vecino del arroyo Carapachay, cronista e historiador amateur del Delta y su gente, enumera algunas: «Santa Mónica, Isla del Este, Alba Nueva, Santamaría de Tigre, Poblado Isleño... Pero todo empezó con Nordelta, la gran ciudad privada, que no está en las islas sino en el continente y fue convertida en localidad, por decisión del Concejo Deliberante de Tigre, en 2003. Nordelta, como todos los barrios cerrados de Tigre, está sobre el valle de inundación. El río respira, su nivel baja y sube dos veces por día por la marea astronómica. Y a esto hay que agregarle las sudestadas, que son también periódicas, que traen el agua del océano, pero el agua no va solamente al Delta, va también a lo que se llama los valles de inundación, que son las zonas que la naturaleza tiene previstas para que el agua se aloje cuando suceden estos pulsos. Si al agua le ponés una resistencia, si empezás a levantar el suelo, el agua se va a alojar en otra parte: es física pura».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El nuevo Tigre&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crecimiento de las urbanizaciones cerradas, un fenómeno que caracterizó a toda el área metropolitana de Buenos Aires en la los 90, tuvo en Tigre una particularidad: la mayoría de los nuevos barrios se edificaron sobre tierras inundables. La superficie, estima el geógrafo Diego Ríos, creció casi veinte veces en una década. «Mientras que en 1991 había 166 hectáreas ocupadas, en 2001 alcanzaban las 3313», señala.&lt;br /&gt;Este proceso fue tan rápido y notable que el «caso Tigre» se convirtió en objeto de estudio de distintas disciplinas. Geógrafos, biólogos, sociólogos y urbanistas llegaron, desde distintas perspectivas, a conclusiones similares. La urbanización produjo la alteración de importantes funciones ambientales de la zona –camuflada por un discurso que apela al verde y al aire puro como argumentos de venta– y estuvo orientada a sectores de ingresos medios y altos. El Estado intervino con obras de infraestructura y dejó en manos del mercado importantes decisiones en materia de desarrollo urbano. El artífice de lo que se daría en llamar «el nuevo Tigre» fue el intendente Ricardo Ubieto, que estuvo al frente del municipio en 1979, durante el gobierno de Jorge Rafael Videla, fue electo en 1987 y permaneció en el cargo hasta su muerte, en 2006.&lt;br /&gt;Una imagen sintetiza el espíritu de aquellos tiempos: Ubieto paseando por la costa con David Rockefeller, quien pretendía construir allí tres supertorres, un hotel de lujo y un shopping. Intendente y magnate se mostraban algo preocupados por el color negro y el olor igualmente oscuro del río que tenían delante: el río Tigre, uno de los brazos en los que se bifurca el Reconquista antes de verter sus aguas en el Luján. «Ubieto prometió solucionar el problema, pero lo que hizo no solucionó nada –recuerda Nunziata–. Se desvió gran parte del cauce del Tigre, a través del canal Aliviador, aguas arriba del río Luján. Los que vivimos en la isla, ese día, el 5 de agosto de 2000, vimos cómo el agua, literalmente, se ponía negra y despedía un olor horrible. Toda la contaminación fue desviada hacia el Delta, pero a los inversores les garantizaban que en el centro, el agua del río Tigre no se iba a ver tan sucia. Ubieto venía promoviendo estos negocios, garantizándoles a todos los inversores lo que él llamaba seguridad jurídica, es decir, la garantía de que sus proyectos no iban a ser amenazados por las personas que viven acá y que dicen no, no queremos esto, como ocurre ahora con Colony Park».&lt;br /&gt;El intendente lo decía sin pudor: «Hemos abierto la inversión para cambiar el sistema que existía. Porque si no hubiéramos tomado la determinación de facilitar la inversión de los barrios y los emprendimientos particulares, y con tantas superficies desocupadas, Tigre podría haber sido una desgracia, una gran villa de emergencia como Moreno».&lt;br /&gt;El actual intendente, Sergio Massa, no tiene, al menos en los discursos, una orientación tan clara. Ante ciertos auditorios, como ocurrió en la última celebración del Día del Isleño, asegura ser «un defensor del Delta como espacio natural y del estilo del isleño como estilo de vida». Pero no dice lo mismo en otros foros. En agosto de 2009, frente a empresarios del sector inmobiliario, el ex jefe de Gabinete presentó su «Master Plan» de inversiones para el Delta e intentó convencer a su auditorio de que Tigre es «un municipio seguro en materia de inversión». «Vine para decirles –aseguró Massa– que a 15 minutos de Buenos Aires hay un lugar, 150 kilómetros cuadrados de continente, 220 kilómetros cuadrados de isla, con posibilidad de desarrollo inmobiliario, de desarrollo hotelero. Vengan a invertir, fijamos reglas claras, queremos que inviertan porque con inversión hay crecimiento y con crecimiento hay trabajo para nuestros vecinos».&lt;br /&gt;Esos 220 kilómetros cuadrados de isla son un imán para inversores, pero también forman parte de un ecosistema que hay que proteger. Y un tipo peculiar de ecosistema, denominado humedal (ver recuadro), cuya importancia está siendo revalorizada en todo el mundo. Estados Unidos y Europa gastan miles de millones de dólares y euros en recuperar sus humedales, que han sido degradados por la actividad humana y considerados, durante mucho tiempo, tierras improductivas.&lt;br /&gt;El Delta, uno de los grandes humedales de la Argentina, está amenazado. No sólo por emprendimientos inmobiliarios agresivos. También por la ganadería intensiva, la extensión de la frontera agrícola, las grandes áreas de producción forestal, las obras de infraestructura, los incendios intencionales, los endicamientos, drenajes y demás métodos para «secar» una zona naturalmente inundable. Todo eso sumado a la ausencia de políticas de protección y uso sustentable del ecosistema.&lt;br /&gt;El del Paraná es el único gran delta del mundo que está creciendo –se calcula que 70 metros por año–. Brinda innumerables servicios ecológicos. Filtra el agua, amortigua sus excesos, es refugio de biodiversidad y hábitat de especies amenazadas. Tiene paisajes diversos, bosques, monte, pastizales y praderas; nutrias, ciervos y carpinchos. Y tiene gente. Gente que vive en islas de verdad, mientras otros llegan del continente para fundar, como si llegaran a una tierra deshabitada, sus islas de la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevista a Pablo Bergel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;«Un Estado debilitado»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Bergel es director de Calidad de Vida del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y está trabajando, junto con los isleños del Anguilas, en un proyecto para desarrollar cadenas de valor y preservar sus modos de vida y su hábitat. En la isla Esperanza, sobre el arroyo La Paloma, junto al galpón –espacio comunitario de usos múltiples– que están construyendo los isleños con su trabajo y los materiales aportados por el organismo, cuenta cómo empezó esta relación: «Se acercó un grupo de pobladores del arroyo Anguilas solicitando apoyo del INTI ante la destrucción de su hábitat, de sus casas, de sus sembrados, por parte de un emprendimiento inmobiliario. A raíz de eso, se han quedado sin casa y sin medios de subsistencia. Y se acercaron pidiendo asistencia para encontrar formas de producir.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cuáles eran sus medios de subsistencia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Son pescadores, junqueros, tenían plantaciones, frutales, que les fueron arrasados, pero sobre todo son junqueros. Decidimos empezar con el junco y estamos construyendo este galpón para darles capacitación. También vamos a aportar la maquinaria para agregarle valor al junco.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–Situaciones similares a ésta, una gran empresa que está conflicto con los pobladores y pone en riesgo su subsistencia, se da también en otros lugares del país...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Creo que hay un modelo económico hegemónico no sólo en el país sino en el mundo, dominado por el mercado y por el principio de la renta, que lleva a la concentración en pocas manos y en grandes capitales, con megaemprendimientos que avanzan a costa de la producción local, el medio ambiente, las poblaciones, que quedan desocupadas y expulsadas y que se terminan agolpando en las grandes ciudades en condiciones indignas. El INTI propugna un modelo diferente, de desarrollo descentralizado, en función de la satisfacción de las necesidades alimentarias, vestimenta, hábitat, de las poblaciones. Un modelo compatible con el medio ambiente, aprovechando las materias primas locales y creando eslabones de valor. En este caso, se trata de la cadena del junco, pero podría ser la pesca o cualquier otra actividad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cómo evalúa el papel del Estado en este conflicto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–El Estado no es una sola cosa, el Estado es el gobierno nacional, pero también las universidades, los municipios, el propio INTI es parte del Estado. Evidentemente, el Estado está muy debilitado por toda la etapa neoliberal que tendió a privatizar, a debilitar los organismos de control, a debilitar la capacidad de iniciativa. Esto es evidente en las últimas tres décadas y es parte de una política deliberada que empezó en la dictadura militar y por la cual organismos como las universidades, como el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), como el INTI, fueron extremadamente debilitados. Sin embargo, también depende de la voluntad de las conducciones de cada organismo y de los profesionales que hay en ellos de tratar de revertir esta situación. Nosotros estamos acá.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–Daría la impresión de que los gobiernos de las distintas jurisdicciones están dejando hacer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Llama la atención que después de tanto tiempo de una intervención por parte de una empresa, de un emprendimiento que quiere ser un gigantesco negocio inmobiliario, que están trabajando con dragas, con retroexcavadoras, modificando completamente el humedal que es el Delta, ninguna autoridad haya intervenido, o al menos no haya intervenido con suficiente vehemencia. El INTI es la pata tecnológica, es el brazo tecnológico a disposición de un Estado que quiere ser activo y de las partes del Estado que quieren ser activas y jugar el rol que les corresponde y, desde ya, también a disposición de los grupos de ciudadanos que se organicen para hacer valer sus derechos. No impartimos justicia, no tenemos poder de policía, no es nuestro rol ni nuestra vocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevista a Patricia Kandus&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para qué sirve un humedal&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tema de humedales no hay una larga trayectoria de saberes. El mundo estaba acostumbrado a pensar en ecosistemas terrestres o acuáticos, y hace aproximadamente dos décadas, se empieza a hablar de los humedales, que son esas tierras que siempre se consideraron marginales, fangosas, a las que no se puede entrar con lancha ni transitar con camiones», explica Patricia Kandus, doctora en Ciencias Biológicas y reconocida especialista en humedales. Aún hoy, en algunos ámbitos y en no pocos países, sigue vigente esa idea: que es necesario «modificar la condición de los humedales, convirtiéndolos en sistemas terrestres o en acuáticos».&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿De qué manera se lleva a cabo esa transformación?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Se puede usar tecnología para convertir el humedal en un sistema terrestre: canales de drenaje, terraplenes, pólderes o diques. La otra posibilidad es llevarlo a un ecosistema acuático: lo transformo en un lago o laguna. En ambos casos, se pierde la condición de humedal. Cualquier ecosistema tiene ciertas funciones que permiten ofrecer múltiples bienes y servicios a la sociedad, pero cuando se suprime el humedal, aquéllos se pierden.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cuáles son esos servicios?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Los humedales cumplen, por ejemplo, un rol de regulación de las crecientes y de amortiguación de la velocidad del agua. Si el agua va encajonada por un río, viene con cierta velocidad, pero cuando desborda, pierde energía cinética, pierde energía erosiva, deposita sedimentos, esos sedimentos traen nutrientes que necesitan las plantas. También es importante la vegetación que está sobre las islas, sobre todo la vegetación herbácea. En general, la gente ve un bosque y dice qué lindo, pero cuando ve un pajonal le parece horrible. Pero los pajonales tienen el rol de absorber nutrientes y de filtrar sustancias tóxicas, y son reguladores de inundaciones y de sedimentos. Los pajonales del Delta tienen una altísima capacidad de fijar carbono, que queda almacenado en el suelo. Si vos secás el suelo, ese carbono se pierde y se emite a la atmósfera como dióxido de carbono.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cuál es la situación actual de los humedales en el mundo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Históricamente, los países fueron perdiendo la mayor parte de sus humedales; hay estados de Estados Unidos que perdieron el 90% de sus humedales. Sin embargo, con el tiempo se fue reconociendo el verdadero valor de estos ecosistemas. Y hoy EE.UU. y Europa invierten millones de dólares en restaurarlos. ¿Por qué? Porque ningún ecosistema terrestre tiene la capacidad de filtrar agua, por ejemplo. Hay toda una línea de investigación dedicada a la valoración económica de los ecosistemas. Lo que ocurre con los humedales es que los beneficios que ofrecen a la sociedad se ven a largo plazo o son aprovechados por sectores sociales que no pertenecen al núcleo de poder. Por ejemplo, la gente marginal que aumenta el contenido proteico de sus comidas porque caza carpinchos o nutrias. Vivir en un lugar como el Delta tiene sus costos y sus beneficios: la tierra es barata o nadie me dice nada si pongo mi casilla, a lo mejor corto juncos y los vendo por unos pesos, pero eso no me alcanza para vivir. Entonces cazo nutrias, carpinchos, pesco... Eso, en la economía, en los grandes números, no se ve, en cambio, si aumentás la superficie agrícola, se nota en el producto bruto interno. Además, suele existir una mirada peyorativa sobre los modos de producción alternativos que se desarrollan en estas áreas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Hay conciencia en nuestro país sobre el valor de los humedales?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Muy poca. En general, en los países del tercer mundo, hasta hace muy pocos años, la mayor parte de los humedales estaban en un buen estado de conservación, quizá más por omisión que por decisión. Nuestro problema no es restaurar sino conservar, usar de buena forma, de forma sustentable, usar el humedal como tal y no como sistema terrestre.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–No es lo que ocurre con los barrios que se construyen en zonas inundables...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Cuando el área de valle de inundación, por ejemplo, del río Luján, se eleva para hacer barrios privados, ¿a quién inunda? Al de al lado, seguro a quienes tienen menos recursos. La zona de Escobar, el dique de Luján, es una zona muy baja; era la antigua costa del mar. Ahí están haciendo barrios privados. Esa superficie hacía que se filtraran parte de los contaminantes. Hoy, con los barrios privados, el río parece una cañería que inunda al desprotegido.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Es un problema social más que ecológico?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Es muy difícil saber dónde está el límite de lo que uno puede pensar como técnico y lo que puede pensar desde su compromiso social. En una cuenca de la magnitud de la del Paraná, las evaluaciones del impacto ambiental de un emprendimiento como Colony Park pierden significado si no se piensan en el contexto de un ordenamiento territorial. El tema es: ¿cuál es el modelo de desarrollo? ¿Cuál es el plan de ordenamiento territorial? Creo que aun lo hay y esto es aprovechado por oportunistas que hacen negocio o especulan con el desconocimiento de la sociedad y sus autoridades. No se pueden pensar estas actividades fuera de un ordenamiento territorial, fuera de una planificación regional bajo un modelo inclusivo, donde tiene que participar la sociedad en su conjunto.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–Estos emprendimientos suelen recurrir a un discurso «ecologista»: se habla del verde, de la vida al aire libre...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–La palabra ecológico ha sido muy bastardeada. Un ejemplo: la contaminación que viene por el Reconquista o desde el polo industrial de Rosario. Ninguna de las ciudades que derrama sobre el Paraná tiene tratamiento de efluentes, todo se derrama al río, desde las cloacas hasta las industrias. Los metales pesados se depositan en el fondo. Cuando dragan y tiran el barro para rellenar estos emprendimientos, rellenan muchas veces con el barro del fondo. Sería interesante analizar la composición de esos barros y a lo mejor encontraríamos una buena parte de la tabla periódica. Sería cuestión de hacer evaluaciones de bienes y servicios ambientales que se ganan y se pierden, y además, quién gana y quién pierde con estas obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acción Nº 1.045, primera quincena de marzo de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-2662059399875324323?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/2662059399875324323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/02/delta-sa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2662059399875324323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2662059399875324323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/02/delta-sa.html' title='Delta S.A.'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S4bKbcTIgbI/AAAAAAAAAIQ/8QxMi6Dj0Qc/s72-c/63INFORME.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-1835801349210701420</id><published>2010-01-25T11:02:00.000-08:00</published><updated>2010-01-25T11:41:44.829-08:00</updated><title type='text'>La salud es noticia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S13zU01_8oI/AAAAAAAAAII/5j4JfR8rxQA/s1600-h/60inf.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S13zU01_8oI/AAAAAAAAAII/5j4JfR8rxQA/s320/60inf.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430764264786752130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Abundante, heterogénea y en ocasiones contradictoria, la información sobre temas médicos y científicos gana espacio en radio, televisión, Internet, diarios y revistas. Un consultorio abierto las 24 horas hecho a la medida del nuevo lector hipocondríaco.&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Ahora dicen que la cerveza hace bien. Comer helado hace feliz a la gente. Creen que en 20 años la mitad de la población mundial sería obesa. El café no es tan malo como se pensaba. Crece el cáncer bucal entre los jóvenes por el sexo oral. Identifican el gen de la calvicie por vía paterna. Ya existe la píldora contra la eyaculación precoz. Batalla contra la calvicie: ensayan con una nueva terapia genética. A los hombres, el vino les alargaría la vida. Aseguran que la clave de la fidelidad está en los genes. Las hormonas que nos alteran la vida. El ranking de los trastornos de ansiedad. Un gen de la monogamia masculina...&lt;br /&gt;Cada vez más abundante, heterogénea y, en ocasiones, contradictoria, la información sobre temas médicos y científicos forma parte del menú cotidiano de los grandes medios, nacionales y extranjeros. La salud interesa. Los medios lo saben y apuestan a la avidez de los lectores a través de secciones fijas, suplementos e, incluso, consultorios en los que algún especialista atiende los llamados de los oyentes o responde las cartas de los lectores. «¿El dinero hace la felicidad?», le pregunta una mujer que firma como RM de I, de Mar del Plata, al doctor Norberto Abdala, especialista en psiconeuroinmunoendocrinología y columnista permanente de la revista Viva. «Doctor, de vez en cuando, cuando me levanto, tengo unas pequeñas hemorragias en una lastimadura en una pierna», le explica un oyente a un especialista en un programa de Radio Rivadavia, uno de los tantos espacios conducidos por profesionales de la salud que se ocupan de despejar las dudas de los oyentes. Revistas como Saber vivir y Vivir mejor, cuyos títulos, están o estuvieron, en los últimos dos años, en el ranking de las diez más vendidas del país, mientras en el cable proliferan programas que, más que brindar información, venden productos, centros médicos y tratamientos. Las excepciones son pocas y entre ellas se destaca Médicos por naturaleza, el ciclo que canal 7 puso al aire a principios de 2009 con la conducción de Dolores Cahen D’Anvers, la participación de profesionales calificados y un enfoque serio y no sensacionalista de cuestiones de salud pública.&lt;br /&gt;«Tendencialmente, hay un aumento de la aparición de la salud en los medios. Lo que a mí me asombra es que esto se discuta tan poco en los ámbitos académicos», asegura el médico y sanitarista José Carlos Escudero. Para él, los motivos son, sobre todo, económicos: «En la última década, salud se convirtió en un área central de beneficio capitalista. No solamente se gasta cada vez más plata en salud a nivel mundial, sino que el beneficio es el más alto de todas las opciones de inversión capitalista. Más que defensa nacional, más que energía, más que transporte. Si usted quiere ganar plata, invierta en salud», dice.&lt;br /&gt;«Se podría decir que los diarios siempre incluyeron temas de salud, lo mismo que la televisión –señala, por su parte, Susana Gallardo, doctora en Letras, investigadora y periodista científica–. No obstante, en Clarín y La Nación, la presencia de suplementos dedicados al tema comienza alrededor de 1996, cuando dejaron de editarse los suplementos de ciencia, y en su lugar aparecieron los de informática y de salud. La caída de algunos suplementos y el ascenso de otros fue un tema de marketing. Mientras que la ciencia no atrae avisadores, sí lo hacen la informática y la salud. Pero, también, se sabe que los temas de salud atraen a mucha gente, más que los temas de ciencia. Hoy en día parecería que los suplementos de salud tienen un perfil más bien publicitario».&lt;br /&gt;Valeria Román, periodista especializada en ciencia del diario Clarín, agrega que «en los diarios, lo que ha pasado es que se les da a los temas de salud mayor espacio, pero no en suplementos adicionales. La información de ciencia y salud pasó a formar parte del cuerpo principal del diario y está compitiendo con el resto de las noticias, como las policiales o las de política. Y el cambio se debe a que se supone que al público le interesan mucho las cuestiones de salud». Gallardo corrobora esta opinión: «Se sabe, a partir de las encuestas sobre percepción pública de la ciencia, que los temas de salud son los que más interesan al público, en particular a los mayores de 50 años, y a las mujeres más que a los hombres».&lt;br /&gt;El interés del público forma parte, para Román, de una tendencia más amplia: «Hay todo un movimiento que apunta a cuidarse más, a comer más sano, a hacer más ejercicio», asegura. Este clima social, que, junto con la salud, revaloriza la estética y el bienestar en todas sus formas, se caracteriza, según Escudero, por ser «narcisista y competitivo». «Salud es un área que mueve aspectos cada vez más centrales de la subjetividad –agrega el profesional–. Cuando el mundo era más religioso, se hacían apuestas a través de la fe, a través de la idea de la vida después de la muerte y otras cuestiones teológicas. Hoy sólo el 6% de los argentinos va a misa. El mundo se ha vuelto más secular y más narcisista. Se reemplazó la modernidad de los grandes discursos por la posmodernidad de lo efímero y lo puntual. La gente se juega mucho más por la salud, que está asociada al bienestar, a ser querido y a ser deseado, y en esto interviene tanto la cirugía estética como el Viagra».&lt;br /&gt;La llamada «medicalización de la vida» es, según muchos analistas, un rasgo de identidad de la sociedades contemporáneas. Quienes se ocupan de estudiar estos fenómenos vienen advirtiendo desde hace décadas que la medicina, su lógica, sus categorías, su organización del mundo alrededor del par de opuestos salud-enfermedad, se extiende a cada vez más áreas de la vida social. Según el filósofo Tomás Abraham, «un fantasma recorre Occidente. Pero no es el comunismo, es la hipocondría –advierte el autor en su libro La empresa de vivir–. La gente ha dejado de comer bananas, ahora come potasio. A todos nos duele algo, y si no nos duele es porque estamos insensibilizados, antestesiados».&lt;br /&gt;¿Y qué mejor, para un lector hipocondríaco, que un médico omnipresente? Ya no es necesario ir al consultorio: la radio, la televisión e Internet brindan, durante las 24 horas del día, información y consejos. Esa fue, precisamente, una de las conclusiones a las que llegó Gallardo en una investigación que tuvo como objeto a las notas sobre salud publicadas en Clarín y La Nación, cuyos resultados recoge en el libro Los médicos recomiendan. «Lo que primero me llamó la atención en esos textos fue la presencia de recomendaciones –cuenta la autora en diálogo con Acción–. Se supone que la función del periodismo es informar, no decirle a la gente lo que tiene que hacer. Sin embargo, en estos textos, está presente la advertencia y la recomendación. La advertencia que señala la existencia de un peligro, y la recomendación para cambiar hábitos, detectar problemas de salud o prevenirlos».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calidad y cantidad&lt;br /&gt;¿Cómo se tratan los temas de salud en los medios? ¿Es confiable la información que brindan? «Cuando se habla de los medios hay que distinguir los medios televisivos, radiales y gráficos. En tal sentido, creo que los gráficos, en general, presentan una mayor calidad en el tratamiento de los temas –asegura Gallardo–. Por otra parte, es necesario diferenciar las secciones específicas, con periodistas bien entrenados en el tratamiento de los temas de ciencia y salud, y las secciones generales, que abordan temas de salud sólo cuando éstos se convierten en noticia, como por ejemplo con la meningitis o el dengue. Cuando esto sucede, y las notas de salud son escritas por periodistas no especializados, se observan distintos tipos de problemas. Hay que hacer la salvedad de que hay diarios, como Página/12, que no tienen una sección específica de salud, pero tienen periodistas muy capacitados que tratan esos temas con mucha solvencia».&lt;br /&gt;La reciente epidemia de gripe A reveló, en muchos casos, una orientación al impacto más que a la información, además de la siempre eficaz utilización política de las cuestiones sanitarias. «Yo tengo la sensación de que la manipulación mediática de los fenómenos de salud es cada vez más grave», asegura Escudero Y aporta dos ejemplos: el dengue, una enfermedad que fue «exagerada por los medios para esmerilar al Gobierno». Y la gripe A, «con la que se llevó a cabo una verdadera operación de terrorismo intelectual», ya que «se apostó a fomentar el miedo y exagerar la gravedad del fenómeno en beneficio de los grandes laboratorios que producen el antiviral».&lt;br /&gt;Hay temas insoslayables, como los citados, gripe A y dengue. Pero otros cuya aparición pública depende de muchos factores. «Lo que determina, en el mejor de los casos, el hecho de que determinado tema aparezca en un medio es lo que se llama su noticiabilidad, su condición de noticia. Y la condición de noticia no está exactamente vinculada con la gravedad de un problema. En general, la noticia supone algo disruptivo. Entonces, con respecto, por ejemplo, a enfermedades como el Chagas, si el año pasado hicimos una nota sobre el Chagas y este año la situación es exactamente la misma, entonces el problema es grave pero no hay en principio algo que lo defina como noticia», señala al respecto Pedro Lipcovich, periodista de Página/12.&lt;br /&gt;«Muchas veces, lo que es relevante para un medio, no lo es para otro –dice por su parte Gallardo–. Creo que, en general, un motivo para hablar de un tema es considerar qué es lo que la gente desconoce y debería conocer, siempre en vinculación con la actualidad».&lt;br /&gt;Un factor en el que todos los especialistas entrevistados por Acción coinciden es que, como advierte Gallardo, «los temas de salud se convierten en noticia cuando se producen muertes por determinadas enfermedades. Más allá del dengue y la gripe porcina, cuando se producen muertes por meningitis, eso es noticia, en particular en las secciones de información general. Sin embargo, esas muertes pueden no ser significativas, ni indicadoras de epidemia».&lt;br /&gt;En estos casos, agrega Gallardo, puede caerse en el sensacionalismo. «Se ha dicho que en salud es noticia que haya esperanza o que no la haya en absoluto. Cuando se trata de una novedad científica, el problema es que las notas pueden ser excesivamente optimistas o publicitarias, o suceder que se omita información relevante. Por otro lado, en otros temas, el sensacionalismo puede llevar al pánico. Además, en virtud de los ciclos repetitivos de excitación y desilusión, puede llegar a insensibilizar al público frente a la información médica».&lt;br /&gt;En otros casos, lo que lleva a determinados hechos científicos o médicos a las páginas de los diarios es una gran maquinaria de prensa y relaciones públicas puesta al servicio de intereses económicos. En efecto, entre los blancos del marketing de los grandes laboratorios farmacéuticos, la prensa ocupa un papel primordial. Pero la influencia de estos gigantes del mercado de la salud también llega a territorios que hasta hace unas décadas se consideraban autónomos y desinteresados, como las revistas internacionales con referato, principales fuentes de información del mejor periodismo científico.&lt;br /&gt;El proceso por el cual los ensayos clínicos e investigaciones recogidas por esas publicaciones comienzan a tener un sesgo favorable hacia los grandes laboratorios es complejo, no siempre del todo visible, y comienza en la década del 80, a partir de la creciente participación del capital privado, sobre todo la industria farmacéutica, en el campo de la investigación científica. Hoy, gran parte de la investigación que se realiza en Estados Unidos es financiada por empresas privadas y hay quienes aseguran que ya casi no quedan estudios clínicos –ensayos de nuevas drogas lanzadas al mercado por la industria– que no estén «ordenados y formateados por la industria farmacéutica», como señalaba hace unos años el investigador francés Philippe Pignarre. En la Argentina, al igual que en otros países periféricos, «existe poca conciencia del problema tanto en la comunidad académica como en la médica y en el periodismo científico, todos ellos actores que deben cumplir un papel de control en esta problemática y que no sólo no lo cumplen sino que además se encuentran inextricablemente enredados en esta madeja de intereses», dice la investigadora Ana María Vara (ver recuadro) en un artículo publicado en la Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad. Y advierte, citando al investigador canadiense Ray Moynihan, que los periodistas están siendo utilizados por las empresas farmacéuticas en sus tácticas promocionales.&lt;br /&gt;Tal como explica el propio Moynihan en su libro Selling sickness, las compañías farmacéuticas no sólo se dedican a fabricar drogas: también inventan y venden enfermedades. Una de las principales técnicas consiste en intervenir sobre el sentido común, convirtiendo a «procesos naturales» en condiciones médicas. Hay que convencer a las personas de que «problemas que previamente habían aceptado como un mero inconveniente, son merecedoras de intervención médica». Algo así sucede con la calvicie, la menopausia, el embarazo, la tristeza, el cansancio, el nacimiento, el envejecimiento, el aburrimiento, la celulitis, las canas o la soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hombres amables&lt;br /&gt;La política de seducción de los laboratorios hacia la prensa es semejante a la que tiene por objeto a los médicos. No se trata, al menos no en la mayoría de los casos, de prácticas corruptas, sino que apunta, más bien, a la creación de un clima de mutua simpatía. Además, a través de sus eficientes encargados de prensa, los laboratorios les proveen a los periodistas la información que necesitan para llenar con novedades las páginas de los medios en los que trabajan. «La política de los laboratorios en relación con los periodistas es mandar gacetillas, invitar a conferencias. También, como ahora tienen prohibición de dar a conocer y hacer publicidad de sus productos, lo que hacen es incentivar a que se hagan notas sobre determinada enfermedad. Si se publican esas notas, se supone que están alentando el uso de sus drogas y tratamientos», señala al respecto Román. «Qué hacen los laboratorios? –se pregunta por su parte Lipcovich–. Con los médicos, actúan básicamente ofreciéndoles viajes. En el caso de los periodistas también es así, un ofrecimiento de viajes, algo que es legal, que no es inconfesable. Y es común ver notas donde está el periodista enviado a tal congreso, y el que lo envió es el laboratorio, porque no es algo tan trascendente como para que un diario mande a un periodista y gaste plata para cubrirlo. En general son congresos reconocidos por el establishment médico, en los cuales se presenta un medicamento que ha sido investigado, no hay ningún fraude de por medio, y el periodista vuelve y hace una nota sobre la presentación de ese medicamento. Que no es que está mal hacer esa nota, pero es una nota que no se habría hecho si no hubiera sido invitado a ese lugar por ese laboratorio».&lt;br /&gt;Que el mercado interviene cada vez más en la definición de la información sobre salud que publican los medios es evidente no sólo en los temas, sino también en el modo de abordarlos. Algunas prácticas médicas –por ejemplo, las cirugías estéticas– son consideradas un producto más de consumo, y diarios como Clarín hablan de ellas como si hablara de moda. «Lo último en cirugías plásticas son el lifting de escroto y el relleno del punto Gräfenberg (más conocido como punto G) de la mujer», aseguraba este diario el 31 de marzo de 2009. La nota hablaba, además, de «combos» de cirugías –«cuestan un 30% menos que si se realizan por separado»–, ondas y tendencias.&lt;br /&gt;Para Escudero, se trata, entre otras cosas, de la exigencia de reproducir el mercado de los bienes de salud, generando nuevas necesidades y, al mismo tiempo, productos para satisfacerlas. «A través de la salud uno consigue deseabilidad –explica el sanitarista–, entonces el capitalismo tiene ahí un arma poderosa para ganar plata. Pero el capitalismo tiene el problema de que las mercancías que vende para salud no sirven mucho. Sirven menos que otras alternativas que no son tan capital-intensivas, como la atención primaria de la salud con medicamentos esenciales y contención. Si usted da contención, la gente se siente mejor y no precisa tomar benzodiazepinas. En cambio, la salud capitalista entiende que la única contención posible es el psicofármaco. Y el capitalismo no puede hacer otra cosa que seguir vendiendo estas mercancías».&lt;br /&gt;Aunque la salud es un tema particularmente sensible, no habría motivos para que el mercado y los medios actuaran, en este campo, de un modo distinto al que suelen hacerlo en otros. «La cuestión va más allá del periodismo, los medios forman parte de esta sociedad y reflejan lo que pasa en esta sociedad –observa Lipcovich–. En el caso de la salud, la cuestión excede al periodismo y va a algo que se ha hecho presente en la sociedad actual con eje en Estados Unidos: la medicalización de la vida cotidiana, la medicalización del malestar. Los medios, en mayor o menor medida responden a eso. Yo no estaría tan de acuerdo en poner el eje en la actitud de los medios, me parece que hay grandes problemas que los trascienden».&lt;br /&gt;Uno de esos problemas es el gigantesco negocio que manejan las compañías farmacéuticas. Un negocio que, como cualquier otro, tiene sus oficinas de prensa, sus especialistas en marketing y sus expertos en comunicación. Y no sólo produce fármacos: también fabrica información, vende sentido común y ofrece soluciones no siempre efectivas para problemas que en ocasiones son inexistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marina Garber&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANA MARÍA VARA&lt;br /&gt;«Los laboratorios generan el mensaje»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Hoy, en relación con la investigación biomédica y las noticias de salud, los que generan el mensaje no son la comunidad de expertos, los investigadores en el área biomédica, los que publican en los journals biomédicos. Los que generan el mensaje y controlan en gran medida todo el proceso comunicativo son los laboratorios farmacéuticos», dice Ana María Vara, periodista científica e investigadora del Centro de Estudios de Historia de la Ciencia José Babini, de la Universidad Nacional de San Martín. Vara acaba de terminar su doctorado en la University of California Riverside, y ha publicado numerosos trabajos sobre la cuestión de los conflictos de interés en el ámbito de la ciencia y el periodismo científico. «Los laboratorios tienen mucho dinero –asegura– y, por lo tanto, mucho dinero para contratar a los mejores expertos en comunicación y en marketing. Hoy por hoy, el que tiene mucho dinero para invertir en comunicación tiene una enorme capacidad de influir en la opinión pública».&lt;br /&gt;–¿En qué medida esta situación cambió los modos de ejercer el periodismo científico?&lt;br /&gt;–La divulgación científica ya no consiste en intermediar entre los científicos y el público. Hoy el mensaje se inicia en las compañías farmacéuticas y pasa por una serie de mediadores. Por supuesto que las compañías farmacéuticas no pueden controlar el mensaje absolutamente, pero sí lo hacen en gran medida. Los laboratorios obtienen sus ganancias de poner medicamentos nuevos en el mercado. Es decir que sus ganancias provienen de novedades. Las inversiones son enormes y hay cierto margen de incertidumbre porque se hace esa gran inversión y, en las etapas finales de la investigación, el medicamento puede no ser autorizado. Entonces, por las peculiaridades del mercado, ponen mucho énfasis en poder controlar ese proceso. Tanto énfasis ponen que han logrado, y eso está demostrado, sesgar los resultados de las investigaciones controlando los ensayos clínicos.&lt;br /&gt;–¿Cómo lo hacen?&lt;br /&gt;–Pueden, por ejemplo, comparar una droga nueva con la dosis no óptima de la droga que está en el mercado, o dársela a pacientes más jóvenes que los que efectivamente van a recibirla, con lo cual tienen menos problemas previos, o publicar los resultados del trabajo en el momento en que la droga da los mejores resultados, por ejemplo, a los seis meses. Y quizás a los seis meses los resultados son mejores, pero al año, el resultado es igual o peor que la droga que ya está en el mercado. Obviamente, ellos publican a los seis meses. Hay una serie de estratagemas que se han ido descubriendo. Pero está demostrado que la tendencia de los laboratorios es a tratar de controlar ese primer momento de escrutinio científico que es lo que se llama el gold standard, el estándar de oro, es decir, la publicación en las mejores revistas, con los mayores expertos mundiales. Todos los ojos están puestos ahí y, sin embargo, a pesar de que les van poniendo medidas cada vez más restrictivas para controlarlos, los laboratorios logran maquillar un poquito sus datos. Así logran controlar las publicaciones médicas.&lt;br /&gt;–¿Y qué pasa después?&lt;br /&gt;–Por un lado está la aprobación para salir al mercado, pero por otro lado está todo el proceso de marketing de venderles a los médicos ese medicamento, que es muchísimo más caro que los que estaban, porque es nuevo. Seguramente hay otro que cumple la misma función, pero como ya cayó la patente, es un genérico, y por lo tanto vale cien veces menos. Entonces, hay que convencer al médico que va a prescribir esa droga de que este medicamento nuevo es mucho mejor que el anterior. ¿Cómo lo convencemos? Por un lado, hemos tenido que lograr que se apruebe. Pero cuando se aprueba, se hace toda una campaña de lanzamiento. Parte de esa campaña son las publicaciones en las revistas médicas, otra parte son las presentaciones en congresos: se les paga a médicos que son líderes de opinión tanto en los países centrales como en los países periféricos como la Argentina, para que hablen de los ensayos clínicos en los que se demuestra que ese medicamento es bueno. Hablan en los congresos, presentan estos resultados maravillosos y aquí entra toda la problemática de los llamados conflictos de interés.&lt;br /&gt;–¿Y cuáles son las consecuencias?&lt;br /&gt;–Lo que está demostrado es que si hay un incentivo económico, no es que la persona se corrompa, pero sí que tiene una respuesta más favorable hacia aquel que le ha pagado. Que le ha pagado en dinero, por ejemplo, para dar una conferencia. O simplemente se lo está invitando a un congreso. Lo que ocurre es que quizá el congreso es en Milán y viaja en primera y va a los mejores hoteles. Entonces, tenemos a los médicos líderes de opinión, pero después tenemos los médicos de consultorio, los médicos en la Argentina en gran medida viajan pagados por los laboratorios. ¿Y a quién más se invita a ese congreso? A los periodistas. Los periodistas de la Argentina, los periodistas científicos, solo viajamos pagados por los laboratorios o por quienes nos invitan en otros rubros, porque los diarios de la Argentina sólo les pagan viajes a la gente de política y a la gente de deportes. Entonces, el periodista piensa: me invitan al congreso, es la única oportunidad que tengo de ir a ese congreso, y acepta. Ahora bien, primero, de los cientos de congresos que se hacen, ¿por qué elegiste ese? Porque te lo pagaron. Ahí hay un sesgo básico. Elegiste un congreso y después vas a ese congreso a cubrir aquello para lo que te llevaron. Podés cubrir alguna otra cosa más, dos, tres notas, y una de las dos o tres notas va a ser esa. Entonces, de los cientos de congresos elegiste ese y de las cientos de presentaciones en el congreso, elegiste una en particular.&lt;br /&gt;–Y después, ¿cómo se traduce esa invitación en una nota concreta en un diario? ¿Se anuncia, por ejemplo, un nuevo descubrimiento para tratar determinada enfermedad?&lt;br /&gt;–Hay varias maneras, unas muy directas. Una puede ser un nuevo medicamento que tiene tales y tales ventajas. Otra es hacerlo de manera más indirecta pero igualmente eficaz para los laboratorios, con las llamadas campañas de awareness, las campaña de concientización, para ampliar la base de potenciales consumidores-clientes-pacientes. Por ejemplo, la osteoporosis. La primera cuestión es que suele convertirse a un factor de riesgo en una enfermedad, porque ni siquiera la osteoporosis es una enfermedad, la enfermedad es la fractura. Y ahora no sólo se habla de osteoporosis, sino de osteopenia, que es el factor de riesgo para otro factor de riesgo, que sería la osteoporosis. Quienes son expertos en esto no trabajan en contra de las tendencias sociales, trabajan a favor de ellas. Y trabajan a favor de los intereses sobre los que quieren actuar. Al periodista que necesita noticias, le llevan noticias. Al médico que necesita información actualizada, le llevan información actualizada. No van en contra de ellos, no les ponen el revólver en la cabeza y les dicen «vos tenés que decir esto». Al contrario, les facilitan el trabajo, porque para eso son expertos en comunicaciones..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acción 1.042, segunda quincena de enero de 2010&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-1835801349210701420?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/1835801349210701420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/01/la-salud-es-noticia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1835801349210701420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1835801349210701420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2010/01/la-salud-es-noticia.html' title='La salud es noticia'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/S13zU01_8oI/AAAAAAAAAII/5j4JfR8rxQA/s72-c/60inf.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6690482834758297302</id><published>2009-12-17T10:38:00.001-08:00</published><updated>2009-12-17T10:55:13.927-08:00</updated><title type='text'>Me escriben</title><content type='html'>&lt;a href="http://crea-tivi-ty-dad.blogspot.com/2008/03/critica-al-artculo-el-negocio-de-la.html"&gt;Carta desde España&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6690482834758297302?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6690482834758297302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/12/carta-desde-espana.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6690482834758297302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6690482834758297302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/12/carta-desde-espana.html' title='Me escriben'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-7530938390192583583</id><published>2009-12-11T14:34:00.000-08:00</published><updated>2009-12-11T14:37:16.615-08:00</updated><title type='text'>Perfecta</title><content type='html'>«Era perfecta, no necesitaba ninguna cirugía», dijo Roberto Piazza, y los medios reprodujeron en sus títulos las declaraciones del diseñador y amigo de Solange Magnano, la modelo muerta como consecuencia de un tratamiento estético en los glúteos. Nadie –ni el propio Piazza ni quienes recogieron sus dichos– advirtió que la frase, de un modo involuntario, como un acto fallido, expresa el cruel principio de funcionamiento de la industria de la belleza.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Piazza no dice que no es necesario ser perfecta. Dice todo lo contrario: que Solange no necesitaba cirugías porque ya lo era. Si no hubiera sido perfecta, sí las habría necesitado. Por lo tanto, no está negando sino refrendando la idea de que la perfección es un imperativo al que deben someterse las mujeres y sus cuerpos si pretenden ser deseadas, amadas o aspirar a algo parecido a la felicidad. Los medios que reproducen sus comentarios y se indignan por la dictadura de belleza y la tiranía de la delgadez son los mismos que en sus producciones de moda recurren a modelos esqueléticas. Son los mismos que aplauden la última cirugía de Luciana Salazar o cualquier otra exponente de la telebasura de quirófano, mientras publican avisos de centros de estética que venden implantes de glúteos como quien vende chorizos&lt;/span&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-7530938390192583583?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/7530938390192583583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/12/era-perfecta-no-necesitaba-ninguna.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/7530938390192583583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/7530938390192583583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/12/era-perfecta-no-necesitaba-ninguna.html' title='Perfecta'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-5196314074814601852</id><published>2009-10-07T14:28:00.000-07:00</published><updated>2009-10-07T14:32:29.342-07:00</updated><title type='text'>Cacerolas sí, piquetes no</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Ss0ItObDRKI/AAAAAAAAAGw/WywT-Q_E_a8/s1600-h/1225030315829_f.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Ss0ItObDRKI/AAAAAAAAAGw/WywT-Q_E_a8/s320/1225030315829_f.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5389973902091044002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esta vez no hubo caos vehicular. Es que los que protestaban eran gente de Barrio Norte. No eran muchos pero golpeaban cacerolas y eso, se sabe, da prestigio. La cámara se pone siempre del lado de los buenos. Y los buenos son, en este caso, los «vecinos porteños» que salieron a protestar contra el Gobierno. Una mirada respetuosa y hasta cómplice caracteriza a la cobertura del cacerolazo realizado el 21 de setiembre en Santa Fe y Callao, en contraste con el tono que La Nación suele utilizar para referirse a otro tipo de manifestaciones.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Los caceroleros no sólo tienen derecho a la foto sino también a la identidad. Allí está, por ejemplo, Miguel Jonte, «quien dijo que vive en Barrio Norte y es dueño de un campo». El cronista se acerca a su objeto, le habla y lo escucha. Un gesto del que prefiere abstenerse cuando su objeto porta bombos en lugar de cacerolas, vive en el conurbano y es aficionado al choripán. Cuando La Nación informa sobre una protesta en reclamo de viviendas, los manifestantes son «habitantes de la villa 31». No hay nombres ni testimonios; los pobres carecen de identidad, igualados por su condición de meras interrupciones del tránsito. Además, sus motivos no cuentan demasiado, protestan «en demanda de planes sociales». Los «vecinos», en cambio, merecen una explicación detallada. Están ahí para «rechazar la ley de medios», «criticar el autoritarismo de Cristina»; «en contra de actitudes autoritarias». «Nos vamos a juntar todos los días hasta que la Presidenta escuche qué quiere decir el pueblo», cita La Nación. Una primera persona que suele estar ausente cuando el protagonista de la noticia está del otro lado de la línea social que divide a la gente como uno de los otros. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción&lt;/span&gt;, 1.035, primera quincena de octubre de 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-5196314074814601852?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/5196314074814601852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/10/cacerolas-si-piquetes-no.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5196314074814601852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5196314074814601852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/10/cacerolas-si-piquetes-no.html' title='Cacerolas sí, piquetes no'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Ss0ItObDRKI/AAAAAAAAAGw/WywT-Q_E_a8/s72-c/1225030315829_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-26412060502647536</id><published>2009-08-17T19:16:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T10:56:07.274-07:00</updated><title type='text'>Adjetivos y polémicas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SooUWwIFv1I/AAAAAAAAAGg/QJ8rMXYbKCc/s1600-h/aguer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 251px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SooUWwIFv1I/AAAAAAAAAGg/QJ8rMXYbKCc/s320/aguer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371127886701248338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="textohome"&gt;Gracias al arzobispo Héctor Aguer, que calificó de «neomarxista» y «totalitario» al manual de educación sexual elaborado por el Ministerio de Educación, el texto logró ascender, en la consideración de los medios, a la categoría de «polémico». &lt;span id="fullpost"&gt;«El polémico manual llegó a 5.000 docentes», decía, por ejemplo, en su edición del viernes 31 de julio, el diario &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Nación&lt;/span&gt;, y para que no quedaran dudas, agregaba el adjetivo «controvertido». Del mismo modo se refirieron a este documento otros medios.&lt;br /&gt;&lt;span class="textohome"&gt;Asegurar que el manual es polémico no es lo mismo que decir que la Iglesia lo objeta. En el primer caso, se sugiere que el problema está en el propio texto, que por sus características («autoritarismo», «feminismo», «marxismo») sería digno de recibir cuestionamientos o suscitar polémicas. La segunda formulación, en cambio, deja en claro que es la Iglesia la que tiene un problema con el documento, y que ha sido esta institución la que decidió entablar una polémica que algunos medios pretenden universalizar. Así, con el simple recurso a un adjetivo, se puede expresar toda una visión del mundo. Un lector atento podría preguntarse: ¿por qué habría que considerar polémico al manual y no a alguien que, como monseñor Aguer, considera que la educación sexual es «la reivindicación del derecho a fornicar lo más temprano posible y sin olvidar el condón»?&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;Nº 1032, segunda quincena de julio de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-26412060502647536?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/26412060502647536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/08/el-sexo-del-adjetivo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/26412060502647536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/26412060502647536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/08/el-sexo-del-adjetivo.html' title='Adjetivos y polémicas'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SooUWwIFv1I/AAAAAAAAAGg/QJ8rMXYbKCc/s72-c/aguer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-2574737156458933501</id><published>2009-07-13T15:34:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T11:23:39.378-07:00</updated><title type='text'>Censura en Internet</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/So2Ukc0xmPI/AAAAAAAAAGo/lEJO5hFe644/s1600-h/cens.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 262px; height: 224px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/So2Ukc0xmPI/AAAAAAAAAGo/lEJO5hFe644/s320/cens.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372113284456618226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(192, 192, 192);"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;El copyright es el argumento utilizado para borrar videos políticos publicados en Internet. Los grandes medios y la libertad de expresión&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Veánlo en YouTube», dijo la Presidenta. Hablaba frente a intendentes de Córdoba en la sede de la Universidad y se refirió, quizá por primera vez en la historia de los discursos oficiales, al popular sitio de videos. Aquello que la Presidenta quería que su auditorio buscara en YouTube era un fragmento del programa de Mariano Grondona en el que el conductor, en amable tertulia con Hugo Biolcatti, presidente de la Sociedad Rural, ponía en duda que el actual gobierno pudiera llegar a finalizar su mandato. Pero el contenido del video quizá fuera lo de menos. El hecho, el gran hecho, era el ingreso de la Web 2.0 a la vida política oficial de la Argentina.&lt;br /&gt;Fernández de Kirchner dijo «véanlo en Youtube» como antes se decía «salgan a la calle» o se sugería «leánlo en el diario». La pantalla en todas sus variantes, acusada aún hoy de estupidizar a las masas y promover la apatía y la ignorancia, se mete en la política y le sirve de escenario, mientras el ciberespacio amplifica, de un modo más igualitario e interesante, los debates que se dan en el llamado mundo real.&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Cientos o quizás miles de blogueros armaron en la Argentina una red inédita. Con paciencia artesanal y eficaces herramientas tecnológicas, fueron tejiendo una respuesta colectiva al discurso monocorde que plantean los grandes medios. Las imágenes no son, para ellos, una amenaza al pensamiento, sino la posibilidad de su multiplicación. Los videos que suben a YouTube y que publican en sus blogs sirven como ejemplo y argumento, juegan y dialogan con lo que dicen los textos. Y en tiempos en que las discusiones, las mentiras y las operaciones políticas están hechos en y por las pantallas, allí, en las pantallas, está también la posibilidad de responderles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Estos usuarios más o menos anónimos capturan, de la programación televisiva, imágenes clave, fragmentos de entrevistas, declaraciones de funcionarios u otras figuras públicas que, inmersas en el ritmo del zapping cotidiano, se perderían, y las subrayan o las recortan. Las sacan de un contexto donde podrían pasar inadvertidas para resaltar su carácter absurdo, estúpido o reaccionario –allí está, por ejemplo, De Nárvaez admitiendo que habría preferido un tercer gobierno de Menem o Macri quejándose por los bolivianos que van a «nuestras» escuelas–, o, por el contrario, las colocan en la serie de la que forman parte, devolviéndoles su contexto y su historia. Es el caso, por ejemplo, de un almuerzo de 1978 en el que Mirtha Legrand y Susana Giménez se preguntan por qué será que la Argentina tiene tan mala imagen en el exterior, si todo está tan tranquilo, si el Mundial es tan lindo y une tanto a la gente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Pero muchos de esos videos hoy ya no están. En el lugar que ocupaban hay una pantalla negra y una leyenda en inglés. Es que Artear S.A. solicitó a YouTube que eliminara todo el material cuyos derechos de autor, según la empresa, le pertenecen. El reclamo, que incluye todo el contenido generado por los canales 13 y TN, afecta a buena parte del material político que estaba disponible en el sitio. No es la primera vez que sucede y muchas cuentas –«canales»– han sido cerradas por reclamos de copyright de la misma empresa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Los afectados, reunidos en el colectivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Blogueros por la libertad de expresión (http://bloguerosporlalibertad.blogspot.com), consideran que se trata de un hecho de censura y un abuso de propiedad, ya que, a pesar de que los contenidos eliminados fueron generados y transmitidos por las señales del grupo Clarín, «incluyen información de carácter público. De esta manera, se cercena la libertad de difusión de la información de interés ciudadano, con grave daño a la libertad de expresión».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Diego Faur, conocido en la blogósfera como Diego F. y autor del blog Mundo perverso, fue una de las víctimas. Y no es la primera vez que Artear se ensaña con sus videos. «Clarín inauguró en 2007 la política de denunciar a los que subían videos que supuestamente eran de ellos. Digo supuestamente porque en algunos casos tienen razón. Un contenido artístico, una obra de ficción, están protegidos por copyright. Pero la ley de propiedad intelectual es clara y exceptúa a la información periodística. Vos no podés apropiarte, por ejemplo, de una declaración de Kirchner, por más que la haya hecho en tu programa».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;La ley a la que se refiere Diego es la 11.723, también conocida como Ley Noble, porque fue precisamente Roberto Noble, fundador de Clarín, quien la impulsó. «Es una ley retrógrada –evalúa Beatriz Busaniche, licenciada en ciencias de la comunicación e integrante de Fundación Vía Libre, que defiende el software libre y los derechos civiles en contextos de nuevas tecnologías–. En la situación tecnológica actual, hay un montón de actividades, como el trabajo de estos blogueros, que son un ejercicio de nuevas formas de la libertad de expresión. Y estas prácticas se cruzan de plano con las leyes de propiedad intelectual de la Argentina». Además de la ley, los temas vinculados con la propiedad intelectual se rigen por tratados internacionales, como el Adpic (Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio), firmado en 1994, en un momento de fuerte avance de la noción de propiedad intelectual sobre campos y objetos que hasta entonces formaban parte del dominio público, como los genes o las plantas. Estos tratados, agrega Busaniche, «se firmaron a mediados de los 90, son fruto del Consenso de Washington, de la Argentina neoliberal que firmaba todo lo que le pusieran adelante».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;El cuadro y el marco&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;María Elena Casañas, abogada y colaboradora de la Fundación Vía Libre, está convencida de que la ley tiene que cambiar. «El hombre pinta el cuadro y el derecho le pone el marco. En el caso de la ley 11.723, el desarrollo tecnológico ha impactado de tal modo en las herramientas de creación, producción y distribución de los bienes culturales que el cuadro hace mucho que desbordó del marco. Esto favorece a los intereses de quienes durante décadas han medrado con la creación ajena y pretenden mantener inalterado su modelo de negocio, sin importar que éste sea dañino para la sociedad, y en particular a los creadores que dicen querer tutelar». En los 75 años que pasaron desde la sanción de la ley, agrega Casañas, «las modificaciones realizadas consistieron en “parches”, mínimos y a las apuradas».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;El problema, según Busaniche, es considerar a los bienes culturales con los mismos criterios de propiedad que se podrían aplicar a una casa o un auto. «Las corporaciones están tratando homologar los derechos que se tienen sobre una obra intelectual con el concepto de propiedad tangible. El derecho de autor nace para proteger al autor del abuso de los editores. Y termina siendo usado de maneras que son muy dañinas socialmente».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;La red de blogs políticos y económicos de la Argentina se consolidó, como relata Faur, en 2008, con el conflicto del campo. «Mucha gente sentía que no estaba representada por lo que decían los medios y estaba cansada del bombardeo de ese discurso único. Por eso se pasaron de los medios a los blogs y muchos empezaron a abrir blogs. No querían que les siguieran mintiendo de un modo tan explícito». Los blogs permitieron, entonces y también ahora, no sólo acceder a información que los medios suelen omitir, sino también responderle a ese discurso único. «El blog no es un medio individual, el que hace un blog no está solo en la blogósfera, participa de una discusión a gran escala de temas políticos –agrega Faur–. En una sociedad mediatizada, la política pasó de los aparatos partidarios a los medios de comunicación, y el blog es una herramienta para poder contestarles a los medios». Obviamente, el alcance no es el mismo. Pero el canal de videos de Faur en YouTube tenía más de 400.000 vistas. «¿Cuántos puntos de ranting sería eso», se pregunta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Así como YouTube apareció en un discurso presidencial, la blogósfera también llegó al Congreso, de la mano del diputado Claudio Morgado, quien presentó un proyecto de declaración en el que manifiesta su preocupación «por acciones de la empresa Artear S.A. tendientes a restringir las libertades de expresión e información en Internet». «La continuidad de esta práctica –señala el documento– sentaría un peligroso precendente de apropiación indebida de información de interés público por parte de un privado con fines de lucro».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;No importa si el interés es comercial o político, porque es probable que ambos aspectos se complementen con eficacia. Y el mismo impulso que logró, en Estados Unidos, extender los plazos de copyright de 50 a 70 años después de la muerte del autor, con lo cual «salvó» del dominio público, entre otras cosas, a los dibujos de Walt Disney (por eso se conoce a esta norma como Mickey Mouse Protection Act), es el que hoy pretende colocar alambrados digitales en el ciberespacio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Internet inaugura una nueva era en materia de comunicación y pensamiento. Pero no son pocos los que sienten nostalgia por el viejo esquema de la comunicación, que la red amenaza con romper en mil pedazos: de un  lado, el emisor, que tiene la palabra; del otro, el receptor, que calla y escucha. Lo admitió, con involuntaria sinceridad, un directivo de la Motion Picture Association, entidad que nuclea a grandes militantes del partido del copyright como Disney, Paramount, Sony, Twentieth Century Fox, Universal y Warner Bros. El señor, llamado Jill Williams, visitó Buenos Aires en 2006 y aseguró, ante atónitos periodistas: «Hay que evitar que todos puedan convertirse en radiodifusores».&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción&lt;/span&gt;, Nº1029, primera quincena de julio de 2009.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Marina Garber&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Gustavo Arballo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;«No hay vacío legal»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;Gustavo Arballo es profesor adjunto en Derecho Público en la Universidad Nacional de La Pampa y autor del blog Saber leyes no es saber derecho. Particularmente interesado en la vinculación entre las nuevas tecnologías y las libertades civiles, asegura que la eliminación de videos de YouTube es «una restricción privada a la libertad de expresión. Se puede decir que muchos de los videos que reproducen declaraciones políticas son perfectamente legales y que por eso el levantamiento es arbitrario. La ley 11.723, de propiedad intelectual, tiene excepciones que comprenden específicamente a la publicación de información periodística de discursos políticos, y a las noticias de interés general, que bien interpretadas amparan el contenido de estos videos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;–La empresa Artear reclama la propiedad intelectual de ese material.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;–Algunos videos son una compilación de declaraciones, en uso legítimo de derecho de cita. En esos «remixados», versiones caseras de programas como TVR, podemos decir que el compilador genera una obra nueva y es una obra suya. Otros videos pueden ser una simple extracción de lo que se pasó en pantalla. Ahí sí Artear tendría el copyright.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;–¿Qué derechos entran en colisión con el derecho de autor en este caso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;–El derecho de libre expresión, que se ve afectado en sus dos vertientes. Al que ha extractado el video se lo afecta en su derecho a difundir información e ideas. Pero también aparece afectado el potencial interesado en verlo, al que se lo priva de su derecho a recibir esas informaciones e ideas. Ese interés más difuso, que no es de nadie en particular y es de todos, hace a la construcción de un robusto debate que es una de las precondiciones de la democracia. Estos temas son ya clásicos en la jurisprudencia y proporcionan argumentos sólidos para decir que, ante la duda, hay que optar por la libertad de expresión y no por las interpretaciones que tengan efectos restrictivos. El derecho a la libertad de expresión tiene un rango constitucional, regulación específica en tratados como la Convención Americana de Derechos Humanos y con jurisprudencia nacional y supranacional que le asigna un estatus prevalente en el espacio conceptual de las libertades públicas preferidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-2574737156458933501?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/2574737156458933501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/07/censura-en-internet.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2574737156458933501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2574737156458933501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/07/censura-en-internet.html' title='Censura en Internet'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/So2Ukc0xmPI/AAAAAAAAAGo/lEJO5hFe644/s72-c/cens.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-497936211249671099</id><published>2009-05-21T13:24:00.001-07:00</published><updated>2009-08-03T13:12:40.977-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Castro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el chori y la coca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nelson'/><title type='text'>Qué ignorantes son los pobres</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Shcm0venc-I/AAAAAAAAADI/lqc4n3Z5JDc/s1600-h/choripan.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Shcm0venc-I/AAAAAAAAADI/lqc4n3Z5JDc/s320/choripan.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338778570810946530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una difundida y prejuiciosa cadena de ideas vincula al segundo cordón del conurbano bonaerense con la pobreza, la ignorancia, la sinrazón, el mal votar. Ejemplos de esta concepción pueden encontrarse en discursos electoralistas pero también entre periodistas considerados probos e independientes.&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt; Es el caso de Nelson Castro, quien, el 17 de mayo, en su columna del diario Perfil,  se refiere a una «realidad social inquietante»: la del conurbano bonaerense. «Más allá de los números» de las encuestas, está «la realidad sociopolítica de lo que se vive sobre todo en el segundo cordón. Allí reina la confusión. Mucha gente no sabe qué se vota ni a quién se vota», asegura Castro, sin dar precisiones sobre las fuentes de las que extrae sus afirmaciones. Quienes viven en el segundo cordón, agrega, «no miran programas políticos ni leen diarios» y «su único contacto con la política, en estos días, es Gran Cuñado». Lo que demuestra no sólo un profundo desprecio por los bonaerenses, sino también una concepción de la política que la restringe a lo que sucede en la pantalla. Es que esa –los programas del periodismo considerado probo e independiente– es la única versión de la política que son capaces de concebir los ciudadanos ilustrados; los que votan a conciencia, saben lo que pasa y viven en la ciudad de Buenos Aires. El resto es ignorancia, confusión, Coca y choripán. O, como define un editorial de La Nación, puro «analfabetismo cívico». &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-497936211249671099?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/497936211249671099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/05/que-ignorantes-son-los-pobres.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/497936211249671099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/497936211249671099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/05/que-ignorantes-son-los-pobres.html' title='Qué ignorantes son los pobres'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Shcm0venc-I/AAAAAAAAADI/lqc4n3Z5JDc/s72-c/choripan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6075001747561241002</id><published>2009-05-02T15:38:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T12:41:45.624-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movileros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='delitos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arce'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Crímenes pasionales</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sm9UZlzVC9I/AAAAAAAAAE4/Ul2j4459Hsk/s1600-h/ARCE1.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 201px; height: 222px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sm9UZlzVC9I/AAAAAAAAAE4/Ul2j4459Hsk/s320/ARCE1.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5363598479842413522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando el delito es «común», los movileros, nuevos directores del humor social, suelen ofrecer sus micrófonos a las víctimas. Hijos que acaban de perder a sus padres, conductoras enfurecidas por el asesinato de un colaborador, familias asaltadas, son interpelados, en medio de su dolor, sobre leyes, condenas y manos duras. Las preguntas nunca son neutrales: sugieren, incitan, apuestan a potenciar tanto el dolor como la violencia de las reacciones. Pero para otra clase de delitos –los denominados «crímenes pasionales»– el tratamiento es distinto. &lt;span id="fullpost"&gt; Con José Arce, detenido por el crimen de su esposa Rosana Galliano, los medios depusieron sus armas verbales y, en lugar de hacer hablar a la familia de la víctima, le dieron la palabra al acusado. A Arce lo entrevistaron y lo trataron como a un señor, lo acompañaron a su criadero de pollos y escucharon, respetuosos, los argumentos de su abogada, cosa que nadie hizo con los delincuentes jóvenes, anónimos y pobres que son linchados simbólicamente, todos los días, por las cámaras y eso que las cámaras llaman «la gente». &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6075001747561241002?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6075001747561241002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/04/el-caso-arce-acusados-vip-y-movileros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6075001747561241002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6075001747561241002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/04/el-caso-arce-acusados-vip-y-movileros.html' title='Crímenes pasionales'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sm9UZlzVC9I/AAAAAAAAAE4/Ul2j4459Hsk/s72-c/ARCE1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-3372346173026335575</id><published>2009-03-27T14:13:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T11:35:22.733-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='garcas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el colo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Giménez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Giménez, los medios y los miedos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1DsyeX8gI/AAAAAAAAABs/gT0p_ixMZko/s1600-h/susana_3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1DsyeX8gI/AAAAAAAAABs/gT0p_ixMZko/s320/susana_3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317981171736900098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;«Termínenla con los derechos humanos y esas estupideces», dijo la conductora en presunto estado de shock. «El que mata tiene que morir», agregó. Giménez –llamarla Susana es, de algún modo, quitarle responsabilidad, poder, que lo tiene, e intención política, de la que también, aunque sin demasiada conciencia ni inteligencia, dispone– habló, los micrófonos registraron sus palabras, los movileros asintieron y azuzaron aún más el desborde de la ex actriz y se disparó la reacción en cadena de la solidaridad linchadora. &lt;span id="fullpost"&gt; Palabras como pena de muerte, justicia, mano dura, volvieron a escucharse en las pantallas y en las calles. Igual que en otros tiempos y en otras campañas electorales pero, esta vez, pronunciadas por voces profesionales, amplificadas y multiplicadas por la magia de la televisión, investidas de un nuevo poder: el de  la fama y el dinero juntos. Amigos, colegas, colaboradores, gente linda y, sobre todo –se recalcó–, «honesta», del ambiente –se dijo– «artístico». Gente, como se encargaron de aclarar varias de las figuras participantes, «que paga todos sus impuestos» (no es el caso, obviamente, de Giménez y su Mercedes Benz), como si la ciudadanía fuera un ticket que se adquiere en las boleterías de la AFIP.&lt;br /&gt;Las apologías del linchamiento estatal y privado se escucharon, sobre todo, en un canal –América– y en un horario –de 15 a 17:30– hasta entonces ocupado por otro género de asuntos: los mensajes de texto amenazantes que una ex pareja le mandaba a Silvio Soldán, las peleas de las bailarinas lesbianas Julieta e Ivana, el supuesto acoso del Facha Martel a Nazarena Vélez. Pero, tras la difusión de la noticia de la muerte de Gustavo Lanzavecchia, florista y amigo de Giménez, y la improvisada conferencia de prensa brindada por la conductora a quien todos llaman diva, fue sobre todo en el programa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Intrusos&lt;/span&gt;, conducido por Jorge Rial, donde se dieron a conocer los testimonios de los famosos en pie de guerra.&lt;br /&gt;Allí, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Intrusos&lt;/span&gt;, Marcelo Tinelli dijo: «A mí me parece bárbaro el tema de los derechos humanos, soy un luchador de los derechos humanos, pero derecho humano también es la vida de una persona, y el derecho a vivir hoy no está siendo respetado, porque salís a la calle y te asesinan». El programa también convocó, para hablar sobre la inseguridad, a expertos como la actriz Romina Gaetani –«sí, obviamente que quiero que haya mano dura»–, Moria Casán –«el pueblo elige a la gente equivocada»–, Samuel Gelblung –«el 90% de la gente está a favor de la pena de muerte»–. Fue también ese programa el que aseguró, apoyado en inciertas estadísticas, que «la gente apoya a Susana». Una encuesta telefónica de la que no se dieron mayores datos técnicos habría revelado que «el 98% está a favor de la pena de muerte y el 2% en contra», lo que seguramente habla más de qué clase de televidentes tiene el programa –y, entre ellos, del subgrupo que llama voluntariamente para responder a una encuesta– que de la opinión de la «gente», esa hipótesis tramposa a la que suelen recurrir los medios para evitarse la molestia de pensar.&lt;br /&gt;A la larga lista de aspirantes a expertos en seguridad se sumaron personalidades como el hermano de Giménez, Patricio –«repartamos paco hasta que se les queme la cabeza así no salen a robar y matar»–,  Mike Amigorena –matarlos no, pero sí ir mutilándolos de a poco–, Cacho Castaña–«hay que sacar el ejército a la calle»–, el más político Nito Artaza –«resulta inadmisible que la Presidenta no haya mencionado la inseguridad en su discurso del Congreso»–, el ex galán Facha Martel, la ex esposa del ex futbolista Diego Simeone, el actor Guillermo Francella, el conductor Marley, y siguen las firmas.&lt;br /&gt;Aunque pueda parecer lo contrario, la mayoría de las declaraciones no fueron espontáneas. Si hubo efecto dominó, fue porque también hubo quienes, previamente, dispusieron las piezas. Sobre todo, el mismo Rial, empleado estrella del diputado Francisco de Narváez –uno de los dueños del canal–, quien viene haciendo campaña con cierto «mapa de la inseguridad» hecho por la «gente». «Lo adoro, es el que me paga», dijo Rial sobre De Narváez, para que no quedaran dudas.&lt;br /&gt;Los medios pusieron en marcha un filtro eficaz para la selección de las figuras que merecían aparecer en el debate y, cuando fue necesario, aleccionaron a los débiles y presionaron a los indecisos. De esta estrategia fue objeto el músico Luis Alberto Spinetta, quien, en diálogo con el periodista Ernesto Tenembaum en Radio Mitre, intentó explicar que el tema de la pena de muerte era sumamente complejo y que era muy difícil pronunciarse a favor o en contra. «¿Cómo puede ser que mandemos a la silla eléctrica o a una dosis letal a un individuo que mata a una pareja para robarle un auto y no estén muertos los tipos que mataron a 30.000?», se preguntó Spinetta. Tenembaum, que ignoró las referencias de su entrevistado a los crímenes de la dictadura, insistió hasta lograr por parte del músico algo parecido a una definición: «La pena de muerte no es el camino para resolverlo, pero te sube la tanada y vos querés justicia por mano propia. No estoy a favor de la pena de muerte, pero a alguna gente habría que pegarle un tiro en la cabeza», dijo finalmente Spinetta. Y se ganó un lugar preferencial –el del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;outsider&lt;/span&gt;– en la lista de verdugos discursivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Por error u omisión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Que a los medios, en su gran mayoría, les importa poco y nada la seriedad de las discusiones que ponen en escena no es ninguna novedad. Las «mesas», escenario por excelencia de los simulacros de debates, suelen ser, en el mejor de los casos, un espacio para el intercambio de eslóganes cuyo resultado es que cada uno –los presentes y los millones de ausentes que los miran por TV– termina confirmando lo que previamente sabía: que el mundo marcha irremediablemente hacia el mal, que salís a la calle y te asesinan y que&lt;br /&gt;–sobre todo– los malos son los otros.&lt;br /&gt;En otros tiempos, los programas políticos de opinión tenían al menos la delicadeza o el pudor de invitar a algún experto que aportara al debate sus saberes. Es cierto que los tiempos de la televisión eran ya entonces reticentes al pensamiento y, sobre todo, a formas de pensamiento que se propusieran desmontar los supuestos –siempre reaccionarios– que alimentan el sentido común y resguardan el orden de las cosas. Pero, al menos, allí, en esas mesas con helechos, se discutía. Había personas –investigadores, sociólogos, criminólogos, especialistas– que con sus saberes extratelevisivos y hasta antitelelevisvos, se destacaban, por su carácter de excepción, en la uniformidad de las pantallas. Hoy ya no es la academia ni el prestigio intelectual ni la experiencia los que habilitan a hablar sobre algo. Es la propia televisión la que convierte a sus estrellitas en voces autorizadas. Y es la propia televisión, además, la que las obliga a ajustarse a sus libretos predeterminados. Lo sabe la «modelo y estudiante de derecho» Alejandra Maglietti, invitada por la producción de Chiche en vivo, junto con otros famosos, a un debate sobre la inseguridad. Cuando la chica se animó a arriesgar que la pena de muerte como estrategia para combatir el delito había fracasado en el mundo entero, recibió por parte del conductor una respuesta tajante: «Esa es una discusión que no me gustaría tener ahora».&lt;br /&gt;Que los países donde rige la pena de muerte tengan problemas de violencia iguales o más graves que los demás importa poco en los medios. Tampoco importa que el de Gustavo Lanzavechia no haya sido «un caso más de inseguridad» sino el triste final de una fiesta sexual de la que participaron la víctima y su asesino. Ni que el principal acusado, como informó en el diario &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Miradas al Sur &lt;/span&gt;el periodista Ricardo Ragendorfer, no fuera un ladrón que «entró por una puerta y salió por otra» sino un ex empleado de una agencia de seguridad privada. No importa que las víctimas de accidentes de tránsito (3.762 en 2007) casi dupliquen a las de homicidios dolosos (2.071 en el mismo año) y menos aún importan las 207 mujeres asesinadas durante 2008 por violencia sexista ni las más de 2.500 víctimas que se ha cobrado, desde el fin de la dictadura, la brutalidad policial. Es irrelevante que la cantidad de homicidios, según datos del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, venga descendiendo sin pausa desde 2002. La tasa de la Argentina es de 5,1 homicidios por cada 100.000 habitantes, mientras el promedio de América latina es 25, el de América Central,  43,4 y el tasa de Brasil, 31.&lt;br /&gt;Es indudable, sin embargo, que la violencia está presente en la vida cotidiana de las grandes ciudades, y que asume formas nuevas e inesperadas. Frente a esta situación, y a la percepción de que el Estado no es capaz de garantizar la seguridad, los medios «contribuyen a generar un “imaginario del miedo” que viene a dar sentido a las experiencias de indefensión y vulnerabilidad extrema de la sociedad», como señala la antropóloga mexicana Rossana Reguillo. «Un aspecto fundamental de este imaginario es la construcción de la alteridad, la que fija en ciertos sujetos sociales (los otros) la fuente de los miedos y las inquietudes».&lt;br /&gt;Los accidentes de tránsito, con sus cifras impersonales y la frecuente similitud –social, cultural, económica– entre víctimas y victimarios no les sirven a los medios. Ni les sirven los gatillos fáciles y sus víctimas pobres, jóvenes, marginales, tan poco indicadas para despertar la compasión de las audiencias. Que quede claro quiénes y cómo son los buenos y quiénes y cómo son los malos es el primer requisito para que el negocio funcione.&lt;br /&gt;Y el negocio no es sólo económico. En todo el mundo, el miedo se está convirtiendo en un potente argumento político. El filósofo francés Alain Badiou, al analizar el modo en que operó este factor en el triunfo de Nicolas Sarkozy, destacó «el miedo que sienten los privilegiados, alarmados por la posibilidad de que su posición pueda verse asediada. En Francia esto se traduce en el miedo a los extranjeros, a los jóvenes de los suburbios, a los musulmanes y a los negros africanos». El problema –uno de los problemas– es que el miedo suele ser conservador y «crea un anhelo de un amo protector, aunque tenga que ser uno que te oprime y te empobrece más aún. La encarnación actual de esa figura es, por supuesto, el frenético jefe de policía: Sarkozy».&lt;br /&gt;En estas sociedades atemorizadas, una cuestión crucial es determinar, como dice Reguillo, «quién administra –interesadamente– los miedos», pero además quiénes «gestionan los espacios de “esperanza” y cuáles alternativas de sociedad se dibujan en el paisaje ruidoso y confuso del presente». Porque el miedo está, pero también están sus administradores y guardianes. Que son quienes, con el miedo, pretenden ganar poder, dinero y elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuadro&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;«Un tarado»&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El diputado del bloque Solidaridad e Igualdad (SI) Emilio García Méndez presentó un proyecto de rechazo a las declaraciones realizadas por la conductora Susana Giménez, porque constituyen «una clara vulneración a pilares y garantías elementales de nuestro orden constitucional». El proyecto señala que las figuras públicas «a la hora de emitir opiniones, deben asumir su función social de manera seria y responsable y por ello sus dichos deben tratar de fortalecer pilares democráticos más que transformarse en portavoz de ideas que dejan traslucir una clara degradación de garantías constitucionales». El diputado señala, además, que la pena de muerte es contraria a la Constitución y a la Convención Americana de Derechos Humanos. Desde el partido mediático, le respondió su secretario general, Jorge Rial, quien se refirió al diputado como «un tarado». «Les pido por favor que me den el nombre del legislador que se rasca los huevos todo el año, para que sepamos a los boludos que votamos –le dijo, en cámara, el conductor de Intrusos a sus productores– porque lo que él quiere es pegarse a Susana, quiere prensa. No lo hace porque le importa, lo hace para que nosotros estemos hablando de él. Si lo votaron a este nabo, ya, por favor, anótenlo para bajarlo de un hondazo».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;1.023. Primera quincena de abril de 2009&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-3372346173026335575?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/3372346173026335575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/03/susana-los-medios-y-los-miedos.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/3372346173026335575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/3372346173026335575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/03/susana-los-medios-y-los-miedos.html' title='Giménez, los medios y los miedos'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1DsyeX8gI/AAAAAAAAABs/gT0p_ixMZko/s72-c/susana_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6170644553428205512</id><published>2009-03-18T11:08:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T14:45:32.197-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mercado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='privatización'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='los 90'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='universidad'/><title type='text'>Universidad pública: Crisis de identidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/ScE43nQOG6I/AAAAAAAAABk/mZ1C5T39V3s/s1600-h/40INF1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 202px; height: 286px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/ScE43nQOG6I/AAAAAAAAABk/mZ1C5T39V3s/s320/40INF1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314591563354872738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;¿Qué tienen en común la explosión en la Universidad de Río Cuarto donde, en diciembre de 2007, murieron seis estudiantes y docentes, con los episodios de violencia registrados tras el cierre de la sede del CBC de Merlo? ¿Qué hilo invisible une la caída de un techo sobre una alumna de Ciencias Sociales de la UBA y la firma de un convenio entre la Universidad Tecnológica Nacional y la empresa Volkswagen para la creación de una especialización en industria automotriz? ¿A qué misma lógica responde la inversión de empresas como Monsanto en sus programas de «cooperación académica» y los reiterados conflictos salariales docentes? ¿Qué relación hay entre el acortamiento de las carreras de grado y los ocho meses de conflicto que le llevó a la asamblea de la UBA elegir a su rector? &lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Las últimas décadas han sido escenario de grandes cambios en la educación superior, y esos cambios han afectado a todos los aspectos de la vida universitaria. Y hay causas comunes entre hechos y fenómenos aparentemente aislados, algunos trágicos, otros simplemente anecdóticos, otros profundamente arraigados en la estructura misma de la institución. El desfinanciamiento crónico, por ejemplo, ha provocado el deterioro material de muchas facultades y, al mismo tiempo, ha obligado a las universidades a buscar recursos «paraestatales». El laboratorio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Río Cuarto que se incendió hace dos años trabajaba, precisamente, en el marco de un convenio con dos empresas multinacionales para realizar investigaciones sobre destilación de aceites para biodiesel.&lt;br /&gt;Los cambios, aseguran los especialistas, son radicales. «La universidad pública a la que uno ha querido tanto, por la que tantos han luchado, se ha convertido en un lugar difícil de habitar», asegura Juana Pasquini, decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA entre 1986 y 1990. «La dictadura militar produjo un vaciamiento muy grande y la universidad todavía no se ha recuperado», agrega Luis Tiscornia, profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad del Comahue y dirigente de la Conadu Histórica. Pablo Imen, coordinador del departamento de Educación del Centro Cultural de la Cooperación, señala que con la represión del gobierno de Onganía a las universidades nacionales –cuyo mayor símbolo fue la Noche de los Bastones Largos– comenzó el fin de «un modelo universitario que dio tres premios Nobel, con una pasión por el conocimiento que nunca se pudo repetir».&lt;br /&gt;«Crisis» es, sin dudas, la palabra que mejor describe la situación. Crisis presupuestaria, de legitimidad, institucional. Crisis edilicia, de representatividad, de sentido. Para Marcela Mollis, directora del Programa de Investigaciones en Educación Superior comparada de la UBA, la crisis es, sobre todo, de identidad. «Cuando digo identidad –explica– me refiero al modelo con el cual en América latina se fue configurando la universidad pública: el modelo reformista, cuyas raíces se remontan a la Reforma de 1918. Este modelo tuvo como principales reivindicaciones la autonomía, el gobierno tripartito a través de los representantes de los claustros de profesores, estudiantes y graduados; la libertad de cátedra y las cátedras paralelas; el régimen de concursos para la designación de profesores; el ingreso irrestricto y la gratuidad de la oferta educativa».Este modelo es el que comenzó a transformarse en la década del 80 y, con mayor y definitivo impulso, en los 90.&lt;br /&gt;Soplaban, en palabras del mexicano Hugo Aboites, «vientos del norte», y esos vientos traían equívocos cantos de sirenas que hablaban de modernización, calidad, evaluación, equidad. Las nuevas teorías, que resultaron atractivas para muchos especialistas, prometían superar, con la calculadora en la mano y el Banco Mundial como guía, los vicios de la vieja educación pública. A partir de un diagnóstico demoledor del estado de las universidades, comenzó una verdadera «contrarreforma universitaria», como la define el politólogo Atilio Borón en su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Consolidando la explotación&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;La ley de Educación Superior, sancionada el 7 de agosto de 1995, con la oposición de parte del movimiento estudiantil, de rectores y docentes, fue sin dudas el punto culminante del proceso. Desde entonces, para la legislación argentina, la educación superior es un servicio y no un derecho. En ninguno de los 89 artículos de la ley se menciona la palabra «gratuidad». Además, se autoriza a que cada universidad establezca sus propios regímenes de acceso y permanencia. Hoy, señala Tiscornia, «en algunas hay cupos y examen de ingreso: el caso paradigmático son las de Medicina. La mayoría de los jóvenes, en particular de las clases trabajadoras, por dificultades económicas, no tienen acceso a la universidad». De todos modos, el ya consolidado arancelamiento de los posgrados, sumado al acortamiento de las carreras de grado y la consecuente desvalorización –académica, pero también económica, con relación a las oportunidades laborales– de los títulos, es una manera de arancelar al sistema en su conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Injerencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Universidad es hoy menos gratuita, menos pública y también menos autónoma. En parte, debido al control que ejercen organismos como la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), creada por la ley de Educación superior y destinada a evaluar a las universidades y validar sus títulos. Para la socióloga María Pía López, se trata de «una de las instituciones con más responsabilidad en el vaciamiento de las posibilidades críticas y las obligaciones públicas de las universidades». Organismos como éste, agrega Borón, recurren a «criterios puramente mercantiles de la evaluación del trabajo académico, un esquema contable, cuantitativo».&lt;br /&gt;En tanto, programas como los incentivos docentes trasladan la evaluación del ámbito de las instituciones al de las personas. Aplicados por primera vez en 1993, los incentivos son un plus salarial que se paga en cuotas, cuyo monto se establece según una categorización a la que son sometidos los docentes e investigadores. «La compulsión para que los investigadores y docentes se acrediten o participen de las instancias que permiten la acumulación de méritos acreditables –como congresos y revistas con referato– es una de las tendencias que hicieron el panorama desolador: los recursos intelectuales del país encerrados en un mutuo mutismo», agrega López.&lt;br /&gt;Los criterios de evaluación, que no son, ni en este ni en ningún caso, neutrales, y la lógica burocrática que introducen estos mecanismos, suelen desalentar, cuando no proscribir, la creatividad y el pensamiento crítico. Borón lo explica en estos términos: «En sus esfuerzos por establecer una evaluación “objetiva” del desempeño de nuestros profesores, los comités y jurados otorgan a un artículo publicado en alguna revista académica norteamericana un puntaje muy superior al asignado a un libro publicado en nuestros países. El argumento asume que allá, en Estados Unidos, se hace una ciencia social de altísima calidad». Pero esto implica, sobre todo, definir desde otras latitudes cuáles serán «los temas a ser estudiados, las teorías a ser utilizadas, las hipótesis a ser trabajadas, las metodologías a ser implementadas e incluso hasta el estilo, el lenguaje, las palabras “políticamente correctas” que deben ser empleadas en los prolijos informes y resúmenes ejecutivos resultantes de la investigación».&lt;br /&gt;Pero hay también otras injerencias en la vida cotidiana de las universidades. La figura del consultor, que permite a los investigadores realizar trabajos de asesoramiento rentado a empresas privadas, arrasó con viejas y prestigiosas identidades académicas, desde el intelectual comprometido con su realidad social hasta el científico en busca de soluciones a los problemas y dolores cotidianos de sus compatriotas. «Se ha puesto de moda, sobre todo desde los 90, la idea de que el investigador debe autofinanciarse –asegura Pasquini–. La gente busca un nicho para insertarse y ahí es donde el dinero, la empresa, cooptan al investigador y le quitan la libertad para trabajar. Pero la empresa privada entra a la Universidad de muchas maneras. En la Facultad de Farmacia de la UBA todo el sistema de señalización está hecho por Roemmers o algún otro laboratorio. Entonces, ¿cómo es posible que una empresa privada ponga carteles luminosos en el ámbito donde se enseña que el medicamento es un bien social al que tiene derecho todo el mundo?».&lt;br /&gt;En el campo de las ciencias sociales fue muy común, antes de la crisis de 2001, que docentes e investigadores trabajaran como consultores para organismos internacionales como el Banco Mundial o la FAO. «La figura del consultor fue muy generalizada y llevó a que la gente trabajara más en consultoría que en investigación y después presentara a su trabajo de consultoría como resultado de la investigación –explica Norma Giarracca, socióloga, investigadora del Instituto Gino Germani, ex consejera superior de la UBA–. Eso llevó a una situación en la cual la agenda de la investigación, los problemas, los conceptos, los marcaron los organismos internacionales». Después de 2001 y el desprestigio de estos organismos, la posta la tomó la empresa privada. «Hoy ya no es más el Banco Mundial sino la minera Barrick Gold, Monsanto, las corporaciones. Los convenios con el sector privado se expandieron en pocos años de un modo acelerado. Aparecieron posgrados de “agronegocios” financiados por los beneficiarios de esta expansión; los grandes sojeros y Monsanto “invierten” grandes sumas en las facultades de agronomía», agrega Giarracca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo mercado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un nuevo mercado educativo, y es internacional. Las inversiones mundiales en este rubro ascienden a más del doble que el mercado mundial del automóvil, según el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos. «Desde el inicio de la década de 1990 –agrega– los analistas financieros han llamado la atención sobre el potencial que tiene la educación para transformarse en uno de los vibrantes mercados del siglo XXI. El crecimiento del capital educativo ha sido vertiginoso y sus tasas de rentabilidad están entre las más altas. Entre 1996 y 2000, la valorización fue del 240%».&lt;br /&gt;A ese mercado, cada vez más internacionalizado –se argumenta– debería integrarse la Argentina. Y en algunos aspectos ya lo ha hecho. Las reglas de la «libre competencia» reinan en el área de los posgrados, donde universidades públicas y privadas pelean por conseguir más clientes. Por otra parte, el gran crecimiento de la actividad universitaria privada –47% en los últimos diez años– ha cambiado el panorama también en las carreras de grado. «La mayoría de ellas –señala Borón– son empresas comerciales que se aprovecharon de la continua expansión de la demanda educativa y sacaron ventaja de las menguadas capacidades estatales para establecer y hacer cumplir estrictos estándares de control y regulación de la calidad de la enseñanza».&lt;br /&gt;Pero, más allá de las cifras, públicas y privadas se parecen cada vez más, porque tienden a funcionar como una empresa. La Universidad, en Argentina y en toda América latina, está en camino a convertirse en «una entidad que produce no solamente para el mercado sino que produce en sí misma como mercado, como mercado de gestión universitaria, de planes de estudio, de diplomas, de formación de docentes, de evaluación de decentes y estudiantes», como explica Da Sousa Santos.&lt;br /&gt;Mollis agrega que uno de los objetivos de la creación de nuevas universidades en el conurbano bonaerense en los años 90 fue, precisamente, «cambiar el modelo reformista de las universidades públicas tradicionales, transformando criterios clave de funcionamiento. Se reemplaza el tradicional gobierno universitario por un órgano de gestión, el ingreso irrestricto por uno selectivo, la gratuidad por el cobro de cuotas voluntarias. Pero también se debilita la idea de una Universidad al servicio de la construcción social y política o del entrenamiento de los líderes dirigentes para el destino nacional, que era una de las misiones de las universidades del modelo reformista. Los estudiantes quieren que les den clases, que las clases sean fáciles, y esta profesionalización, sumada a otras características, hace que el modelo reformista vaya perdiendo contenido». El perfil de egresados que forma la Universidad también ha cambiado. «No es lo mismo un arquitecto que construye barrios cerrados que uno que diseña viviendas populares, no es lo mismo que alguien estudie medicina para curar a los pobres o que lo haga con el único sueño de tener su consultorio privado. El perfil profesional en los 90 se orientó fuertemente a lo privado», señala Imen.&lt;br /&gt;De la idea democrática de la Universidad como comunidad, que se gobierna, se pasa a la Universidad como empresa, que se gestiona. ¿Cómo se logró, en la práctica, esta transformación? Entre otras medidas, se fomentó, desde la Secretaría de Gestión Universitaria, la creación de posgrados para formar profesionales que compartieran esta orientación. Pero el cambio se montó, además, sobre el desprestigio y el deterioro de muchos de los mecanismos reformistas y democráticos previstos para el gobierno universitario.&lt;br /&gt;En la abrumadora mayoría de las universidades nacionales –la del Comahue, observa Tiscornia, es la única excepción–, sólo votan, para elegir autoridades, los docentes concursados. El hecho de que en la UBA falte sustanciar entre un 30% y un 70% de los concursos es atribuido, por no pocos protagonistas, a mecanismos políticos clientelares, «con el fin de evitar que haya una mayor cantidad de votantes en la elección de autoridades», tal como explica Mollis. Y, en muchos casos, esta lógica se reproduce en los concursos. La elección de los jurados, señala Borón, «se realiza de manera bastante arbitraria por parte de los Consejos Directivos de las facultades involucradas; además, requiere la aprobación definitiva por parte del consejo Superior de la Universidad. Aunque ya hay una importante representación de los estudiantes en estos cuerpos de gobierno, el hecho es que en ellos el peso de los profesores establecidos (“titularizados”) y de las autoridades administrativas es abrumador. El problema es que estos profesores, oficialmente designados y con contratos formales, son una minoría en el claustro docente y no siempre están dispuestos a promover o defender las libertades académicas cuando lo que está en juego es su posición política, sus privilegios o sus pequeñas esferas de influencia». Si el objetivo del concurso es elegir al que más sabe y al que mejor puede enseñar, «hoy, la ciudadanía universitaria (esto es, el derecho a voto) y los concursos están interpelados por una lógica clientelar corporativa y en algunos casos partidaria ajena al espíritu de la reforma Universitaria, que habrá que volver a considerar», dice Mollis.&lt;br /&gt;Para Giarracca, se trata de «un fenómeno propio de la UBA, pero también de otras universidades nacionales. En la UBA se dio fuertemente a partir de Shuberoff, (rector entre 1985 y 2002) y gran parte del movimiento estudiantil reprodujo estas prácticas. Tras la crisis de los partidos, los grupos dejan de ser partidarios y empiezan a girar alrededor de una o dos personas, lo que sociológicamente llamamos facciones. En ese escenario, las autoridades pierden totalmente legitimidad. Y ahí es cuando el rector de la UBA, que asume en medio de una batahola tremenda, debe recurrir a la policía para desalojar a los estudiantes que tomaron el rectorado. Un rector sin legitimidad que rompe la tradición de la autonomía universitaria de no dejar entrar a la policía».&lt;br /&gt;De este modo, las políticas neoliberales no fueron las únicas responsables de la actual crisis de la universidad. «Yo no quisiera eximir de la responsabilidad a los propios actores universitarios que, en muchos casos, hicieron propias las reglas de competencia, de mercantilismo. Hoy hay una práctica de camarillas, de competencia salvaje, de canibalismo, muy típica del mercado, que se ha instalado en la institución universitaria», señala Imen.&lt;br /&gt;En materia de políticas universitarias, no hubo, después de aquellas reformas, ningún cambio sustantivo que reorientara el sistema de educación superior hacia otros rumbos y objetivos. Aunque en el discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso del año 2008, la presidenta Cristina Fernández aseguró que la sanción de una nueva ley de Educación Superior es «un viejo compromiso que tienen las instituciones en la Argentina», la ley (ver recuadro) aún no ha sido tratada y la herencia de los años neoliberales sigue casi intacta. Para López, «estas reformas, que fueron cuestionadas en los 90 y fueron objeto de resistencias diversas, hoy son festejadas y toleradas. En ese sentido, es grave que no esté en discusión ya el papel de la Coneau».&lt;br /&gt;¿Son compatibles la tradición de una universidad reformista, comprometida con los problemas sociales, políticamente activa, sensible al sufrimiento de los otros, con las formas de gestión propias de una empresa privada? ¿Se puede producir conocimiento crítico en un ámbito regido por la burocracia de las planillas y los puntajes? ¿En posible gobernar democráticamente a instituciones en las que se impone la lógica de las facciones y las prebendas? Si la respuesta es no –y es muy probable que lo sea– en los claustros conviven hoy al menos dos proyectos antagónicos. Del resultado de esa contradicción dependerá que la Universidad no vuelva a ser, como advertían los estudiantes de 1918, «el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, el lugar en donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallan la cátedra que las dicte».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo Domenichini&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La voz de la FUA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Como representantes de los estudiantes, no vemos que haya una voluntad real de debatir una nueva Ley de Educación superior», asegura Pablo Domenichini, estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, militante de Franja Morada y presidente de la Federación Universitaria Argentina. «La ley de Educación Superior, sancionada en 1995, ya lleva más de diez años de aplicación, y estamos pidiendo continuamente que se abra una discusión amplia y real sobre lo que debería ser el marco normativo de las universidades. Lo que no vemos es la voluntad real del Ejecutivo, desde su mayoría legislativa, de discutir esta normativa. Por un lado nos preocupa que todo el mundo diga que la actual Ley de Educación Superior debe ser derogada, pero en lo político real nadie lo trabaja ni lo concreta», agrega Domenichini.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la situación de las universidades, considera que «siguen faltando políticas estratégicas de mediano y largo plazo. No creemos que la situación haya cambiado demasiado; de hecho la muestra más clara es que después de todo el gobierno de Néstor Kichner y un año y medio del de Cristina, la Ley del menemismo sigue vigente. Y, por sobre todo, continúa como símbolo de la incursión neoliberal en las universidades argentinas. Sí reconocemos algunos avances; es verdad que el presupuesto destinado a las universidades nacionales ha crecido en estos últimos años, pero la mayoría de esos recursos fueron destinados al aumento de la masa salarial debido a la inflación y la necesidad de aumentar los sueldos».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;1.022, segunda quincena de marzo de 2009.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6170644553428205512?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6170644553428205512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/03/que-tienen-en-comun-la-explosion-en-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6170644553428205512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6170644553428205512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/03/que-tienen-en-comun-la-explosion-en-la.html' title='Universidad pública: Crisis de identidad'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/ScE43nQOG6I/AAAAAAAAABk/mZ1C5T39V3s/s72-c/40INF1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6646819333122573262</id><published>2009-02-11T10:31:00.000-08:00</published><updated>2009-07-28T11:37:15.983-07:00</updated><title type='text'>Andrés Cascioli y el fin de la inteligencia</title><content type='html'>El primer número de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor &lt;/span&gt;salió a la luz en tiempos de euforia y terror: junio de 1978, plena dictadura, comienzos del Mundial 78. La Junta Militar calificó a la revista como de «exhibición limitada» y su director, Andrés Cascioli, tuvo que comparecer ante la comisión de moralidad. Desde entonces, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor &lt;/span&gt;fue, la mismo tiempo, objeto de persecuciones y amenazas y protagonista de un fenómeno de popularidad inesperado. A su redacción llegaban de todo el país más de cuarenta cartas por día, y el gran apoyo de los lectores fue, sin duda, un dato clave para entender cómo sobrevivió, con una postura cada vez más crítica hacia la dictadura, durante aquellos años. &lt;span id="fullpost"&gt;Las tapas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor&lt;/span&gt;, firmadas por Cascioli, soprenden por su audacia. Videla, Massera y Agosti reciben un tortazo. En plena guerra de Malvinas, el canciller argentino, Nicanor Costa Méndez, descubre en la cama al representante norteamericano (Alexander Haig) con Margaret Thatcher. Videla se hunde en el mar con una banda presidencial que dice «Industria Nacional». En un transatlántico llamado El proceso, naufragan Viola, Videla y Martínez de Hoz, mientras se aleja en un bote salvavidas Massera con Mirtha Legrand. Editoriales, pequeñas joyas artísticas, documentos históricos creados por el hombre que, además de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor&lt;/span&gt;, fundó, junto con Oskar Blotta, la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Satiricón&lt;/span&gt;, y hoy, escéptico, asegura que «se terminó el humor político en nuestro país».&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-¿Qué cambió en las formas de hacer reír desde la época de Humor a la actualidad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-A mí me parece que el humor venía muy pegado a la inteligencia, uno apostaba a que el lector iba a entender lo que estábamos sugiriendo. Ahora, en cambio, se lo explican todo, se ríen ellos antes que la gente, hablan todos juntos. Pero yo diría que la gran diferencia son los códigos. En la época de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor &lt;/span&gt;o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Satiricón&lt;/span&gt;, hacíamos humor riéndonos de los poderosos, enfrentándonos al poder. Tinelli, en cambio, hace humor con los débiles, con los que no pueden cantar, se ríe de la gente que no tiene capacidades para defenderse. Entonces, es el peso pesado que le pega al peso mosca. Me parece que es fácil, es tonto y es tan ridículo que la gente se ríe. Creo que con Tinelli se acabó la inteligencia. Además, no hay lugares donde hacer humor. Antes, habiendo revistas de humor, uno tenía grandes espacios donde desarrollar ideas. Ahora tiene un cuadradito en un diario y muchas veces tiene que responder a las inquietudes del diario.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-No hay espacios, pero, ¿hay público?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-No, creo que tampoco hay público. A mí me han preguntado por qué no volví con Humor, y yo creo que no está más la gente para comunicarse con eso, para entenderlo. Eso se acabó en los años 90, y eso tiene que ver con Menem y Menem tiene que ver con Tinelli, claro, y toda la banda de festejadores de esa porquería. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor &lt;/span&gt;en la dictadura llegó a vender 330.000 ejemplares por semana. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caras &lt;/span&gt;en la época de Menem llegó a los 400.000. Quiero decir que la gente cambió. A la gente la convencieron de que estaba en el primer mundo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-¿Te parece que es la misma gente que antes leía &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor &lt;/span&gt;y después leyó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caras&lt;/span&gt;?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-No toda, pero el 80%.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-¿Y se puede cambiar tanto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Y sí, la gente cambió mucho, desde el 89 la gente cambió mucho. Pero me parece que hay otro problema que tiene que ver con los editores, profesión que yo defiendo a muerte pese a que ahora renuncio a ser editor y estoy recuperando al dibujante. Creo que si no están los medios, no está la gente. Uno puede ser muy talentoso, pero si no tiene dónde publicar, la comunicación se agota..&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-Si hubiera un editor audaz que se animara a hacerlo, ¿tendría hoy éxito una revista como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor&lt;/span&gt;?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Creo que no lo podría hacer, porque son revistas en las que el sponsor es la gente. No pueden tener publicidad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-¿Te parece que antes la sociedad argentina tenía más capacidad para reírse de sí misma?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Claro. Yo creo que ahora, por ejemplo, se podría hacer humor con la señora que sale en Barrio Norte a golpear al cacerola, pero esa señora seguramente no se bancaría ese humor. Además, estoy seguro de que algunos de los que salieron a golpear cacerolas fueron los que se quedaron con campos de las víctimas de la Esma, les hicieron firmar documentos, se quedaban con las tierras, y después salieron a golpear cacerolas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-Decías que el público para hacer una revista como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor &lt;/span&gt;hoy no está. ¿Sí están los humoristas, dibujantes y periodistas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Hay que volver a empezar, como antes. Debe haber gente que quizá está trabajando en otra cosa, pero que puede ser muy talentosa. Dolina, por ejemplo, no era un humorista ni nada por el estilo. Cuando empezó en Satiricón era un hombre que trabajaba en una radio y hacia publicidad. Se fue acostumbrando a ese estilo, después empezó con los cuentos y finalmente podía escribir cualquier cosa. Yo me acuerdo de que cuando empezamos con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Satiricón&lt;/span&gt;, no había nada. Estaban los restos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Patoruzú &lt;/span&gt;y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tía Vicenta&lt;/span&gt;. Nosotros sabíamos qué revista queríamos hacer y fuimos a buscar a la gente. Grondona White nunca había publicado. Nosotros lo habíamos visto alguna vez en una revista que se llamaba Dibujantes porque había ganado un premio a los 14 años y dijimos, qué dibujante es este pibe, y lo fuimos a buscar. Trabajaba haciendo planos en Villa Constituición. Y así empezamos a rescatar gente y a armar la revista.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-¿Seguís en contacto con tus viejos lectores?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Sí, hago muchas exposiciones con las tapas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Humor&lt;/span&gt;, he recorrido todo el país. Y ahí me reencuentro con toda la gente, la gente lo tiene muy presente. He estado con gente que se ha puesto a llorar porque ya no estaba la revista.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-Se extraña algo así...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Si, se extraña, porque además ahora, en los medios, hay una concentración que hace que ya prácticamente no haya nada para leer. Acá ganaron los marketineros. Porque a ellos no les importa la gente. La gente es un gran mercado a la que hay que venderles cosas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; -El argumento sería que venden lo que quiere la gente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-Sí, pero entre Bussi y Palito Ortega, ¿vos a quién preferís? No hay otras opciones. Los marketineros ganaron. Y mientras sigan ganando, es muy difícil que todo esto pueda cambiar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6646819333122573262?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6646819333122573262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/03/andres-cascioli.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6646819333122573262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6646819333122573262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/03/andres-cascioli.html' title='Andrés Cascioli y el fin de la inteligencia'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-1034198047739370482</id><published>2009-02-10T10:01:00.000-08:00</published><updated>2009-07-28T12:16:59.092-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tinelli'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='humor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='silencio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='televisión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Humor argentino</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sm9OoigJfeI/AAAAAAAAAEw/8WPN7R3sNZg/s1600-h/risa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 127px; height: 122px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sm9OoigJfeI/AAAAAAAAAEw/8WPN7R3sNZg/s320/risa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5363592139584929250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En los medios argentinos todos ríen, pero muy pocos hacen reír. Ríen Tinelli y sus jurados, las chicas que bailan por un sueño, los enanos que juegan al fútbol resbalando una y otra vez sobre una pista de hielo, ríen Susana y sus furcios, los que resumen lo que pasa en los medios, los que aman a la TV, los que la bendicen, los que la registran, los conductores y locutores de las mañanas de la radio, los periodistas que monologan en el Maipo y hasta los conductores de los noticieros de la noche se hacen bromas más o menos sobrias, como si ellos o la televisión no terminaran de aceptar del todo su papel en un medio que no se toma nada demasiado en serio. También los diarios y revistas parecen haber acatado la consigna de no ser del todo serios. Se han alivianado de formalismos –y, en algunos casos, de la solemnidad de la gramática y la ortografía–, y cultivan un estilo distendido, hecho de abreviaturas simpáticas –compu, tele, peli, celu, finde, puede leerse en las páginas de más de un diario– y simpáticas frases cortas.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, al mismo tiempo, es notoria la ausencia del humor tradicional, el de los viejos programas de sketchs, con guionistas, producción propia, libretos e ideas, con gente dedicada a pensar cómo disparar los mecanismos de la risa y, al mismo tiempo, contar lo que pasa en la sociedad. En los últimos años se ha ido extinguiendo este género que bien supo conocer nuestro país, con exponentes que eran una cita semanal obligada para cientos de miles de argentinos. «Con programas como Operación Ja Ja, se paralizaba el país. Era televisión en blanco y negro de pésima calidad, recibida por aire y sin embargo el país se paralizaba para ver eso. Pero hubo muchos otros programas, como Matrimonios y algo más, que tenían un público realmente masivo», recuerda Fernando Sendra, humorista, dibujante, autor de Yo Matías, la tira diaria de Clarín que ya se ha convertido en un clásico. Tomás Abraham, filósofo y escritor, quien hace unos meses se atrevió a disparar contra el sentido común televisivo al criticar al aire un informe del programa TVR, agrega otros hitos a la lista de la nostalgia. Para empezar, menciona revoluciones: «La revolución Chachachá, la revolución Juana Molina, Alfredo Casero, alguna cosa de cuando Sofovich no se dedicaba a los juegos sino a La peluquería de Don Mateo, y yendo más atrás, Verdaguer, que cuanto más tiempo pasa, más genial es. Olmedo, Polémica en el bar, que tuvo épocas gloriosas, cuando estaban Mario Sánchez, Minguito, Porcel, Portales, Julio de Grazia. En el humor político, Tato Bores y todos los que no recuerdo, y no vayamos a Niní Marshall y Pepe Arias porque estamos en el Paleolítico. Esa tradición, hoy día, no está». Eran otros tiempos y otros presupuestos: ya nadie está dispuesto a afrontar el costo que implica un programa de ese tipo. Hoy Juana Molina se dedica a la música, Sofovich juega al bowling con chicas siliconadas y Alfredo Casero cultiva –literalmente– alfalfa en San Luis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay excepciones: el brillante Peter Capusotto y sus videos, que tiene a su favor, además de su talento, el hecho de trabajar en un canal estatal que lo libera de la presión constante por el rating. Pero, aunque se ha convertido en un programa de culto, con fanáticos que suben sus videos a Internet, y lleva ganados ya dos Martín Fierro, entre muchos otros premios, no deja de ser un fenómeno minoritario en materia de público, con apenas dos puntos y medio de rating. Más convencional y efímero, La risa es bella, producción de Freddy Villarreal, fue levantado antes de tiempo de la pantalla de Canal 13, aunque volvió como ciclo de verano. En el límite del género está el humor periodístico de CQC y, más allá, una serie interminable de versiones casi idénticas de una misma idea, que Abraham define como «televisión al cubo»: programas que se ríen de otros programas, largas cadenas que reproducen hasta el infinito el metalenguaje de una televisión que no puede encontrar otro objeto que sí misma. «No hay ninguna creatividad, todo es parasitario, todo el mundo vive del otro. Está lleno de tribunas, de pendejos por todas partes que gritan y de una televisión que sólo habla sobre la televisión», se lamenta Abraham.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley del archivo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un título con siglas, un conductor más o menos carismático, larguísimas horas de archivo, mínimo presupuesto y casi nula producción: tal es la fórmula del seudo humor que reina hoy en la televisión argentina. Una vertiente que surgió en 1994, con Raúl Portal y su entonces novedoso Perdona Nuestros Pecados y terminó vaciada de contenido de tanto uso y abuso. RSM, TVR, Zapping, Yo amo a la TV, Duro de domar, El ojo cítrico, El podio de la TV, Ran15 son algunos de los ejemplos, actuales y pasados, de este recurso fácil y barato, que uniformiza la oferta televisiva de un modo tal que todo parece un único y extenso programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras clásicos como La Tuerca, No toca botón, Hiperhumor u Operación Ja Ja o figuras como Tato Bores y Olmedo, convocaban a multitudes cada noche, la historia del humor gráfico argentino, que se remonta, con Caras y Caretas y El Mosquito, a fines del siglo XIX, registra hitos y popularidad similares. La revista Tía Vicenta, creada por Landrú en 1957, llegó a batir el récord de los 500.000 ejemplares en 1966. Satiricón, la publicación que en los 70 revolucionó las formas de hacer reír, pasó los 300.000 antes de ser clausurada por Onganía y Humor, una de las pocas voces críticas que se oyeron desde los medios contra la dictadura, llegó a los 330.000. «Hubo revistas, como Patoruzú y Rico Tipo, que vendían cientos de miles de ejemplares por semana en un país con 18 millones de habitantes. Hoy cualquier editorial estaría enloquecida con esos números», agrega Sendra. En la actualidad, en un país con más de cuarenta millones de personas, ninguna revista vende más de 100.000 ejemplares. 20.000 son, aproximadamente, los lectores que cada quince días compran Barcelona, la única publicación humorística que circula por fuera del circuito under. Sus responsables, sin embargo, se resisten a calificarla como una revista de humor. «Clarín me resulta muy divertido y los diarios en general me parecen muy graciosos», suele decir Pablo Marchetti, uno de los directores. Crítica, como la vieja revista Humor, del poder –un poder encarnado ahora, más que en los gobiernos, en los medios y los grandes grupos económicos–, incorrecta hasta el salvajismo, Barcelona es, quizá más que ningún otro producto cultural, un perfecto retrato de estos tiempos, pero su vocación por reírse, hasta las últimas consecuencias, de todo y de todos –empezando por sí misma, por el país, sus mitos y su «gente»–, marca el limite de su popularidad, ya que no todos están dispuestos a esa forma del humor radical que obliga a deponer lugares comunes, narcisismos y prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Asociación Argentina de Editores de Revistas no registra publicaciones en el rubro humor para adultos y, en cambio, consigna nueve títulos de la categoría historietas, la mayoría de las cuales son versiones de personajes importados, como Condorito o Power Rangers. Las excepciones made in Argentina son dos clásicos: Andanzas de Patoruzú, Correrías de Patoruzito y Locuras de Isidoro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que permanecen las páginas de humor de los diarios y que hay libros de humor –como los de Maitena, Liniers, Nik y su Gaturro– que son verdaderos best sellers. Pero son autores aislados, algo así como cuentapropistas del humor, que van armando su carrera en base a pequeños lugares conquistados en los grandes medios. Falta un proyecto común, lugares de encuentro, redacciones en las que, como sucedió con las de Humor y Satiricón en los 70 y 80, pueda confluir el talento y la pasión de gente que comparte no sólo el deseo de hacer reír sino también un interés por lo que pasa en la sociedad. «Se necesita un mundo común para ese humor, una complicidad, y eso parece haberse perdido –señala Abraham–. Y esta carencia implica que no hay una mirada sobre la costumbre, que es una fuente riquísima de la observación de la vida. Las costumbres, la vida, los detalles de la vida cotidiana. Todo esto te da una visión del mundo, y esta visión requiere una inteligencia del que trasmite y del que recibe».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«No sé dónde está el humor, creo que está en muy pocos lugares, casi nada en la gráfica. No hay lugares donde hacer humor, no hay lectores tampoco. Y aunque hay gente muy talentosa, muy buenos humoristas y dibujantes, casi todos están trabajando para afuera, porque no tienen el lugar. Acá no tienen medios para hacerlo», asegura por su parte Andrés Cascioli (ver recuadro), director y creador de la revista Humor, quien lamenta el rumbo que han tomado los productos gráficos y televisivos que, con cierta generosidad, se podrían denominar humorísticos: Tinelli y su galería de humillados, la costumbre de reírse del más débil que reemplazó a otra, más peligrosa, de reírse del poder. Cascioli arriesga una hipótesis: si Humor fue un emblema de los 70 y los 80, en los 90 la publicación paradgimática fue Caras. Eran, claro, los tiempos del menemismo más arrogante y, no casualmente, la edad de oro de programas como Videomatch, que inauguraron una escuela de humor cruel y algo cobarde. Así como Caras vendía un pasaje de ida al placer amargo de envidiar a los poderosos, el humor de las joditas y las cámaras ocultas ofrecía el antídoto contra los efectos no deseados de la contemplación de la prosperidad ajena: reírse de los aún menos favorecidos para estar, de un modo breve e ilusorio, del lado de los ganadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la revista Humor cuestionó al poder, una parte importante del humor de los 90 no sólo se alió con él sino que reprodujo algunos de sus mecanismos de exclusión y discriminación. «Es una forma de humor que se hace sobre alguien que no tiene poder, el humor como herramienta de humillación, ya sea con los extranjeros o los inmigrantes, agarrar de punto a alguno de la clase, la cámara oculta», señala Luis María Pescetti, humorista, músico, escritor, un fenómeno de ventas y popularidad entre los niños argentinos y sus padres. En esta clase de humor, Pescetti incluye también a los «talk shows de crítica a otros programas, televisión comiendo televisión. Una de las funciones que está cumpliendo el humor hoy sigue siendo esa: burlarse del otro para no ser el burlado. Sin embargo, a mí la que me parece más interesante es la del humor que sirve para reírnos de las taras, de las taras nuestras, propias». Reírse de sí mismo es, entre otras cosas, lo que hace Capusotto. Y con personajes como Micky Vainilla, un artista pop nazi que canta canciones racistas con melodías livianas, revela algunos de los aspectos más perversos de la ideología de cierta clase media individualista y reaccionaria. Si esta forma de humor escasea, quizá no sea tanto por falta de humoristas, sino de un público dispuesto a soportarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar que ha dejado vacante el humor de los viejos capocómicos ha sido ocupado por una serie de programas de género híbrido, entre el magazine y el mero archivo. El humor no desapareció, está disperso, fragmentado, mezclado con los programas pretendidamente serios: desde los noticieros hasta las telenovelas. «Yo tengo la sensación –señala Sendra– de que no hay humor libretado pero sí hay una situación mucho más distendida en la conducción de los programas de televisión y en la radio, que permiten meter el humor como una cosa natural de los conductores y de las personas que están acompañando al conductor. Todo lo que hace Tinelli tiene una cantidad de humor bastante importante, más allá de que a uno le guste o no le guste. Luego, en esta misma tónica, están todos estos programas que son repetidores de Tinelli, y que lógicamente tienen ese humor de Tinelli. Me parece que sí hay humor, pero es un humor diferente».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, sobre todo, el humor está en la radio. «En los últimos años, a medida que la vida real se volvía más exasperada y amarga, la “vida radial” se llenaba de humor y de humoristas –dice en su libro Siempre los escucho el periodista Carlos Ulanovsky–. Pero con una diferencia importante en relación con los tiempos en que el humor lo hacían los capocómicos del teatro y del cine que también trabajaban en la radio, desde Niní Marshall a Los cinco Grandes del Buen Humor, desde Juan Carlos Mareco a El Relámpago y montones de personajes y ciclos exitosos. Ahora, además de los especialistas como chisteros, imitadores o cantantes, todos hacen humor. Por una curiosa y discutible exigencia de desacartonamiento e informalidad, cualquiera se le anima a la réplica intencionada, a la imitación, al canto festivo, al chascarrillo».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Risas de radio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Eso no es humor», asegura el dibujante Rep sobre el elenco cómico estable de las emisoras radiales. «No son humoristas, son imitadores», agrega, pero rescata una excepción: Fernando Peña, cuyo programa, El parquímetro, se destaca desde el año 2000 por su originalidad algo brutal. Y, por las noches, felizmente ajeno a las nuevas tendencias, Alejandro Dolina continúa, como desde hace más de 20 años, con su humor elegante, respetuoso, culto hasta la erudición y al mismo tiempo popular, democrático, con mucho de calle y de barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mudanza del humor de la televisión a la radio tiene algunos célebres exponentes: Rolo Vilar, humorista estrella de Radio 10; Ariel Tarico, el joven imitador que comparte las mañanas de Mitre con Ernesto Tenenbaum y, hasta diciembre pasado, con Dady Brieva. Y, entre otras, una consecuencia: así como desaparecen los programas de humor puro, también desaparece la pura información. «¿Es el verdadero Luis D’Elía?», podría preguntarse, legítimamente, un oyente, ante algunas de las numerosas imitaciones de Tarico. No sólo se devalúa el humor: también pierden trascendencia las noticias. «La gravísima crisis de 2001 dejó una herencia polémica para la radio –subraya Ulanovsky–: la convicción de que lo que se haga en este medio deberá estar cruzado por el pasatismo y alivianado por el humor». Para el periodista, «el circuito del chacoteo se completa con las tandas publicitarias inundadas, en los últimos tiempos, de piezas de humor. Ahí el volumen de jarana alcanza su clímax porque, en un punto, programas y tandas se asemejan en concepto y estilo”. Algo similar ocurre en la televisión y en la gráfica: el humor se traslada a los avisos, donde es cada vez más frecuente la intención, más o menos lograda, de hacer reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último gran refugio del humor es Internet. «El humor muta permanentemente –señala el periodista Diego Rotman, director del sitio Periodismo.com y autor del libro Ni yanquis ni marxistas… humoristas–. Y, en ese sentido, creo que en este momento, la nueva modalidad del humor la estamos viendo en Internet: videos en Youtube, blogs, sitios de humor. Es una nueva tendencia que podríamos definir como el actual under del humor, que está redefiniendo, sobre todo en las nuevas generaciones, el modo de reírse y de hacer reír». Abraham coincide con esta apreciación: «Las generaciones cambian pero el humor no se ha perdido, está en susurros, está entre líneas. Se puede ver en un caricaturista, en alguna cosa que uno lee, en lugares insospechados, por ejemplo en Internet. Pero no está ese humor masivo, que hace que uno al día siguiente le diga al otro: “¿viste lo que dijo tal en su programa? ¡Estuvo buenísimo!”. Ese humor que provoca una circulación entre la gente, no está. Se podrá vivir así, o habrá que reinventarlo».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El humor está en todas partes y, al mismo tiempo, en ninguna. Fragmentado y desperdigado entre varios géneros, escondido o camuflado, ha cambiado no sólo su forma sino también su función. Si en otros tiempos, con revistas como Humor como ejemplo paradigmático, fue el instrumento para decir lo que no se podía decir por otros medios, quizás hoy sirva, como en muchos programas de radio, para que no se note demasiado que nadie tiene nada para decir. Por eso, más que carcajadas, lo que se oye es una triste risa sin ganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acción 1018, segunda quincena de enero de 2009&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-1034198047739370482?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/1034198047739370482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/humor-argentino.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1034198047739370482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1034198047739370482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/humor-argentino.html' title='Humor argentino'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sm9OoigJfeI/AAAAAAAAAEw/8WPN7R3sNZg/s72-c/risa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-937431322254894452</id><published>2008-12-01T09:59:00.000-08:00</published><updated>2009-07-28T11:52:47.785-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pantallas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lectura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Dónde está el lector</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZquqi0ShDI/AAAAAAAAAAU/i1O5LnGwLdQ/s1600-h/lectura.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 216px; height: 168px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZquqi0ShDI/AAAAAAAAAAU/i1O5LnGwLdQ/s320/lectura.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303743557106041906" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;Nunca se ha escrito ni se ha leído tanto como en nuestros días: mensajes de texto, e-mails, mensajería instantánea, blogs, comentarios en páginas de Internet, opiniones de los lectores en sitios de diarios y revistas. Si existiera la manera de medir el tiempo que pasan los seres humanos en contacto con la palabra escrita, sin dudas las cifras serían hoy las más altas de la historia, desde que la imprenta de Gutenberg cambió para siempre no sólo los modos de leer sino también de pensar y percibir el mundo.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Hay textos por todas partes: en papel pero también, o sobre todo, en pantallas, en las calles, en estaciones de trenes y de subtes, en taxis y colectivos, en teléfonos celulares, computadoras y toda clase de dispositivos electrónicos. En tiempos inundados de textos, crece, sin embargo, en el sentido común y también entre algunos especialistas e investigadores, la sensación de que la lectura es una práctica en retroceso. Los diagnósticos más pesimistas anuncian el avance de una nueva forma de barbarie que, con el mouse y el control remoto como armas y símbolos, estaría arrasando con la vieja cultura letrada.&lt;br /&gt;A medida en que en todo el mundo descienden los índices de analfabetismo, se consolida, paradójicamente, el fenómeno del iletrismo, es decir, la incapacidad para comprender o producir un texto. «El iletrismo es el nuevo nombre de una realidad muy simple: la escolaridad básica universal no asegura la práctica cotidiana de la lectura», afirma la reconocida pedagoga argentina Emilia Ferreiro. Los docentes conocen de cerca esta realidad: a pesar de que la escolaridad obligatoria se alarga, los resultados en materia de lectura y escritura siguen siendo insatisfactorios. «Quienes hemos participado durante años de reuniones de cátedra, encuentros de pasillo entre docentes, estamos aburridos de escuchar y escucharnos los comentarios sobre los déficit de comprensión y de escritura de los jóvenes. Para empezar, la queja: los alumnos no estudian, no entienden lo que leen, escriben cualquier cosa, no tienen interés en el conocimiento, no saben por qué han elegido la carrera que  eligieron», señalaba en su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pedagogía del aburrido &lt;/span&gt;la semióloga y pedagoga Cristina Corea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El aburrimiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los chicos, se dice, ya no leen. El nuevo templo del saber no es la escuela, sino el locutorio. «Vienen todos los días -cuenta Alejandro Valentino, joven empleado de un ciber del barrio porteño de Almagro-. Son chicos del Normal 7 pero también de escuelas privadas, entran a páginas como Rincón del vago para bajarse trabajos para la facultad». Como lo sabe cualquier adolescente, Rincón del vago es uno de los sitios en español más visitados de la web: ofrece resúmenes, monografías y trabajos para alumnos primarios, secundarios y universitarios. «Visitan la página www.rincondelvago.com o www.monografias.com porque quieren bajarse trabajos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Celestina&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Platero y yo&lt;/span&gt;, de España en el siglo XVIII o del Che -cuenta por su parte María José Gutiérrez, una licenciada en Geografía e Historia que además trabaja en un locutorio, en el libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pedagogía del aburrido&lt;/span&gt;-. Yo les digo que seguramente todos los chicos de su clase van a bajar ese mismo trabajo o a veces incluso que ya he impreso ese trabajo para otro chico del mismo colegio una hora antes. Pero no les importa, dicen que total el profesor no los lee». Corea confirma esta observación: «El aburrimiento, el desinterés, la sensación de quedar por fuera de un texto opaco, es doble: se da tanto en los chicos como en los docentes».&lt;br /&gt;Hace tiempo que en todo el mundo vienen oyéndose voces de alarma, más o menos estridentes, por la presunta desaparición de la estirpe de los lectores apasionados, aquellos para quienes el libro es un objeto familiar e imprescindible. «Ya no quedan buenos lectores», se lamentaba en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El País&lt;/span&gt; de Madrid el escritor estadounidense Philip Roth. «Calculemos que cada año se mueren unos 72 buenos lectores y son reemplazados por dos -decía el mismo autor en el diario La Nación-. Gente joven que lea seriamente ficción, y que luego piense, casi no existe. A muchos les encantaría, pero no tienen tiempo. La mayor parte es seducida por la pantalla más que por la hoja impresa».&lt;br /&gt;Pero no todos los diagnósticos son tan pesimistas. Por ejemplo, la secretaría de Medios de Comunicación celebra el hecho de que «la sociedad argentina de principios de siglo muestre una tendencia a mantener el placer de leer libros». Según el último relevamiento realizado por este organismo, la lectura de libros creció el 19% entre 2004 y 2006, mientras el promedio de libros leídos en un año ascendió el 18% (de 3,9 a 4,6). En tanto, más de la mitad de los lectores (56,2%) dicen que han comprado al menos un libro en el transcurso del último año.&lt;br /&gt;¿Qué leen los argentinos? Según esta investigación, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Biblia &lt;/span&gt;en primer lugar. También &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El código Da Vinci&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El alquimista &lt;/span&gt;y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Harry Potter&lt;/span&gt;. Dan Brown, Paulo Coelho y J. K. Rowling son sus autores favoritos  y en la lista de los más leídos hay dos jorges (Bucay, en primer lugar, Lanata, en tercero) y brilla por su ausencia Borges, quizás el único que no debería haber faltado. Además de Bucay, entre los 20 autores más mencionados por los lectores hay otros tres argentinos: José Hernández, Ernesto Sabato y Lanata, quienes conviven en la lista, sin demasiado conflicto, con Sigmund Freud, J.R.R. Tolkien, Isabel Allende y William Shakespeare, Deepak Chopra y Horacio Quiroga. El ganador es, sin embargo, «No sabe/no contesta», opción elegida por el 42%. Que cerca de la mitad de las personas que dicen haber leído un libro en el último año no sean capaces de mencionar el nombre del autor o el título de la obra quizá sea la más relevante de las respuestas. Si se enlaza este dato con el sexto lugar que ocupa la lectura en el ranking de actividades realizadas dentro del hogar -después de ver televisión, escuchar música, escuchar radio, realizar tareas domésticas y cocinar- no parece haber tantos motivos para festejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Todo tiempo pasado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Las contradicciones continúan: en la Argentina y en el mundo, se editan y se venden más libros que nunca. La industria parece haberse recuperado de la crisis de 2001. Según el Centro de Estudios para la Producción del Ministerio de Economía, la actividad editorial creció en forma considerable en los últimos cinco años. La cantidad de ejemplares publicados se incrementó un 174%: de 32,9 millones en 2003 pasó a 90 millones en 2007.&lt;br /&gt;Dice el editor Daniel Divinsky, de Ediciones De la Flor: «Se lee muchísimo más que hace 20 o 30 años porque no se lee solamente sobre papel, se lee todo el tiempo, empezando por la ínfima lectura del mensaje de texto en los celulares. En pantalla, la gente se la pasa leyendo, aunque no siempre cosas dignas de ser leídas. Con respecto a la industria editorial, es cierto que las tiradas son de menos ejemplares -de 3.000 a comienzos de los 70 hemos pasado a 1.000-, pero la cantidad de títulos se ha multiplicado y, al mismo tiempo, han surgido nuevas editoriales, de las cuales no se ha fundido ninguna». Para Divisky, «este fenómeno estaría desmintiendo la idea de que no se lee».&lt;br /&gt;Pero, ¿que se vendan y editen más libros significa que se lee más? Según la escritora Sylvia Iparraguirre (ver recuadro), «hay dos fenómenos muy distintos, uno es la venta de libros y otro la lectura. Muchísimas personas van a la Feria del Libro. Pero, lectores lectores, deben ser un porcentaje muy chico. Por eso la cola más larga es la del stand de Fernet». Con ella coincide Osvaldo Ripoll, secretario de la Asociación Argentina de Editores de Revistas. «La Feria del Libro representa la lectura como show, como una gran representación cultural». Y para contrarrestar la euforia que suele despertar este tipo de acontecimientos, ofrece algunos datos: «El consumo per cápita de libros de un estudiante secundario en los Estados Unidos es de 12,8 y el de la Argentina no llega a 1,5 ¿Quién va a descubrir nuevas medicinas? ¿Quién va a llegar a la Luna?». Ripoll insiste en asociar la lectura con el progreso, una relación que recorre la historia del libro desde sus orígenes y en la que se basó también la prensa escrita para construirse un linaje y definir su función en la sociedad.Figuras tan disímiles como Lenin, Bartolomé Mitre y Perón confiaron en el poder de la palabra impresa para esclarecer a las masas. Claro que el mundo era distinto. Además de muchas certezas, se han ido perdiendo las condiciones prácticas que permitían una lectura pausada y reflexiva: el tiempo y el silencio necesarios para poner entre paréntesis la realidad y entregarse, sin otra motivación que el placer, a mundos de la ficción y el pensamiento.&lt;br /&gt;Los responsables de los grandes medios gráficos lo saben y han encarado procesos de modernización que tienden a adaptarse a los tiempos de la lectura contemporánea. Textos breves, más imágenes, ideas simples, para no abrumar la atención de un lector modelado por la lógica del zapping. Para Corea, leer un libro «con la disposición subjetiva de un espectador de videos tiene como resultado un trastorno serio en las operaciones más elementales de la comprensión: imposibilidad de poner en cadena el conocimiento; imposibilidad de “retener” el sentido de lo que se lee».&lt;br /&gt;La lectura se acerca cada vez más a la televisión, no sólo por su forma, sino también por su contenido. La mayoría de las revistas más vendidas en la Argentina tienen alguna relación con los medios audiovisuales. La que encabeza el ranking es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pronto semanal&lt;/span&gt;, con 111.000 ejemplares, seguida por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paparazzi&lt;/span&gt;, que apenas sobrepasa los 60.000. Son revistas que, más que leerse, se miran: el texto es tan sólo un accesorio al que nadie -ni quien escribe ni quien lee- parece prestarle demasiada atención.&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, cada vez son más las figuras de los medios audiovisuales que deciden convertirse en escritores y lo hacen, gracias a la magia del marketing, en menos tiempo del que les llevó llegar a ser famosos. En la lista figuran Araceli González, Valeria Mazza y su obra ¿Qué me pongo?, Ileana Calabró, Eduardo de la Puente, Gabriel Schultz, Sebastián Wainraich, Ari Paluch y Roberto Pettinato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El tiempo perdido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En el mundo audiovisual no hay demasiado lugar para la lectura: se trata, según sus críticos, de un mundo chato, afiebrado, veloz, de baja tolerancia a lo complejo y lo abstracto. Para las grandes masas, pero también para las personas más informadas, la palabra impresa ya no es la principal referencia. «En 1960, dos personas cultas que van a cenar hablan de lo que han leído; hoy, esas mismas personas hablan de lo que han visto. Nuestras cenas fuera de casa tienen como tema de conversación los programas televisivos de la víspera», decía hace ya veinte años el sociólogo francés Regis Debray.&lt;br /&gt;Pero a ese mundo que miraba el mundo por televisión llegó Internet, y, con Internet, nuevas tecnologías que permitieron el retorno de los textos a la vida cotidiana de millones de personas. La nueva situación y sus múltiples paradojas pusieron en crisis el esquema que oponía, por un lado, las virtudes de la cultura letrada y, por otro, los vicios de los medios audiovisuales. ¿Dónde colocar el gigantesco caudal de mensajes de texto que leen los jóvenes? ¿Cómo entender los mails, los blogs, los e-books, las millones de palabras electrónicas que se leen y escriben a diario en Internet? ¿En el casillero de las malas prácticas audiovisuales o en el de las buenas costumbres que encarna y estimula la lectura? Hay quienes no tienen dudas, como el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, quien considera que las nuevas formas de lenguaje que introduce la red se contraponen a las habilidades lingüísticas clásicas y terminan debilitándolas. «El chateo estimula un idioma cada vez más limitado y amputado, que se basa en no más de 200 palabras y es de una pobreza enorme   -dice Barcia-. El privilegiar la rapidez por encima de cualquier otro valor produce un uso degenerativo de la lengua y por esta vía un joven que el día de mañana tenga que optar por un trabajo probablemente no lo conseguirá porque no es capaz de escribir correctamente».&lt;br /&gt;Pero el declive de los viejos modos de leer no necesariamente significa un retroceso. «¿En qué medida la cultura del libro, algo ignorado por sus panegiristas más acríticos, fue elitista, egocéntrica, pasiva y estuvo orientada a valorar un pasado irrecuperable?¿Hasta qué punto la velocidad y la multiperspectiva propias de la escritura electrónica no nos hacen ganar mucho más que lo que los críticos inmersos en el espacio de la escritura creen que estamos condenados a perder?», se pregunta el sociólogo Alejandro Piscitelli, quien más ha analizado en nuestro país el impacto cultural de las nuevas tecnologías.&lt;br /&gt;Sobre la supuesta muerte del libro se han escrito decenas de buenos libros. Y de un modo u otro, los libros, quizás los únicos objetos perfectos inventados por el hombre, siguen encontrando sus lectores y sus múltiples, renovadas lecturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción&lt;/span&gt; 1015, primera quincena de diciembre de 2008&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-937431322254894452?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/937431322254894452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/donde-esta-el-lector.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/937431322254894452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/937431322254894452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/donde-esta-el-lector.html' title='Dónde está el lector'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZquqi0ShDI/AAAAAAAAAAU/i1O5LnGwLdQ/s72-c/lectura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-6651043057071688127</id><published>2008-11-15T05:20:00.000-08:00</published><updated>2009-07-28T13:12:12.271-07:00</updated><title type='text'>La fábrica de sentido común</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SaVIFlDQOlI/AAAAAAAAAA0/3gv6wacmjy4/s1600-h/telar.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 203px; height: 151px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SaVIFlDQOlI/AAAAAAAAAA0/3gv6wacmjy4/s320/telar.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306726996608301650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="style122"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="textohome"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;«Pesimismo y rechazo de Chávez entre 164 líderes de opinión». El título de la noticia publicada por Clarín y otros diarios de circulación nacional es contundente: para los líderes argentinos, el presidente venezolano es «peor considerado incluso que el iraní Majmoud Ahjmadinejad», la situación del país es «regular» y «empeorará de acá a un año». Hasta aquí, una encuesta más de las muchas que aparecen en los medios y contribuyen a crear eso que los propios medios llaman opinión pública. &lt;span id="fullpost"&gt;Pero la noticia omite un dato crucial. Cuando se habla de líderes de opinión, ¿de qué se está hablando? ¿Quiénes son esos individuos, dónde han obtenido su título, a quiénes lideran, qué legitimidad los sostiene, cuándo vence su mandato? Nada de eso se consigna ni en la noticia ni en el informe de prensa elaborado por la consultora Poliarquía, encargada del estudio. Las condiciones de producción de la encuesta son un misterio. Pero el resultado es que los encuestados –«referentes de distintos sectores; dirigentes políticos, funcionarios públicos, empresarios, intelectuales, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y periodistas»– son investidos, por los propios autores de la encuesta y por quienes reproducen acríticamente sus resultados, de un poder nada desdeñable. Así, unos y otros, líderes de opinión y encargados oficiales de poner nombres a las cosas, se ocupan de alimentar el círculo –vicioso o virtuoso, según se mire– gracias al cual una opinión cualquiera se convierte en opinión pública, Hugo Chávez es «peor incluso que el presidente iraní Majmoud Ahjmadinejad» y, en definitiva, todas las cosas siguen siendo como son y como la gente, esa hipótesis tramposa de los grandes medios, piensa que deben ser.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-6651043057071688127?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/6651043057071688127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/la-fabrica-de-sentido-comun.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6651043057071688127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/6651043057071688127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/la-fabrica-de-sentido-comun.html' title='La fábrica de sentido común'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SaVIFlDQOlI/AAAAAAAAAA0/3gv6wacmjy4/s72-c/telar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-2812008702781114310</id><published>2008-07-01T12:02:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T11:54:33.856-07:00</updated><title type='text'>Tribus urbanas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZ1VNqeiArI/AAAAAAAAAAs/CAa_7_pGc7I/s1600-h/tribus.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 225px; height: 156px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZ1VNqeiArI/AAAAAAAAAAs/CAa_7_pGc7I/s320/tribus.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304489629341319858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Como personajes escapados de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El extraño mundo de Jack&lt;/span&gt; u otra película de Tim Burton, con el gesto melancólico de Johnny Depp en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El joven manos de tijer&lt;/span&gt;a, las ojeras destacadas con sombra gris y el largo flequillo como un velo que los protege del mundo y sus inclemencias, andan por la ciudad, cabizbajos, frágiles, algo andróginos. Se juntan frente al palacio Pizzurno, en la plaza que ellos llaman “la de la galería Bond Street”, en el barrio porteño de Recoleta, son muy jóvenes y se hacen llamar emos. Una abreviatura de emocional, surgida a fines de los 80 en Estados Unidos para aludir a un subgénero de la música hardcore. Los de ahora y los de acá son, dicen, chicos sensibles, no tristes sino sentimentales. Como las bandas a las que siguen con devoción –My chemical romance, Panic at the disco, entre otras-, que, aunque están muy lejos de los grupos pioneros del género, son hoy, con razón o sin ella, reconocidas como ejemplos paradigmáticos de la música emo.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Hay ya una mitología emo según la cual estos personajes son depresivos, recurren a distintas formas de autoflagelación y tienen tendencias suicidas. Cortarse el cuerpo es un modo de expresar el dolor que les produce la hostilidad del mundo o el mero hecho de estar vivos. Esta reputación, sin embargo, parece desmentida por las sonrisas y el tono despreocupado con que hablan de sí mismos los emos vernáculos, quienes aseguran que lo que se dice sobre ellos “es puro prejuicio”. Algunos, muy pocos, muestran en sus muñecas o en su pecho una leve cicatriz, casi un rasguño. Pero parece ser una cuestión estética la que los lleva a autoinfligirse estas marcas, como si las heridas cumplieran la misma función que un tatuaje. Todos visten de negro, algunos usan tachas o un toque de color –por lo general rosa–, pero lo que los distingue es el flequillo. Lacio, hacia el costado, es condición imprescindible que les tape un ojo. Algunos dicen que eligen ver la mitad del mundo porque el mundo no les gusta. Otros, que lo hacen porque sí.&lt;br /&gt;Un adulto relativamente informado podría confundirlos con cualquiera de sus primos, hermanos o antecesores –darks, góticos, alternativos, glams, metaleros, punkies– con quienes comparten la plaza de la calle Rodríguez Peña. Alguien menos enterado podría pensar que todos ellos son invitados a una fiesta de disfraces. Maquillaje, ropa extraña, un aire de ser distintos y mochilas con parches que constituyen una declaración de principios: desde una imagen de Boris Karloff que complementa el look fúnebre de un chico dark hasta una bandera anarquista en la mochila verde oliva de una chica anarco-punk.&lt;br /&gt;Allí están, todos los sábados. Empiezan a llegar alrededor de las tres de la tarde y se van agrupando según afinidades estéticas o lazos de vecindad o amistad. Los góticos, en sus varias versiones, despliegan su estética de cadáveres o vampiros: negro y rojo, corsets, lazos que comprimen los cuerpos. Algo apartados del resto, como si quisieran demostrar su originalidad y resaltar los colores que los diferencian del resto, están los visual kei, orgullosos de sus nombres japoneses y algo despectivos en su mirada hacia los demás. “El visual kei es un estilo muy novedoso acá”, dice el joven Neko (perro en japonés), casi dos metros de estatura enfundados en encaje negro y raso naranja, pollera tipo tutú, corset con cintas naranjas, cejas depiladas, boca negra con forma de corazón dibujada sobre sus labios verdaderos. Dentro del pretendidamente amplio universo del visual kei, Neko y sus dos amigas pertenecerían a la rama “gothic lolita”, que se diferencia en algo –sólo ellos saben en qué- de las otras ramas. Los chicos visual kei parecen chicas, y las chicas parecen niñas. Ambos sexos usan polleras con encajes y puntillas, miriñaques, prendas insipiradas en el barroco y el rococó, como se encarga de explicar el muy informado Neko. Desde la vereda de enfrente, Francisco, alternativo-industrial, todo de negro a excepción de los jeans gastados, prolijo y arduo peinado de su autoría, ojos bien delineados, los define de otro modo. “Son personajes de manga (historieta japonesa) hechos humanos. Hadas. Una cosa rara que anda dando vueltas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo un estilo&lt;br /&gt;Cerca de ellos rondan los otros: glams, neogóticos, alternos, industriales, screamos, punkies, anarcos, algún que otro metalero, chicos enfundados en vinilo negro, chicas con medias de red agujereadas, chicas disfrazadas de novias o igualitas a la foto de la primera comunión, tachas y cadenas mezcladas con accesorios naif y ositos de peluche. El catálogo podría ocupar varios tomos de una hipotética enciclopedia de la sociabilidad adolescente. Y para distinguir cada una de las categorías hay que tener el ojo entrenado y, sobre todo, haber nacido después de 1990. “Tribus urbanas”, definen antropólogos, sociólogos de la cultura y, sobre todo, los medios, que registran con algo de recelo la incesante multiplicación de estilos y acuden veloces cuando alguna pelea, por menor que sea, altera la convivencia más o menos pacífica de estos grupos. Hay, sin embargo, quienes consideran que el rótulo tiene un fuerte contenido estigmatizante y simplifica demasiado un fenómeno complejo. Proponen hablar, en cambio, de culturas juveniles.&lt;br /&gt;Sea cual fuere la denominación, se trataría, según el sociólogo Mario Margulis, uno de los pioneros en el estudio del fenómeno en nuestro país, de “organizaciones fugaces, inmediatas y calientes, en las que priman la proximidad y el contacto, la necesidad de juntarse por el solo hecho de estar, como si se tratara de un refugio antes que de una empresa, de una estación en la que se reposa antes que de un camino que conduce hacia una meta clara”. Si la adolescencia es una etapa de crisis, de cambios abruptos, de separaciones y duelos, la tribu, señala la psicóloga Marta Vega, titular de la cátedra de Psicología Evolutiva de la UBA, “funciona como un espacio intermedio entre la familia y la sociedad en general, les permite adquirir cierta autonomía y cumple la función de paliativo ante el dolor de tener que apartarse de su núcleo íntimo”.&lt;br /&gt;En esa etapa de “moratoria social” en la que hay tiempo para el ocio y el estudio y las responsabilidades adultas se encuentran todavía lejos, algunos jóvenes seleccionan, como si armaran un collage, los materiales de su futura identidad. Según los análisis más optimistas, de este modo estarían construyendo no sólo su subjetividad, sino también nuevos valores y solidaridades. Hay quienes ven en las tribus una manifestación de disidencia cultural “ante una sociedad desencantada por la globalización del proceso de racionalización, la masificación y la inercia que caracteriza la vida en las ciudades”, en palabras del sociólogo chileno Raúl Zarzuri. A pesar de sus vínculos efímeros y de la primacía de la imagen, esos jóvenes encarnarían una forma de resistencia a los imperativos del mercado y, sobre todo, a la imagen del “joven legítimo”: ese retrato del ganador cachorro que exhiben la televisión, la publicidad y la moda. Aunque las tribus actuales no enarbolen, como sus predecesores punks, banderas anarquistas, ni propongan, como sus abuelos hippies, una nueva sociedad pacifista y sexualmente liberada, estarían, a su manera sutil, casi invisible y, sobre todo, inofensiva, cuestionando el orden establecido.&lt;br /&gt;Claro que el mercado no deja de tomar nota de estas nuevas resistencias, reales o imaginarias, ni de crear espacios para adaptarlas a su lógica de intercambio. Si la moda pudo ser punk, neohippie y gótica, podrá, también, ser visual kei o emo. Las chicas de pasarela lucen desde hace años versiones glamorosas de estilos recolectados de barrios obreros británicos o suburbios neoyorkinos, mientras esperan que algún diseñador de vanguardia o un ignoto cazador de tendencias incluya en el manual del vestuario legítimo los estilos que, en los circuitos alternativos, crearon, como un modo de diferenciarse, algunas bandas de chicos más o menos malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros y ellos&lt;br /&gt;Como si hubieran leído un manual de antropología básica, aquel que indica que toda idea del “nosotros” se define en oposición a un “ellos”, los miembros de las tribus van dibujando, en sus discursos, el mapa de sus afinidades y rechazos. Entre los que frecuentan la galería Bond Street, el primer gran enemigo son los “fachos”, término que engloba a todos aquellos “cuya principal misión en la vida es agredir y discriminar a los que no son como ellos”. En esa categoría incluyen a la mayoría de los skinheads, muy pocos punks, algunos desclasados. “No todos los skins son fachos”, explica, didáctico, Francisco, el alternativo industrial. Como en el resto del mundo, muchos jóvenes argentinos de cabezas rapadas se definen como antifascistas. Algunos pertenecen a la rama sharp (skinheads contra el perjuicio racial, según la sigla en inglés) o rash (skins rojos y anarquistas). La diferencia, ilustra Francisco, son los cordones de sus borcegos: “El blanco equivale a facho. El rojo, a anarquistas”.&lt;br /&gt;También quedan excluidos de ese nosotros cambiante otros jóvenes, separados por diferencias de look pero sobre todo, de clase: los “cumbieros”, “negros cabeza” o “villeros”, categorías que, en la jerga de las diferentes tribus, se confunden y se superponen. Ellos los definen así: “Zapatillas Nike, siempre con resortes, gorra con visera a 45 grados, música tropical, pelo negro teñido de amarillo, largas bermudas, ropa deportiva, voz finita. “No soporto que hablen con esa voz finita”, señala un atildado joven gótico. E imita el grito de guerra de la tribu enemiga: “Rescatate, fiera”.&lt;br /&gt;Más cerca en términos socioeconómicos, pero en otro territorio simbólico, los “caretas” se dejan tentar por el canto de sirenas de las marcas. A esta categoría pertenece el subgénero de los floggers. Un poco más adaptados a una sociedad para la que, sin embargo, no son otra cosa que consumidores, menos oscuros, ajustados en sus pantalones chupines de colores, fotogénicos y sonrientes, se juntan todos los domingos a la tarde en las escaleras del shopping Abasto y llegan a ser multitudes. Si los emos y los darks pretenden representar la imagen de todo lo oscuro que tiene el ser humano, los floggers podrían entonar, todos juntos, un himno a la alegría. Una oda elemental, de pocas palabras, al consumo, el intercambio de SMS, la fotografía digital y otras cosas simples de la vida. El shopping es su hábitat y su lugar de encuentro, pero el escenario donde se sienten más a gusto es Internet, en particular, los fotologs, sitios personales donde publican sus fotos y reciben comentarios y firmas de otros floggers. Las otras tribus los acusan de tontos. Los cumbieros les gritan “chetos” como si se tratara de un insulto.&lt;br /&gt;“En realidad nos envidian”, dice desde su trono en las escaleras del Abasto Jimena, 15 años, mientras posa para la foto. “Los que nos critican son gente que no tiene vida. Nos envidian porque usamos cosas lindas y nos compramos ropa de marca”. “Es la bronca de todos los villeros, porque son distintos”, completa su amiga Camila, 14 años y negro flequillo lacio, como la mayoría de sus colegas, que cultivan y planchan “flequis” idénticos, algo más ligeros que los de los emos pero igualmente importantes a la hora de definir su pertenencia al grupo.&lt;br /&gt;Chetu, disidente capilar, pionera del peinado cacahuate, muestra orgullosa sus zapatillas de 360 pesos. “Cuanto más caro es lo que te ponés, más popular sos”, aclara.&lt;br /&gt;La mayoría de los floggers pasa no menos de seis horas por día frente a la pantalla de su computadora. Nunca salen sin su cámara, adoran su propia imagen, son adictas s las fotos que cuelgan en sus páginas personales para que otros miembros de las tribus las vean y comenten cosas como:&lt;br /&gt;aiii hola gorrr!!!!&lt;br /&gt;me pasee&lt;br /&gt;linda pikk ..&lt;br /&gt;efeamos??&lt;br /&gt;arre tipo te dejo mi msn nuebo&lt;br /&gt;Donde gorrr es gorda, un apelativo cariñoso, pikk es foto, pasar es visitar un fotolog, effear es incluir a determinado fotolog entre los favoritos del fotolog propio, la ortografía es lo de menos y arre es una muletilla de significado incierto que aparece en una de cada cuatro palabras de los floggers más fanáticos.&lt;br /&gt;La mayoría de los integrantes de las nuevas culturas juveniles tienen entre 14 y 18 años y pertenecen a la clase media. Deben poseer cierta capacidad de consumo que les permita adquirir los bienes materiales y simbólicos que definen la identidad de la tribu, pero no tanta como para pertenecer al grupo de privilegiados –los hijos de los sectores dominantes– que ya tienen resuelta la cuestión de la identidad, por motivos de clase, mucho antes de elegir el color de sus chupines o el largo de su flequillo. Para los otros, los más pobres, la identidad tampoco es un problema, o al menos no de primer orden, porque tienen otros más concretos y urgentes: a edades muy tempranas han sido arrojados violentamente a responsabilidades de la vida adulta, como la maternidad y el trabajo. Son los jóvenes “no juvenilizados”: los que no han tenido ni tiempo ni recursos para hacer lo que se supone que hace un adolescente.&lt;br /&gt;Pero también a ellos les llegan los retazos de los looks inventados por los más favorecidos. Compran versiones falsificadas de marcas prestigiosas y visten con los mismos colores que los chicos del Abasto. Mientras el tiempo, que es veloz, degrada la originalidad de los nuevos estilos, convirtiéndolos en productos de consumo masivo, surgen otros, más nuevos aún, que completan el círculo –virtuoso o vicioso, según se prefiera– de la lógica del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;Nº 1007, &lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:85%;"  &gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span class="titulos"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Estilo5 Estilo93"&gt;&lt;span class="Estilo92"&gt;Primera &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;quincena de julio de 2.008&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-2812008702781114310?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/2812008702781114310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2008/07/tribus-urbanas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2812008702781114310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/2812008702781114310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2008/07/tribus-urbanas.html' title='Tribus urbanas'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZ1VNqeiArI/AAAAAAAAAAs/CAa_7_pGc7I/s72-c/tribus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-1607510594499642382</id><published>2008-04-15T09:26:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T13:13:18.695-07:00</updated><title type='text'>Mediatizados</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1IrtfKy7I/AAAAAAAAAB0/ZXa9pOczoks/s1600-h/tele.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 201px; height: 161px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1IrtfKy7I/AAAAAAAAAB0/ZXa9pOczoks/s320/tele.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317986650776325042" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los medios no solo informan, también diseñan el mundo en el que vivimos. La lógica televisiva, su tendencia a banalizar el universo, se impone en la radio, en los diarios y en toda la sociedad. La eficaz ideología del mercado.&lt;br /&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ha cambiado más en las últimas cuatro décadas: el mundo o las maneras de mirarlo? La pregunta quizás encierre una trampa, porque en tiempos de hiperinformación, vidas mediáticas y televidentes compulsivos, no parece haber mucha diferencia entre una cosa y la otra. Para una gran mayoría de los habitantes de las grandes ciudades, no hay más mundo que el que registra la mirada, y no hay máquinas de mirar más poderosas y universales que los medios de comunicación. Hablar del modo en que los medios influyen en la sociedad se vuelve, así, casi una tautología, porque los medios, sin no son la sociedad, al menos representan y difunden, absorben y, en un perfecto proceso de retroalimentación, ponen en circulación, la versión de sociedad aceptada por las mayorías, la que vive y se reproduce en el llamado sentido común, la que comparten los millones de personas que todos los días, puntualmente, encienden el televisor para confirmar, en el noticiero de la noche, lo que ya sabían: que hace frío o calor, que hay crímenes y “caos vehicular”, que la calle es peligrosa, que así no se puede vivir.Los medios, la comunicación, están en todas partes. Hay canales que transmiten noticias las 24 horas, sitios web de información y entretenimiento, flashes en las pantallas de las estaciones de subte y en los celulares. Si, en esta materia, algo cambió en las últimas décadas, es esa permanente presencia de los medios en la vida cotidiana. Cuando el primer número de Acción salía a la luz, a mediados de los 60, informarse era una acción más conciente, acotada en el tiempo, restringida a un lugar. Exigía cierto esfuerzo e implicaba un acto de voluntad: comprar el diario, sentarse a leer. Hoy, mil después, los medios impregnan la vida de la gente por acción u omisión: está ahí, en el aire. Como lo demuestra el descenso de la circulación de la prensa diaria en todo el mundo, cada vez se lee menos: durante la década del 60, en el mercado argentino aparecían cada año nuevos semanarios de actualidad política que vendían varios centenares de miles de ejemplares por semana -en 1966?, la revista Así alcanzaba, en sus tres ediciones semanales, un millón y medio-. Hoy ninguna publicación del género sobrepasa los 60 mil.“El estancamiento o descenso de la circulación de la prensa diaria, que en parte es atribuible a la competencia de los otros medios en el mercado informativo, da cuenta más bien de alteraciones en los viejos hábitos de lectura así como en las formas de organización, adquisición y circulación de la información y el conocimiento”, dicen los semiólogos Héctor Schmucler y Patricia Terrero, para quienes la llamada civilización de la imagen es, en gran parte, producto de “un mundo sin tiempo para el discurrir sorprendente, para el no-hacer”. ¿Quién tendría hoy tiempo para leer las páginas enteras de La Nación o La Razón que reproducían textualmente largos debates parlamentarios? Y, sobre todo, ¿quién tendría interés en hacerlo? Esas páginas son hoy piezas de museo, reliquias de un tiempo en que los ciudadanos se informaban fundamentalmente a través de los diarios y en el que los diarios, y la palabra impresa en general, se presentaban y eran percibidos como escenarios del debate y herramientas del ejercicio de la razón.La aparición de la radio primero, y de la televisión después, representó sin dudas una competencia importante, pero aún así reinó entre los medios cierta pacífica “división del trabajo informativo”, además de una clara distinción de lenguajes, estilos y géneros. Cambios tecnológicos y sociales han ido diluyendo estas diferencias y terminaron consagrando a la televisión, por cobertura, influencia y negocios, como reina indiscutida del mapa de la comunicación.“Cada año -señalan los especialistas Guillermo Mastrini y Martín Becerra- un ciudadano latinoamericano, en promedio, compra menos de un libro, asiste menos de una vez a una sala cinematográfica y compra un diario sólo en diez ocasiones. La conexión a Internet no alcanza al 10% de la población. En cambio, el ciudadano latinoamericano accede cotidianamente a los servicios de la televisión abierta y la radio”. Ver televisión es la actividad preferida por los argentinos en su tiempo libre: la elige un 87%, frente al 66% que dice leer y el 23% que navega por Internet, según un relevamiento de la secretaría de Medios de Comunicación. En tanto, cualquier noticiero de televisión congrega cada noche a mucha más gente que los lectores a los que llega el diario más vendido.La patria meteorológicaHoy los medios “están cerca” y ofrecen cada vez más recursos para solucionar problemas cotidianos. En la televisión, la radio y los diarios argentinos, por ejemplo, se habla cada vez más del tiempo. Los pormenores de una lluvia, los altibajos del termómetro, los infortunios del ciudadano acalorado se convierten en noticias dignas de ocupar la primera plana de los matutinos nacionales, mientras muchas radios, como ya lo han hecho los noticieros de televisión, han incorporado al “meteorólogo fijo”, que va relatando durante el transcurso del programa las variaciones de las condiciones climáticas.Si los medios hablan cada vez más del tiempo no es solo porque intentan brindar servicios útiles. Es también debido a una “fuerza de banalización” –en palabras del sociólogo francés Pierre Bourdieu- que tiende a despolitizar y simplificar el mundo, no con el objetivo -al menos, no deliberado- de idiotizar a las masas, de manipular a los individuos para obligarlos a aceptar tales o cuales posiciones o ideologías, sino con el simple propósito que guía a todo negocio: vender más. “Es una ley que se conoce a la perfección –asegura Bourdieu en su libro Sobre la televisión-: cuanto más amplio es el público que un medio de comunicación pretende alcanzar, más ha de limar sus asperezas, más ha de evitar todo lo que pueda dividir, excluir, más ha de intentar no “escandalizar a nadie”, como se suele decir, no plantear jamás problemas o plantear sólo problemas sin trascendencia. En la vida cotidiana se habla mucho del sol y de la lluvia porque se trata de un problema respecto al cual se tiene la seguridad de que no va a originar roces. Cuanto más extiende su difusión un periódico -o, podría agregarse, cualquier otro medio de comunicación-, más se orienta hacia los temas para todos los gustos que no plantean problemas”. Sus conductores se han convertido, sin tener que esforzarse demasiado, en “solapados directores espirituales, portavoces de una moral típicamente pequeñoburguesa, que dicen 'lo que hay que pensar' de lo que ellos llaman 'los problemas de la sociedad', la delincuencia en los barrios periféricos o la violencia en la escuela”.El noticiero o telediario, modelo universal que se repite, con ligeras variaciones, en todos los países del mundo, es el mejor ejemplo de esta tendencia. Reducir la información a la anécdota, dramatizar y musicalizar las noticias, como si se tratara de relatos de ficción o fábulas con moraleja, convertir los conflictos sociales en historias individuales, desgajadas del contexto y de la historia, reemplazar los argumentos por eslóganes y el análisis por el estereotipo son algunas de las operaciones típicas de este formato, que se convierte así, según Bourdieu, en “un extraño producto que conviene a todo el mundo, que confirma cosas ya sabidas y, sobre todo, que deja intactas las estructuras mentales”. La retórica de las noticias apela a la indignación y a los sentimientos más que a la razón y postula el “qué barbaridad” como único juicio y comentario posible, como punto de partida y, al mismo tiempo, límite de todo pensamiento crítico.“Es el rating, estúpido”, podría plantearle cualquier gerente de programación a quien pretendiera cuestionar estas prácticas televisivas. Y lo mismo les podría responder a quienes suelen acusar a lo medios de “manipular” a sus audiencias con mentiras, conspiraciones y entretenimiento pasatista. Es cierto que a veces los medios mienten, que omiten información o a la tergiversan, en función de sus intereses o los de sus socios, auspiciantes y aliados. Pero quizás su mayor poder resida en las verdades no dichas, en los supuestos que subyacen al discurso televisivo, en todo lo que se da por sentado, que se sabe sin saber. Los medios le ofrecen a la audiencia un mapa para moverse en el mundo cotidiano, que indica cuáles son las zonas peligrosas y cuáles las confiables, quiénes son los amigos y quiénes los enemigos. Trazan, en la sociedad, sus propias fronteras: los buenos y los malos, los delincuentes y la policía, lo lindo y lo feo, lo blanco y lo negro, la “gente” y los piqueteros. Pero junto con el mapa, venden el mundo mismo. Así, la realidad en la que creen las audiencias siempre termina coincidiendo con el mapa que les proporcionan los medios, porque el mapa y el mundo son la misma cosa, están hechos con el mismo molde, responden a una misma matriz.ConvergenciasQue la radio es la hermana menor del gran negocio mediático lo demuestran las cifras de facturación y el avance de la lógica televisiva en los espacios radiofónicos. Del mismo modo que la llamada “convergencia tecnológica” ha borrado las diferencias materiales entre los distintos sistemas de signos, traduciendo la voz, la palabra escrita y la imagen al lenguaje común de los bytes, la convergencia cultural en torno al mercado va borrando también las diferencias de lenguaje, estilo y temáticas. El periodista Carlos Ulanovsky, en su libro Siempre los escucho, habla de“radio televisión-dependiente” para describir este proceso. “Ahora, en la radio, no basta con los chismes del ambiente televisivo o con exponer los ratings del día anterior. También se reproducen generosamente audios con los grandes momentos de cada jornada televisiva, un recurso antirradial por excelencia”. Por las AM y FM de cada conglomerado multimedia que es también propietario de un canal de aire se difunden las promociones de los programas de TV del grupo. Y en los estudios, los monitores sintonizados en los canales de noticias distribuyen su “agenda” a los programas periodísticos de la radio.El colonialismo televisivo impone no solo determinados temas sino también un lenguaje, un ritmo, unos formatos y una visión de lo que es la información. Los tiempos breves, la primacía de la imagen, el desprecio por lo complejo, van ganando terreno también en la prensa gráfica. Los diarios se “modernizan”, resignan texto, agrandan fotos, simplifican y homogeneizan su lenguaje. Cada vez más atentos a los consejos de consultoras y asesores de marketing, reemplazan la idea de lector por la de cliente y hacen de los hipotéticos deseos del supuesto cliente, un nuevo dogma. Pero en los márgenes de las tendencias dominantes, a pesar de los imperativos mercantiles y de las recetas de los predicadores del marketing, resisten y florecen otras opciones. “En la actualidad –señala Bourdieu-, los periodistas de la prensa escrita se encuentran ante la siguiente alternativa: ¿hay que seguir la dirección del modelo dominante y hacer unos periódicos que sean casi como periódicos de televisión, o hay que optar por una estrategia de diferenciación? ¿Hay que entrar en la competencia, con el consiguiente peligro de perder en ambos frentes, o acentuar la diferencia?”. Las respuestas no dependen sólo de cuestiones económicas, sino también éticas y, sobre todo, políticas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción&lt;/span&gt; 1.000, Segunda quincena de abril de 2008.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-1607510594499642382?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/1607510594499642382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/mediatizados.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1607510594499642382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1607510594499642382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/mediatizados.html' title='Mediatizados'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1IrtfKy7I/AAAAAAAAAB0/ZXa9pOczoks/s72-c/tele.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-5060418528969130848</id><published>2008-02-15T09:28:00.000-08:00</published><updated>2009-07-28T11:56:58.495-07:00</updated><title type='text'>El imperio de la lengua</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1Kk_kSPYI/AAAAAAAAAB8/M3klMyiPgV0/s1600-h/lengua+libro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 218px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1Kk_kSPYI/AAAAAAAAAB8/M3klMyiPgV0/s320/lengua+libro.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317988734393793922" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Desde hace algunos años y por diversos motivos, la lengua española –a la que convendría, según la opinión de muchos, seguir denominando castellana– es noticia. Su enorme riqueza, su valor económico, sus 400 millones de hablantes, su incesante crecimiento y su venturoso futuro son temas de frecuentes artículos periodísticos, y también de congresos que convocan a personalidades del mundo cultural y político –congresos financiados, invariablemente, por grandes empresas de capital español–, mientras nuevos eslóganes, logotipos y avisos publicitarios la promocionan como si se tratara de un producto más del mercado.&lt;span id="fullpost"&gt; En los medios de comunicación, en ministerios, empresas y universidades de uno y otro –pero sobre todo del otro– lado del Atlántico, se repite que el español está en expansión, que es la lengua del futuro, que se impone en Internet, que conquista día a día nuevos territorios. Claro que –esta vez– lo hace sin violencia. Basta con hojear las páginas de cualquier diario de España o América latina para comprobar que la lengua es el epicentro de un fenómeno a cuya trascendencia, sin dudas, han contribuido el Estado español y sus agencias lingüísticas: la Real Academia Española y el Instituto Cervantes, con la ayuda de los medios de comunicación. “Estamos viviendo –señalaba un editorial de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El país &lt;/span&gt;de Madrid en marzo de 2007– un momento de plenitud en las previsiones sobre la pujanza del español; las estadísticas conceden a este idioma el mayor crecimiento entre los globales, que podría tener una difusión equiparable a la del inglés hacia mediados del siglo actual”. La mayoría de los discursos políticos y periodísticos que se ocupan del tema suelen describir a la lengua como un fenómeno natural que se expande y reproduce por sus propios medios, en función de sus leyes internas. O que crece, en cambio, gracias a la elección, libre y democrática, de los hablantes. Esta última perspectiva fue expresada con claridad por el rey Juan Carlos cuando, en marzo de 2001, le entregó el premio Cervantes al escritor Francisco Umbral, con un discurso que despertó tanta polémica como su célebre “Por qué no te callas”: “Nunca fue la nuestra –aseguró el rey–, lengua de imposición, sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suyo, por voluntad libérrima, el idioma de Cervantes”. Las de vascos, gallegos y catalanes, a quienes el franquismo intentó “castellanizar” compulsivamente, prohibiendo la enseñanza de sus lenguas nacionales y relegándolas a los espacios domésticos, fueron las voces que más airadamente se alzaron contra las palabras de Juan Carlos. No hay dudas de que, a lo largo de la historia, tanto en España como en el continente americano, el avance del español se produjo a costa de otras lenguas y gracias a formas, más o menos explícitas, de violencia. Esta circunstancia fue remarcada hasta por reconocidos intelectuales de derecha, como el escritor peruano-español Mario Vargas Llosa, quien aseguró, a raíz del discurso del rey, que las lenguas “han sido siempre el corolario de las colonizaciones, invasiones, conquistas, guerras”, que dejaron “un reguero de tragedias y traumas”. De hecho, no es necesario más que un poco de sentido común para advertir que la desaparición de las incontables lenguas que se hablaban en América “fue consecuencia de la acción de los conquistadores, de la evangelización forzosa o del etnocidio desembozado”, como señala la lingüista Leila Albarracín, de la Asociación de Investigadores en Lengua Quechua. La expansión actual del español, está, sin dudas, lejos de la violencia conquistadora de otros siglos, pero también de las imágenes algo ingenuas según las cuales este crecimiento obedecería a la fuerza del “espíritu” o del “genio” de la lengua, o sería pura obra del azar. Detrás, o antes, del tan promocionado boom del español, hay muy precisas estrategias de política cultural emprendidas por España, país que ha convertido a la lengua en una cuestión de Estado. La creación del Instituto Cervantes en 1991 y la multiplicación de sus sedes (ya suman 68) en todo el mundo, los Congresos Internacionales de la Lengua (Zacatecas, México, 1997; Valladolid, España, 2001; Rosario, Argentina, 2004 y Medellín, Colombia, 2007) son algunos de los hitos de las políticas de promoción del idioma.Tanto la Real Academia Española como el Instituto Cervantes han recibido gran impulso en los últimos años, y en alianza con empresas y medios de comunicación, han conformado un verdadero holding lingüístico. “La RAE declara tener como misión pricincipal la preservación de la unidad del idioma, y el Instituto Cervantes, su promoción internacional como lengua extranjera –señala el lingüista gallego José del Valle, catedrático de lingüística hispánica en la Universidad de Nueva York–. Sin embargo, detrás de estos obvios objetivos hay proyectos más ambiciosos. La renovación de la RAE y la creación del Cervantes coincidieron con la expansión de empresas de capital predominantemente español, muchas de las cuales escogieron América latina como destino. En un contexto de expansión comercial como el que se iniciaba a fines de los 80, los sucesivos gobiernos españoles, socialistas y populares, en colaboración con el empresariado y con importantes sectores del mundo de la cultura, movilizaron una serie de agencias para que le ofrecieran cobertura cultural al proyecto de expansión económica: es decir, para que produjeran una visión del español al servicio de un proyecto: la comunidad panhispánica como hermandad-mercado y el español como producto comercial en tornoal cual se debe organizar y controlar una industria”.Mientras crecían la participación de España en los principales foros de la política internacional (la Otan, la Unión Europea) y el poder económico de sus multinacionales, empresas como el BBVA, el Banco Santander, Telefónica y, más tarde, Repsol empezaron a interesarse por cuestiones vinculadas con la lengua. Es que, en términos de rentabilidad, la existencia de un idioma común era percibida como una ventaja por parte de los ejecutivos de las empresas inversoras.Se calcula que el castellano representa para España más del 15% del Producto Nacional Bruto. Gran parte de su potencial está vinculado al mercado de su enseñanza como lengua extranjera, sobre todo en países como Brasil y Estados Unidos. Se estima que los estudiantes de español ya son 14 millones en todo el mundo y también la Argentina ha empezado a participar, en los últimos años, de en este mercado floreciente. Está claro, sin embargo, que la porción más grande de la torta se la lleva España. “Las políticas lingüísticas respecto del español –señala Elvira Narvaja de Arnoux, directora del Instituto de Lingüística de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA– no son encaradas por los países hispanoamericanos, sino por España, que lo hace, obviamente, en función de sus intereses nacionales y los de la integración de la que forma parte”. Un incidente ocurrido hace poco más de un año en Brasil, donde en función de los acuerdos del Mercosur, que Argentina no respeta, la enseñanza del español es obligatoria en las escuelas primarias, sirve para ilustrar el modo algo prepotente en que España lleva a cabo sus políticas lingüísticas (prepotencia que triunfa, además, gracias a la indiferencia de nuestro país en la materia). A fines de 2006, profesores y estudiantes de la Universidad de San Pablo se movilizaron contra un proyecto del Banco Santander y el Instituto Cervantes para formar 45.000 profesores de español mediante un curso de 600 horas a través de Internet, al que consideraban “un golpe a la educación nacional” y a las universidades que vienen formando docentes desde hace más de cincuenta años, en carreras que requieren al menos 2.800 horas. Para la argentina Maite Celada, investigadora de la Universidad de San Pablo, “tratar a la lengua española como un 'tesoro' y tratar a Brasil y a sus 170 millones de habitantes como un mercado promisorio a consolidar es algo que nos pega fuerte a muchos latinoamericanos”. En este contexto se inscribe también la preocupación que viene manifestando desde hace años el Instituto Cervantes por establecer un sistema unificado de certificación del español como lengua extranjera –a la manera del First Certificate o el TOEFL para el inglés–, que finalmente fue aprobado en marzo de 2007 en Medellín.En la Argentina y otros países hispanoamericanos se están oyendo cada vez más voces críticas hacia la pretensión española de hegemonizar el mercado de la enseñanza del idioma. Se advierte, además, el peligro de que un sistema internacional de certificación termine imponiendo un modelo ajeno, que atente contra la diversidad del castellano americano y contra la supervivencia de las lenguas vernáculas. El español, asegura Leonor Acuña, investigadora del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano de la UBA, “no es solamente un recurso económico y no tiene por qué ser la lengua que triunfe sobre todas las demás: indígenas, de inmigración, extranjeras, cooficiales, minoritarias, ágrafas. No necesita ser defendida de nadie y no tiene por qué ser promocionada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuestión de imagen&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Como los candidatos presidenciales, las modelos o las marcas de cigarrillos, las lenguas pueden cambiar de imagen gracias a operaciones de publicidad y prensa. La expansión mundial de español ha sido acompañada, según el especialista del Valle, por nuevas ideologías lingüísticas. “Desde el gobierno de Madrid y desde las instituciones investidas de poder lingüístico se iba sintiendo la necesidad de proyectar una imagen del español –de su relación con la propia España, con los países hispánicos y con el resto del mundo– que complementara los esfuerzos de construcción nacional y los planes de modernización, crecimiento económico y ampliación de la presencia política y económica del país en el mercado global”. La nueva imagen del español prescinde de cualquier connotación nacionalista y aspira, en cambio, a presentarlo como una lengua global, moderna y democrática, que acoge formas locales, gracias a los aportes realizados por las Academias Nacionales de todos los países hispanohablantes, y se expande gracias a la libre elección de los hablantes. Una lengua, en palabras de Gregorio Salvador, vicedirector de la RAE, “sólida, hablada por cuanta más gente mejor”. Se la presenta “como lengua global en el contexto, por un lado, de su promoción como producto de mercado y, por otro, de la pugna simbólica que sostiene con el catalán, el euskera y el gallego”, agrega del Valle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mayúsculas y minúsculas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El académico Gregorio Salvador encarna una de las posiciones más extremas de esta concepción universalista, que desprecia tanto las lenguas que él denomina “minúsculas” (entre las que se cuentan las lenguas vernáculas americanas) como los planteos que vinculan el idioma con la identidad de un pueblo o una nación. Así lo expresó él mismo cuando en el III Congreso de la Lengua de Rosario respondió a una intervención del poeta Ernesto Cardenal en defensa de las lenguas en peligro de extinción. Salvador aseguró que es cierto que muchas de esas lenguas “minúsculas” se van extinguiendo, pero “no hay que lamentarse, porque eso quiere decir que sus posibles hablantes, los que las han ido abandonando, se han integrado en una lengua de intercambio, en una lengua más extensa y más poblada que les ha permitido ensanchar su mundo y sus perspectivas de futuro”. Unos meses después, en el diario ABC, el vicedirector de la Real Academia reafirmaba su postura: “Una lengua desaparece cuando muere la última persona que la hablaba y lo único triste de ese suceso es la muerte de esa persona. En América y en África quedan bastantes de esas lenguas minúsculas y todo esfuerzo por mantenerlas no es más que una aberración reaccionaria. Esas pobres gentes tuvieron que padecer, históricamente, a conquistadores, encomenderos, exploradores y colonos. Y, por si no hubieran tenido bastante, hay quien pretende mantenerlas, desvalidas, en su exigua prisión lingüística, ajenas e ignorantes del mundo que con nosotros habitan, con todo lo bueno o lo malo que este les pueda ofrecer, para regalo acaso de obstinados antropólogos, entretenimiento de gramáticos imaginativos y orgullosa satisfacción de políticos desnortados y pusilánimes”.La argentina Leila Albarracín, autora de numerosos trabajos sobre las lenguas vernáculas de la Argentina y América y sobre las distintas formas de discriminación de la que son objeto los 300 mil ciudadanos de nuestro país que tienen como lengua materna el quichua, podría, a pesar de ser lingüista, integrar el equipo de los “obstinados antropólogos” que denuesta Salvador. “A nivel internacional –señala Albarracín– la protección de los derechos lingüísticos de las minorías ha adquirido las características de una problemática de tanta importancia como la conservación del medio ambiente. Esta preocupación contrasta con la marcada indiferencia en la Argentina por esta temática. Así como el inglés ejerce una suerte de imperialismo lingüístico, consecuencia de la globalización, que amenaza a otras lenguas, hacia el interior de nuestro país es la imposición del español como lengua nacional lo que amenaza a nuestras lenguas vernáculas”.En 1996, representantes de ONGs de todo el mundo, con el apoyo de la Unesco, suscribieron en Barcelona la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos, con la finalidad de “propiciar un marco de organización política de la diversidad lingüística basado en el respeto, la convivencia y el beneficio recíprocos”. “Todas las lenguas son la expresión de una identidad colectiva –se asegura en la declaración– y de una manera distinta de percibir y de describir la realidad, por tanto tienen que poder gozar de las condiciones necesarias para su desarrollo en todas las funciones”.Un punto de partida y unos propósitos similares son los que dieron origen, en nuestro país, al Congreso de LaS LenguaS, cuya primera edición se desarrolló en Rosario, en forma paralela al Congreso oficial de la Real Academia Española. “Sin dinero, lejos del poder del Estado pero muy cerca del de la gente”, aseguran los organizadores, entre quienes se encuentra el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el Congreso de LaS LenguaS pretende “dar cuenta de la pluralidad y rescatar las voces y reclamos de los pueblos y las culturas minorizadas. Porque creemos que un auténtico diálogo intercultural y multilingüe no se genera subordinando el discurso propio a la voz hegemónica pretendemos interpelar el discurso oficial para ser protagonista reales de nuestras vidas”.No es ninguna novedad que las lenguas son, además de vehículos de comunicación, objetos de lucha e instrumentos de poder. Los “obstinados antropólogos” y los “gramáticos imaginativos” de los que el vicedirector de la Real Academia preferería prescindir, pero sobre todo los hablantes, los hablantes de lenguas grandes o pequeñas, perseguidas, ignoradas, relegadas u olvidadas, lo saben, y quizás por eso siguen hablando, empeñados en que, al menos en esta materia, la única ley que rija no sea la del más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción&lt;/span&gt; 996, segunda quincena de febrero de 2008.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-5060418528969130848?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/5060418528969130848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/las-estadisticas-le-atribuyen-al.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5060418528969130848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5060418528969130848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/las-estadisticas-le-atribuyen-al.html' title='El imperio de la lengua'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1Kk_kSPYI/AAAAAAAAAB8/M3klMyiPgV0/s72-c/lengua+libro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-4699976051471218229</id><published>2007-11-15T08:53:00.000-08:00</published><updated>2009-07-28T12:27:25.521-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mercado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bauman'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Galende'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Los amores difíciles</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZvswOLT50I/AAAAAAAAAAc/NFl9B66h97A/s1600-h/el-beso.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 246px; height: 251px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZvswOLT50I/AAAAAAAAAAc/NFl9B66h97A/s320/el-beso.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304093299342305090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102); font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Criticar la liviandad del amor contemporáneo es ya casi un lugar común de las conversaciones cotidianas, los análisis filosóficos y las historias de ficción. Debilitado el matrimonio tradicional, las relaciones actuales –menos rígidas y más equitativas, pero también más frágiles– privilegian, ante todo, la libertad individual. Aproximación al mundo de la intimidad en un tiempo de transición entre los viejos mandatos y los nuevos vínculos.&lt;/span&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el petróleo, como los mercados, como River, como las hipotecas y la economía global, el amor está en crisis. No hay encuestas que lo demuestren ni censos que lo atestigüen, pero se percibe en ciertas cifras –el aumento incesante de la cantidad de personas que viven solas, en nuestro país y en el mundo– y se adivina también en las charlas de café, en los relatos de los que aman o intentan amar y en la angustia casi eterna de los solos y solas que cuentan sus historias en programas radiales de trasnoche y en la proliferación de empresas dedicadas a ayudar a personas insatisfechas por motivos amorosos (líneas telefónicas de encuentros, nuevas versiones televisivas del clásico Yo me quiero casar, fiestas para solos y solas, servicios de “citas express”). Pero también en la euforia de los “neosolteros”, que hacen de su estado civil un motivo de orgullo y reniegan de aquel viejo postulado según el cual la felicidad, necesariamente, debe conjugarse en plural.&lt;br /&gt;Porque falta, porque sobra, porque se escabulle, porque es demasiado ligero o demasiado pesado, el amor, “la más maravillosa técnica de la felicidad”, en palabras de Freud, es hoy, con demasiada frecuencia, más fuente de insatisfacciones que de contentos. Y esto ocurre, paradójicamente, cuando las relaciones amorosas parecían haberse despojado de las pesadas cadenas que las oprimían en otros tiempos: los tabúes sexuales, la moral tradicional, las viejas identidades de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amores eran los de antes&lt;br /&gt;“En cierto modo somos más libres, pero también estamos más solos”, asegura en su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sexo y amor&lt;/span&gt; el psicoanalista Emiliano Galende. El sujeto de su afirmación, ese “nosotros”, son los hombres y mujeres de comienzos del siglo XXI, heterosexuales u homosexuales, jóvenes o maduros, casados o solteros que, al haberse liberado, al menos parcialmente, de los mandatos que constreñían a sus padres y abuelos, se han librado también de las certidumbres y la comodidad que esos mandatos ofrecían. “El amor no es más fácil de vivir en la libertad que en la coerción”, asegura la escritora francesa Dominique Simonnet. Por su parte, el filósofo polaco Zygmunt Bauman acuñó la expresión “amores líquidos”, que da título a uno de sus últimos libros, para referirse a esa empecinada tendencia del amor contemporáneo a perder solidez y presencia, a despojarse de compromisos y promesas, a derivar en relaciones livianas, efímeras, inofensivas. Según Bauman, el capitalismo triunfante ha colonizado, con su lógica de costo-beneficio, la totalidad de la vida social, incluido, claro está, el territorio de la intimidad. Desde esta perspectiva, el otro es una mercancía; las relaciones, una transacción y el amor, un mal negocio, ya que encierra, siempre, el riesgo de perder, de depender, de tener que resignar libertad o proyectos a cambio del equívoco beneficio de compartir la vida con alguien. "La moderna razón líquida ve opresión en los compromisos duraderos –señala Bauman–; los vínculos durables despiertan su sospecha de una dependencia paralizante. Esa razón les niega sus derechos a las ataduras y los lazos”.&lt;br /&gt;Frente a las potenciales pérdidas y ganancias, la ecuación suele resolverse a favor de la propiedad privada del alma, y la soltería se convierte en la opción más rentable a la hora de conservar el dominio de sí mismo y de otros bienes, materiales y simbólicos: desde el dinero hasta la independencia de horarios o la potestad para elegir el color de las cortinas y el sabor del dentífrico. Además, según indica la ley de la reproducción de las especies, el dos suele terminar por convertirse en tres, y en más también.&lt;br /&gt;En nuestro país, la cantidad de solteros viene creciendo sin pausa desde la década del 80. Según el último censo nacional, el 24% de los hombres y mujeres de entre 30 y 60 años no tiene pareja. Las personas que viven solas, que en 1960 eran el 7% del total de los hogares del país y en 1980, el 10%, hoy llegan al 17%. En Buenos Aires, representan el 26% de los habitantes.&lt;br /&gt;La idea de que formar una familia no es el destino obligado de todo ser humano tiene su manifestación más radical en el llamado movimiento single o impar, neologismos para nombrar a los que antes se denominaban simplemente solteros. Más que un estado civil, aseguran los cazadores de tendencias, ser single es una definición de identidad. Aunque en la Argentina el fenómeno es aún incipiente, los impares del Primer Mundo reivindican la independencia que les otorga su condición y pueden dedicarse sin ataduras a su formación profesional, al diseño minimalista de sus lofts, a comprar alimentos y bebidas premium en almacenes gourmet y desplegar otros hábitos de consumo que los especialistas en marketing, que ven en este segmento a un nuevo modelo de consumidor ideal, han registrado en detalle. En tanto, el repertorio de verdades que da cuerpo al llamado sentido común acepta cada vez más la idea de que la felicidad no es incompatible con la soledad. “La sociedad en general es consciente de que lo que lleva a la imparidad no es el egoísmo, sino la búsqueda de la felicidad y de uno mismo. Que queremos compartir por devoción y no por obligación. En ese sentido, ahora somos incluso envidiados”, asegura la editora española Conchín Para, directora de la revista Impar, fundada hace seis años en Madrid y orientada a uno de los nichos de mercado más prometedores de estos tiempos.&lt;br /&gt;“Hasta hace poco tiempo –señala por su parte Irene Meler, coordinadora del Foro de Psicoanálisis y Género de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires–, la soledad fue considerada una condición desfavorable y dolorosa, y los sujetos que vivían solos sufrían algún tipo de estigma social, especialmente si se trataba de mujeres. Esta concepción colectiva reforzaba la presión hacia la constitución de parejas, expresada en forma directa en muchos casos por parientes y amigos”. La presión y la discriminación han disminuido y hoy “es posible advertir una tendencia, incipiente aún en nuestro medio y más evidente en los países desarrollados, a considerar que la soledad entendida como falta de pareja es un estado posible y no fatalmente desdoroso o desventajoso, que puede darse de forma permanente o durante ciertos períodos de la vida adulta”.&lt;br /&gt;Aunque desde revistas y sitios web especializados, los singles aseguran que “la soltería es un estado en el que el hombre o la mujer han ganado independencia”, la imagen despreocupada de los neosolteros contrasta con la intensa necesidad de encuentro con el otro que parece expresar la proliferación de nuevas opciones para unir a corazones solitarios. Chats, líneas telefónicas, bares, tours, cruceros, grupos de reflexión, entre otros emprendimientos que basan sus beneficios económicos en las dificultades que parecen expermientar hoy los varones y las mujeres para encontrarse –y eventualmente amarse– por sus propios medios. La novedad en este rubro son las llamadas citas exprés, multicitas o speed dating, promocionadas por la empresa 10en8 como una manera “novedosa, rápida y divertida de conocer gente para ampliar tu círculo social y encontrar pareja con efectividad comprobada”. El sistema, creado en 1998 en Los Angeles como estrategia de la comunidad judía para evitar los matrimonios mixtos, consiste en encuentros entre varones y mujeres de edades similares que se van turnando para conversar durante ocho minutos con cada uno de los participantes del otro sexo, como si jugaran partidas simultáneas de ajedrez. Cada participante tiene la posibilidad de conocer desde 8 hasta 25 personas en una sola noche y si alguna le interesa, y el interés es mutuo, iniciar una relación. El costo de las citas, que incluye copa de bienvenida y sorteos, es de 50 pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solos o mal acompañados&lt;br /&gt;Algo, evidentemente, está cambiando: podría decirse que de la dictadura del amor obligatorio se está pasando a cierta desvalorización del amor, que está siendo considerado, cada vez más, como un enemigo de la libertad personal. Para Galende, la autonomía “es una de las alegrías tontas de la cultura superficial e ingenua que estamos viviendo. No existe la vida absolutamente autónoma, y una de las alegrías tontas de esta cultura es imaginar que somos más independientes por tener menos compromisos con los otros, como si fuera posible encontrar alguna felicidad en uno mismo”. Y el amor, agrega el psicoanalista, “es incompatible con el discurso de la autonomía”.&lt;br /&gt;Que estos sean tiempos de amores ligeros, que escaseen la estabilidad y el compromiso no significa, sin embargo, que todo tiempo pasado haya sido mejor. La nostalgia de los viejos amores sólidos es engañosa, porque es, al mismo tiempo, nostalgia de todo lo que aquellos amores impicaban: los viejos roles de género, la vieja y asimétrica distribución del poder entre varones y mujeres, la vieja –pero no extinta– sociedad patriarcal. Se podría decir, como lo hace el sociólogo mexicano Alberto Matamoros, que los varones siempre amaron líquido (es decir, gozaron, aún en el marco del matrimonio tradicional, de cierto grado de libertad sexual abierta o encubierta) y las mujeres, en cambio, se vieron obligadas a amar sólido, a profesar fidelidad, a ser buenas madres y esposas, a reprimir sus deseos. Quizá la crisis del amor no sea otra cosa que la crisis del modelo de pareja que reinó durante siglos: el matrimonio formal heterosexual, sostén, con todo su cortejo jurídico y económico, del patriarcado. El modelo, tal como explica Galende, implicaba, para el varón, la distinción entre la mujer pura y la de la calle, entre la sexualidad controlada de la esposa y la sexualidad libre de la amante. El amor era una cosa y el deseo, otra, y las reglas, muy distintas para varones y mujeres. “La monogamia y la exclusividad sexual –aclara el psicoanalista–, tanto en el matrimonio como en las parejas formales, fue sin duda una creación de los hombres, responde a sus necesidades subjetivas y ha estado destinada a controlar la sexualidad de las mujeres, ya que, evidentemente, esta exigencia no rigió nunca para ellos mismos”. Frente a los cambios que han impulsado mujeres cada vez más dispuestas a asumirse como sujetos iguales tanto en el mundo público como en la intimidad, los varones se preguntan: “¿cómo asumir el compromiso y la pasión con alguien que no renuncia a su libertad y que puede comportarse como él mismo, es decir, desear sexualmente a otro, engañar y ser infiel? ¿Por qué proteger, cuidar, mantener, dar seguridad, prometer continuidad y estabilidad a alguien que no está dispuesta a entregar a cambio la fidelidad, la excluisividad, el sometimiento al matrimonio y la maternidad?”.&lt;br /&gt;Las mujeres se encuentran mejor posicionadas para el cambio, porque son sus protagonistas, pero a pesar de los avances, experimentan, según Meler, “deseos contradictorios. Por una parte anhelan la protección masculina y el homenaje narcisista característico del galanteo tradicional. Pero no quieren pagar el precio que oblaron sus madres y abuelas: infidelidad, dependencia económica, amenaza de desamparo si se pierde el favor del amo, violencia”.&lt;br /&gt;Quizá en esa tensión entre los viejos mandatos y las nuevas libertades puedan entenderse los vaivenes que en las sociedades contemporáneas parece sufrir el amor, y la ambivalencia que consistuye uno de sus atributos más notorios. “Si bien se dice conscientemente estar de acuerdo con los nuevos pactos de pareja –asegura Galende–, las significaciones y demandas inconscientes siguen siendo las de siempre, tanto en hombres como en mujeres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuestión de poder&lt;br /&gt;Los viejos modelos de pareja, ya superados en la práctica y en el discurso, siguen viviendo, fragmentarios y encubiertos, en la subjetividad de quienes encaran cada día la aventura de compartir la vida con otra persona. Es probable que los malentendidos sean la lógica consecuencia de un mayor grado de libertad, síntomas de cambio, efectos no deseados de la gradual reducción de las asimetrías de poder entre varones y mujeres.&lt;br /&gt;Claro que, además, el amor no está solo. Allí está, por ejemplo, el mercado, imponiendo a las relaciones amorosas su inflexible lógica de costo-beneficio e instalando nuevos criterios que amenazan con excluir de los intercambios amorosos a quienes no se adaptan a ellos (viejos, gordos, pobres, feos). También están el mundo exterior y sus problemas: el desempleo, la pobreza y otras variantes de la crisis. Y la interminable serie de discursos que han logrado traspasar las puertas antes infranqueables de la intimidad: el discurso jurídico de la igualdad, el discurso médico de la normalidad, el discurso del rendimiento sexual, de la realización personal, del éxito laboral. Y, en el medio, están ellos, hombres y mujeres que, a pesar de todo, siguen buscando en ese laberinto alguna forma de encuentro.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;990, s&lt;span class="Estilo5"&gt;egunda &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;quincena de noviembre de 2007&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-4699976051471218229?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/4699976051471218229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/los-amores-dificiles.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/4699976051471218229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/4699976051471218229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/los-amores-dificiles.html' title='Los amores difíciles'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/SZvswOLT50I/AAAAAAAAAAc/NFl9B66h97A/s72-c/el-beso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-5139227764215490845</id><published>2007-07-15T09:15:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T12:26:47.958-07:00</updated><title type='text'>Enfermedades a medida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1LMSLA5aI/AAAAAAAAACE/q-1njiBkzo4/s1600-h/medicamentos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 303px; height: 237px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1LMSLA5aI/AAAAAAAAACE/q-1njiBkzo4/s320/medicamentos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317989409402971554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 153); font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Una pastilla para cada enfermedad y una enfermedad para cada persona: tal podría el lema del floreciente “mercado del malestar”, que amenaza con convertir a las sociedades más o menos desarrolladas en una especie de paraíso del hipocondríaco, donde cualquier estado o proceso –desde la calvicie hasta la ansiedad, pasando por el embarazo, la tristeza, la menopausia, la vejez o la baja estatura– es susceptible de ser tratado como un problema médico. Intereses económicos en juego en la invención de nuevas dolencias&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt; &lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Woody Allen puede estar contento: las sociedades de principios del siglo XXI se encaminan, según numerosos indicios y opiniones, a una especie de paraíso del hipocondríaco, donde cualquier ser humano puede encontrar, en el extenso catálogo de patologías disponibles, el cuadro que se ajuste a su personalidad o a su síntomas. Día a día surgen nuevos nombres para enfermedades que antes no lo eran, y viejos dolores humanos se convierten en síndromes, déficits y trastornos gracias a una nueva –¿más científica?– manera de mirarlos.&lt;br /&gt;Una persona triste no es más una persona triste sino alguien que presenta un déficit en los niveles de serotonina. En tanto, quienes necesitan mover sus extremidades con frecuencia pertenecen al grupo de aquejados por el “síndrome de piernas inquietas”. Señoras y señoritas particularmente susceptibles a los cambios hormonales de su ciclo ya no necesitan recurrir a eufemismos para explicar que están en “esos días”: hoy pueden esgrimir un convincente “trastorno disfórico premenstrual”, recientemente incluido en los manuales diagnósticos. Muchos de los que antes eran simplemente tímidos hoy son fóbicos sociales y los niños aburridos o demasiado inquietos sufren del trastorno por déficit de atención. Según la nueva nomenclatura de los estados patológicos, todos podríamos llegar a estar enfermos: de tristeza o de soledad, de ansiedad o de vejez, de aburrimiento o de embarazo, de infelicidad o de calvicie. Y la vida entera de un individuo puede ser considerada a partir del multipropósito par de opuestos salud-enfermedad: desde el íntimo territorio de la sexualidad hasta fenómenos sociales como el delito o la violencia.&lt;br /&gt;La revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;British Medical Journal &lt;/span&gt;habla de “no-enfermedades” para referirse a las cuestiones (problemas, procesos, condiciones) que suelen ser definidas desde criterios médicos, pero que podrían ser mejor entendidos y solucionados si fueran abordados de otra manera. Entre los ejemplos de “no enfermedades” que surgen de una encuesta realizada en abril de 2002 entre los lectores de la publicación británica figuran el envejecimiento, el aburrimiento, las bolsas bajo los ojos, la calvicie, las canas, la celulitis, la fealdad, el nacimiento, la resaca, la preocupación por el tamaño del pene, el embarazo y la soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Santo remedio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;“Mi sueño es hacer medicamentos para la gente sana”. La frase, profética, clara y quizás algo cándida, fue pronunciada en 1978 a la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fortune &lt;/span&gt;por Henry Gadsden, entonces director de la compañía farmacéutica Merck, A punto de jubilarse, Gadsden lamentaba que el mercado potencial de la empresa estuviera limitado a las personas enfermas, y soñaba con que su compañía fuera similar a la fábrica de chicles Wrigley's: que pudiera venderle a todo el mundo. Citadas profusamente por periodistas y militantes antimercado, las declaraciones de Gadsden se convirtieron en una especie de confesión de parte. “Treinta años después –señalan los investigadores Ray Moynihan (australiano) y Alan Cassels (canadiense)– el sueño se hizo realidad”. En un libro de título más que elocuente –&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Selling sickness&lt;/span&gt;, traducido al español como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Medicamentos que nos enferman&lt;/span&gt;– dicen que este sueño, además, se convirtió en el motor de una imparable maquinaria comercial manejada por las industrias más rentables del planeta”.&lt;br /&gt;En el prólogo, Moynihan y Cassels aseguran que la idea de que las compañías farmacéuticas, junto con otros actores del mercado de la salud, ayudan a crear nuevas enfermedades, puede sonar extraño para la gente común , pero resulta algo absolutamente familiar para quienes trabajan en el sector. Y citan un informe de la consultora Reuters Business Insight diseñado para ejecutivos de la industria, donde se asegura que la habilidad para crear nuevos mercados de la enfermedad está generando ganancias multimillonarias. Una de las principales estrategias, dice el informe, es intervenir sobre el sentido común, convirtiendo a “procesos naturales” en condiciones médicas. Hay que convencer a las personas de que “problemas que previamente habían aceptado como un mero inconveniente, son merecedoras de intervención medica”.&lt;br /&gt;Según Moynihan, el ejemplo más reciente en materia de invención de enfermedades es la llamada “disfunción sexual femenina”. En un artículo publicado en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;British Medical Journal &lt;/span&gt;de enero de 2003, señala que, tentadas por la posibilidad de obtener ganancias similares a que les prodigó la comercialización del Viagra, los gigantes de los medicamentos apuntan ahora a un nuevo blanco: “las mujeres descontentas con su vida sexual”. El mecanismo es más o menos el mismo en todos los casos: en congresos que cuentan con amplio financiamiento de compañías farmacéuticas, profesionales que también mantienen estrechos lazos con la industria presentan una nueva definición de enfermedad a sus colegas, a la comunidad en general y, sobre todo, a los medios de comunicación (que se encargarán de difundirla entre los potenciales nuevos “enfermos”).&lt;br /&gt;En Estados Unidos fue notable el éxito que logró la promoción del llamado “síndrome de ansiedad social”, del que se empezó a hablar a fines de la década del 90. Se trata, según el folleto de un laboratorio, de “una enfermedad real y muy frecuente, que puede tener serias consecuencias en quien la padece. El elemento clave del TAS es la ansiedad y temor extremos, causados por la posibilidad de ser juzgado por los demás o comportarse en una forma que podría ser vergonzante o ridícula”. La campaña de marketing comenzó en 1999: durante ese año, hubo más de mil millones de menciones a la nueva enfermedad en los medios de comunicación estadounidenses. Expertos y asociaciones de pacientes daban a conocer los síntomas de esta verdadera epidemia (se aseguraba que afectaba a 33 millones de personas) cuyas causas consistirían en “una combinación de factores biológicos y circunstancias de la vida”. Afortunadamente, justo a tiempo apareció el antidepresivo Paxil (cuyo principio activo es la paroxetina), “el único medicamento aprobado por la FDA para el tratamiento de la ansiedad social”, según se promocionaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La era del soma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Seguramente, Aldous Huxley, uno de los autores más citados a la hora de imaginar futuros –o describir presentes– oscuros, en los que la medicina y la biología funcionan como instrumentos de control social, podría sonreír frente al notable incremento del uso de psicofármacos para aliviar síntomas leves o tratar estados que, aunque implican cierto grado de sufrimiento, forman parte de los altibajos emocionales propios de la vida. En nuestro país, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la venta de ansiolíticos y antidepresivos sigue siendo la de mayor facturación. Una investigación publicada el año pasado en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Revista Argentina de Psiquiatría&lt;/span&gt; revela que el 15 por ciento de los porteños consume psicofármacos, cifra que supera el 3,5 por ciento del Reino Unido, el 5,5 por ciento de Estados Unidos, el 6,4 por ciento de Europa o el 7,2 por ciento de Canadá.&lt;br /&gt;Las pastillas se han convertido en un recurso para lidiar con problemas cuya solución o tratamiento resulta doloroso, difícil o exige tiempo, en una sociedad acostumbrada a la satisfacción inmediata y el fast-food. Ha descendido el umbral de tolerancia de las personas comunes –señala la psicoanalista francesa Elizabeth Roudinesco– a “los sufrimientos inevitables habituales, a las dificultades y pruebas de la existencia”. En este contexto, los medicamentos ya no se usan solo para curar enfermedades. Hoy, advierte el filósofo y bioeticista Carl Elliott, “se recurre a ellos para lograr la felicidad”. Sin dudas, el Prozac, conocido, precisamente, como “la píldora de la felicidad”, inauguró en los años 80 una línea en la que se inscribirían después el Viagra y la paroxetina –rebautizada por las mentes brillantes del marketing como “píldora de la timidez”–, entre otros fármacos. La –hasta ahora– última etapa de esta carrera por disponer de un cuerpo y un alma a medida es la llamada “píldora antimenstruación”, aprobada el 22 de mayo de este año. Se trata del anticonceptivo Lybrel, que, mediante su administración durante los 365 días del año, sirve para eliminar completamente el período menstrual&lt;br /&gt;El argumento central de quienes defienden el uso de medicamentos (sobre todo psicofármacos) entre gente sana es que evitan el sufrimiento y ayudan a superar dificultades. Entre ellos está el psiquiatra Peter Kramer, autor del libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Escuchando al Prozac&lt;/span&gt;. “¿Cuál es la verdadera personalidad de un individuo –se pregunta Kramer–, la que tiene cuando no está medicado o la que logra cuando, con pastillas, su neurotransmisión mejora? ¿Por qué es éticamente tolerable la cirugía plástica para los que no están contentos con su cuerpo y no va ser comprensible el que alguien consiga, con un fármaco, adaptarse mejor a la vida diaria y ser, por tanto, más feliz?”.&lt;br /&gt;Quizás no haya tanta distancia como parece entre la utilización light de estos fármacos para “adaptarse mejor a la vida diaria” y su uso para acallar un malestar que es consecuencia directa de causas sociales: situaciones de subordinación, violencia familiar, distintas versiones de la injusticia. Uso o prescripción que han criticado autoras feministas como Mabel Burín, especialista en género y salud mental, quien asegura que “los síntomas de ansiedad, tristeza, tensión, enojo, que expresan mujeres hacia sus condiciones de vida se han vuelto cada vez más medicalizados en nuestra cultura: han obtenido el status de ‘enfermedad’. Lo que resulta llamativo es cómo las mujeres mismas han internalizado el estereotipo de su fragilidad y vulnerabilidad, de su inadecuación, y de la idea de que deberían acudir al médico en busca de ayuda cuando esto sucede. Y aunque oscuramente perciben que los psicofármacos no constituyen ninguna solución a sus problemas, parecería que no pueden más que someterse a esa prescripción”.&lt;br /&gt;También los niños están siendo cada vez más medicados con psicofármacos debido al sobrediagnóstico de una patología relativamente nueva –y sumamente cuestionada–: el trastorno por déficit de atención, un rótulo con el cual, según señala el pediatra Mario Brotsky, “se han empaquetado y se está medicando indiscriminadamente con un psicofármaco peligroso a muchos chicos que no prestan atención y son inquietos en clase”.&lt;br /&gt;Mujeres angustiadas por su situación, chicos destatentos y desatendidos; trabajadores estresados por exigencia desmedidas; gente deprimida por la falta de trabajo: en ese territorio de frontera entre lo subjetivo y lo social, el intento por reducir el sufrimiento humano a categorías médico-biológicas puede servir, entre otras cosas, para silenciar los gritos con que algunos individuos denuncian, a veces sin saberlo, y a costa de mucho sufrimiento, que algo anda mal cerca de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Hornstein&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pastillas para no pensar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Podría decirse que hay en nuestras sociedades una tendencia a considerar al ser humano como un ser exclusivamente biológico?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Hay una tendencia reduccionista que puede provenir tanto de la biología como de la psicología o la sociología. El verdadero problema no es tanto el biologicismo en sí sino el reduccionismo. Entonces, efectivamente, hay una tendencia a pensar en términos reduccionistas en lugar de pensar en términos de complejidad, y esto vale por supuesto para la psiquiatría y para el psicoanálisis como para aquellos que estén en el campo de la investigación biológica o genética. El verdadero desafío actual es poder pensar en términos complejos, y lo psíquico en particular implica un nivel enorme de complejidad.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Cómo juega en este contexto la industria farmacéutica?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Hay una investigadora que compara a la industria farmacéutica con un gorila de 350 kilos, que hace lo que se le da la gana. Hoy la industria está determinando una visión reducida de la subjetividad, según la cual se supone que lo único que tiene que hacer alguien que tiene que lidiar con el sufrimiento es saber qué pastillas tomar.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿La industria está generando este proceso o se suma a una tendencia ya existente e intenta sacar ventaja de eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Muchas veces las investigaciones científicas están muy determinados por ciertos intereses, por ciertos fondos que estimulan cierto tipo de estudios y desestimulan otros. Siempre se dice que cada vez que los estudios bajan el índice de colesterol deseable en un miligramo, esto equivale a mil millones de dólares de mayor venta de medicamentos contra el colesterol..&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Como influyen los laboratorios en las formas de entender la enfermedad por parte de los médicos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Uno de los debates pendientes es que los laboratorios prácticamente financian la educación médica. Y lo que los laboratorios intentan no es solamente que los médicos receten medicamentos sino que receten nuevos medicamentos y desacreditan los medicamentos que ya no pagan licencia. En la Argentina los laboratorios saben, a través de las farmacias, qué recetó cada médico, y los grandes recetadores qe reciben grandes obsequios de los laboratorios. Pero además están los formadores de opinión, que también reciben viáticos, viajes, invitaciones a congresos…&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–¿Hoy la gente es menos tolerante al malestar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Sí, hay una idealización de la falta de conflictos, como si lo propio del ser humano no fuera procesar conflictos. Hay sufrimientos que son necesarios para la elaboración de los conflictos y hay sufrimientos excesivos. La medicación está indicada cuando el nivel de sufrimiento es tal que no le permite a esa persona procesar su conflicto de ninguna manera. Si una persona tiene una depresión severa, es inhumano no medicarlo. Pero si tiene una depresión llamada reactiva, relacionada con una pérdida laboral, con una separación, etc., medicarlo equivale a no dejar que recupere recursos para procesar ese sufrimiento. Así como se existe la cirugía plástica, hay una psiquiatría cosmética que supone que se podría resolver todo y ahorrar sufrimientos propios de la vida a través de la medicación. El antidepresivo, por ejemplo, no está indicado para un proceso de duelo, el antidepresivo está indicado en algunas depresiones, ni siquiera en todas las depresiones. Pero el antidepresivo es dado en algunas situaciones para no tener que dialogar con el paciente, porque dialogar con el paciente, para cualquier sistema de salud, es caro. Y exige un esfuerzo distinto por parte del profesional, pero también un esfuerzo distinto por parte del paciente,&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–Más allá de los médicos y la industria, ¿hay también por parte de los pacientes una demanda de solución inmediata?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;–Sí, para no asumir que hay ciertas situaciones que implican un procesamiento. Además, la medicación puede funcionar como un modo de solucionar, entre comillas, problemas que tienen que ver con lo social, con lo familiar. Si hoy viéramos lo que le puede pasar a un adolescente que no tiene un proyecto vital claro, que no consigue trabajo, y empieza a tener síntomas y simplemente se lo medica, esa medicación tiende a achatar la magnitud de ciertas problemáticas que requerirían otro tipo de planteamientos y otro tipo de soluciones. En este caso, soluciones sociales, políticas o económicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;Nº 982, segunda quincena de julio de 2007&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-5139227764215490845?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/5139227764215490845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/enfermedades-medida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5139227764215490845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5139227764215490845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/enfermedades-medida.html' title='Enfermedades a medida'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1LMSLA5aI/AAAAAAAAACE/q-1njiBkzo4/s72-c/medicamentos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-1941568806060875982</id><published>2007-03-15T09:46:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T12:30:07.821-07:00</updated><title type='text'>La vida breve</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1Mwz4eYqI/AAAAAAAAACM/8USBedUMoMc/s1600-h/croma%C3%B1on.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 259px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1Mwz4eYqI/AAAAAAAAACM/8USBedUMoMc/s320/croma%C3%B1on.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317991136438936226" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En la Argentina mueren jóvenes: más jóvenes que los que deberían morir, más de lo que indica el sentido común y las leyes de la vida. Periódicamente, alguna tragedia en la que pierden la vida adolescentes conmueve a la sociedad, y esa sensación difusa de vivir en un país que no cuida a sus hijos se encarna en rostros y nombres concretos. El incendio de Cromañón o de la discoteca Kheyvis, accidentes de tránsito como el que terminó con la vida de nueve estudiantes de la escuela Ecos, entre muchos otros, son solo la punta del iceberg de una realidad dolorosa y no del todo conocida. En efecto, las tasas de mortalidad juvenil por suicidios, accidentes y homicidios (lo que en términos estadísticos se denomina "muertes violentas") vienen aumentando históricamente, en una tendencia iniciada en los años 90 que, con algunos altibajos, parece mantenerse.&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Mientras cae la mortalidad infantil y aumenta la expectativa de vida –aseguró el ministro de Salud bonaerense, Claudio Mate, el año pasado, al dar a conocer las cifras de la provincia– la tasa de mortalidad de los adolescentes se duplicó en diez años. No ocurría algo así desde la Guerra del Paraguay, en 1865".&lt;br /&gt;80 de cada 100.000 jóvenes de entre 15 y 24 años murieron durante el año 2003, según los últimos datos disponibles en el ministerio de Salud. Durante ese período, las llamadas "muertes violentas" fueron 3593: 611 de ellas correspondieron a accidentes de tránsito, 781 a otra clase de accidentes, 818 a suicidios y 832 a agresiones. Cuando se den a conocer las cifras de 2004, allí estarán incluidas las 194 víctimas de Cromañón y, como ocurre año a año, las incontables víctimas jóvenes del gatillo fácil, que representan, según un informe de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, el 70% del total. Por eso, y pese al tratamiento equívoco que a menudo le dan los medios a la también algo equívoca denominación de "muertes violentas", el término no alude a descontroladas bandas de delincuentes juveniles, ni siquiera se vincula en forma directa con la evolución de las tasas de delitos. Por el contrario, cuando se habla de violencia, los jóvenes son, sobre todo, víctimas.&lt;br /&gt;El sociólogo Pablo Bonaldi, docente de la UBA e investigador del Instituto Gino Germani, analizó el fenómeno partiendo de la hipótesis de que la disolución de los lazos sociales en el mundo del trabajo, la familia, la política y la educación, debería tener algún correlato en las tasas de mortalidad. "Un dato sorprendente que encontré es el aumento, muy claro, de las muertes violentas en la población de los más jóvenes, sobre todo de los varones de 15 a 25 años, que es el grupo que experimenta el crecimiento más importante. Mientras para los otros grupos de edad, las tasas bajaban, y el promedio para la población general se mantenía estable, en el caso de los jóvenes aumentaba en forma considerable. El crecimiento fundamental –agrega– se da en la década del 90". Entre 1980 y 1999, mientras el grupo de 0 a 14 años y los mayores de 65 años experimentaron una reducción de más del 15% en las tasas de muertes por accidentes, homicidios y suicidios, entre los jóvenes de 15 a 24 años se produjo un aumento del 28%: se pasó de 46 por cada 100.000 habitantes en 1980 a 59 en 1999. Entre los varones, la tasa, que a principios de los 80 era de 70 por cada 100.000 habitantes, pasó a 96 muertes en 1999, lo que representa un crecimiento del 37%. &lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo, cuándo, por qué&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Padres que lloran a sus hijos; padres que piden justicia; madres del dolor, familiares de víctimas de la tragedia de Santa Fe, familiares de víctimas de Cromañón, Comisión de Familiares de Víctimas Indefensas de la Violencia Social-Policial-Judicial-Institucional, Organización por la vida... Que los padres vean morir a sus hijos no es, en la Argentina de hoy, un hecho excepcional, y si en otros tiempos fue el terrorismo de Estado, y en otras sociedades las guerras, los que operar una dolorosa inversión de las llamadas "leyes de la vida", hoy otros factores, más difíciles de identificar, han hecho de la muerte joven un hecho casi cotidiano. Los nombres de las víctimas y sus historias, que los medios difunden con criterios no exentos de prejuicios de clase (comparar, por ejemplo, las páginas dedicadas al asesinato de Axel Blumberg con el espacio que reciben las víctimas pobres del gatillo fácil), suelen ser rápidamente olvidados. Allí están, por ejemplo, Marcela Brenda Iglesias, la niña de 6 años que murió aplastada por una escultura en el Paseo de la Infanta en 1996. Juan Seoane, Matías Albani, Cristian Tissi y Juan Janón, los adolescentes muertos al derrumbarse el balcón del departamento en el que veraneaban en Pinamar en 1992; Camila Arjona, la adolescente de 14 años y embarazada de casi cinco meses, asesinada en abril de 2005 por un agente de la Policía Federal en la villa 20. Celia Carman y su hija Vanina, atropelladas en 1999 por Sebastián Cabello, un joven de 19 años que corría una picada por la Avenida Cantilo; Ariel Malvino, muerto en Ferrugem, Brasil, y Matías Bragagnolo, muerto en Recoleta, Buenos Aires, tras sendas peleas con otros jóvenes; Judith Calibar, de 10 años, muerta en 1996 al tocar la cerca electrificada de un vecino; Julio César Salinas, de 12 años, asesinado a puñaladas por un vecino por haber agujereado el vidrio de su casa de un piedrazo en Palermo, cerca de las vías del ferrocarril San Martín. Ezequiel Demonty, muerto en el Riachuelo en setiembre de 2002, luego de ser obligado a arrojarse al agua por efectivos de la Policía Federal. Sandra Mónica Banegas, una de los 22 adolescentes que se suicidaron en la localidad santacruceña de General Las Heras entre 1997 y 2000. Lorena Martínez (13), muerta tras ser alcanzada en el cuello por una bengala en el complejo Mundo Marino en 1992.&lt;br /&gt;¿Tienen algo en común estas muertes? ¿Es lícito agrupar en una misma categoría hechos aparentemente tan disímiles como un caso de gatillo fácil, un suicidio y un accidente de tránsito? Para Bonaldi, "la categoría de muerte violenta es bastante heterogénea, pero es posible pensar a estas muertes, más allá de sus diferencias, como un efecto del proceso de desintegración social que ha vivido la Argentina. Más allá de las diferencias, estas formas de violencia son parte de un mismo fenómeno". El sentido común –agrega Bonaldi– "lleva a percibir a los accidentes como hechos fortuitos, que ocurren en forma imprevisible y sin responder a la voluntad de nadie, lo que obstruye la posibilidad de interrogarse seriamente por sus causas sociales". Y aunque suele pensarse que "este tipo de hechos existieron siempre, lo cierto es que en los últimos años los accidentes que podríamos tildar de "absurdos" han dejado de ser unos pocos casos aislados para convertirse en episodios cada vez más frecuentes y que adquieren mayor repercusión pública. Estas muertes y lesiones accidentales ocurridas como consecuencia de la desaprensión, la imprevisibilidad y la ausencia de controles efectivos, constituyen un elemento central para pensar la forma de violencia característica de nuestra época".&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Peligros privados&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;El proceso de desmantelamiento del Estado llevado a cabo en los años 90 ha dejado extensos territorios sociales a merced del capital privado, que no tiene otro imperativo que el lucro. En esas zonas liberadas proliferan locales bailables sin salidas de emergencia, patovicas violentos, carne contaminada con bacterias letales, ómnibus y ascensores poco seguros, entre otros riesgos. Pero además, el neoliberalismo y otras versiones del "sálvese quien pueda" han hecho del desprecio por el otro una más de las costumbres argentinas, incluso entre los más perjudicados por las políticas de los 90. "Si quienes tienen el poder, las clases dominantes, han desmantelado las formas de regulación de las relaciones laborales, sociales y cotidianas –dice la socióloga Ana Wortman en un análisis sobre la tragedia de Cromañón publicado en la revista Argumentos, del Instituto Gino Germani– también las clases subordinadas interiorizan y reproducen ese modelo de desprecio de la vida humana, dando cuenta a través de la pérdida de nociones mínimas de convivencia social, de los derechos que los sujetos deberían tener presentes". Quebrada tanto la idea de futuro como los lazos que vinculan entre sí a las personas, el espacio social parece habitado por pequeños universos autónomos que giran sobre su propias posesiones o sus propias carencias, sobre sus necesidades o sus interminables apetencias de consumo. "Nuestros tiempos nos inundan con mandatos en los que el otro es prescindible. Para satisfacer el ‘deseo’ de consumo necesito del objeto y no del sujeto, para trabajar necesito que el azar recaiga en mí y no sobre el otro, porque no hay lugar para todos", aseguran las investigadoras Silvia Duschatzky y Cristina Correa en el libro Chicos en banda. El otro no solo no cuenta: molesta, es obstáculo y rémora. En este contexto, señala el psicoanalista Juan Carlos Volnovich (ver recuadro), se va borrando la diferencia entre quienes ejercen y quienes padecen la violencia. "La situación de extremo desamparo social, la experiencia de inermidad por la que transitan niñas, niños y adolescentes captura cualquier posibilidad de identificarse con algo más que con un deseo mortífero. En una sociedad que solo desea la desaparición de los marginales, de los que sobran, el deseo de muerte se inscribe en el inconsciente como discurso del Otro y se expresa a través de pasajes al acto destructivos hacia los demás y hacia si mismos. Violencia ejercida, violencia padecida, da lo mismo porque en esas pibas y en esos pibes se borra el límite entre víctimas y victimarios".&lt;br /&gt;Si el Estado ha caído como instancia reguladora, también la autoridad escolar se ha devaluado y, en las familias, como señalan algunos especialistas, se ha producido una especie de renuncia a la función de padres de los padres, que ocupan cada vez menos el lugar de la ley y del saber y se parecen cada vez más, como observa el psiquiatra Juan Vasen, a Homero Simpson. Pero, al mismo tiempo, la sensación de vivir en una sociedad donde el peligro asoma en cualquier esquina propicia actitudes sobreprotectoras. "Tradicionalmente –aseguran Duschatzky y Correa– la familia era la encargada de instalar al niño en el mundo mediante una serie de prácticas de socialización que atendían a su autonomización progresiva. El mundo era apetecible en tanto prometedor de nuevas posibilidades". Hoy, en cambio, "la calle es peligrosa, amenazante, y en consecuencia el cuidado familiar no es aquel que fortalece al hijo para salir al mundo sino el que lo preserva de los riesgos".&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Otras violencias&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Hay quienes ubican acontecimientos como el de Cromañón en una serie que incluye otras tragedias y abarca distintos períodos históricos. "Hace décadas que vivimos en una sociedad filicida y amnésica", señaló la filósofa Diana Maffia a raíz del incendio en la discoteca de Once. Del mismo modo, la escritora Aída Bortnik establecía una línea común entre los desaparecidos, las víctimas de Malvinas, la represión policial y el incendio de Cromañón. Para Wortman, "acontecimientos terribles, horribles y trágicos, atravesados por el sinsentido vienen ocurriendo hace mucho tiempo en nuestro país, donde la mayoría de las veces los protagonistas son jóvenes (Trelew, última dictadura militar, muertes, exilios, desapariciones de jóvenes, y niños, guerra de Malvinas, persecución policial, secuestros, violencia entre jóvenes, atentado a la AMIA, a la Embajada de Israel, etc).&lt;br /&gt;Pero los jóvenes de hoy mueren de una forma muy distinta. Para Bonaldi, a diferencia de la violencia política de los 70, organizada y ejercida con un fin determinado, "la violencia con la que convivimos actualmente, que emerge en la década del 90, es más amorfa y desestructurada. Es irracional, espontánea y descontrolada, con un alto componente de impulsividad, negligencia y desaprensión. No forma parte de un plan sino que se presenta como hechos aislados protagonizados por individuos particulares. En muchos casos no está asociada con un propósito o fin ulterior, ni va dirigida a un grupo específico, aun cuando sea posible identificar a algunos sectores que la padecen más que otros". Es la violencia abierta y sangrienta de un homicidio, pero también la violencia "no intencional" de un accidente de tránsito o la violencia implícita en la falta de cuidado por parte del Estado. De esto mueren hoy los jóvenes en Argentina: de desaprensión, de indiferencia, de abandono. Y de eso seguirán muriendo mientras no empiecen a reconstruirse los vínculos que cuidan la vida de cada uno al enlazarla con la vida de todos los demás.                &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Juan Carlos Volnovich&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;EL DIOS MERCADO&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:100%;"  &gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt; –¿Cómo podría interpretarse o explicarse el aumento de muertes de jóvenes por homicidios, suicidios y accidentes?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Creo que, por un lado, está el dato de que mueren jóvenes y, por otro, el sentido que se le da a ese dato. Una posibilidad es que sirva para que la sociedad tome conciencia del grado de precariedad y de vulnerabilidad al que están expuestos una gran cantidad de pibes y de pibas, como ocurrió en Cromañón, que funcionó en cierto sentido como una especie de velo que caía delante de los ojos. Al mismo tiempo, ese hecho puede ser capitalizado para ocultar eso mismo, es decir, para pensar que la culpa la tienen esos muchachos que son unos vagos, que la culpa la tienen esas muchachas que con tal de divertirse no reparan en llevar a sus pibes y ponerlos en una "guardería" precaria, que la culpa la tienen los padres que no cuidan a sus hijos o que la culpa la tienen algunos funcionarios del Estado, ignorando que son funcionarios porque son funcionales al sistema. Cuando suceden estos accidentes no es que el sistema falle sino que triunfa, porque se trata de un sistema que funciona en base a la marginación y al descarte de grandes sectores de la población.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;–Pero las víctimas no son solamente los que el sistema considera prescindibles.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Eso es más escandaloso todavía, muestra que fue tal la codicia, fue tal la desesperación por acumular que los sectores más acomodados no repararon en los estragos que estaban generando y que hoy les impiden criar a sus propios hijos con tranquilidad. Ahí está Axel Blumberg, una especie de ángel que fue víctima de su éxito. Cuando uno ve los muchachos de clase media acomodada que quedan capturados por la droga, incluso aquellos superexitosos, como Juan Castro, queda claro que el sistema casi no hace diferencias de clase.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;–Se suele hablar, para explicar ciertas conductas autodestructivas, de la declinación de los lugares de autoridad: el padre, el Estado, la escuela....&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo sería muy prudente en suscribir un concepto de este tipo, lo que ha dado en llamarse la sociedad sin padre, porque la ausencia de autoridad convive con la presencia de una autoridad prepotente y tiránica. La escuela se debilitó pero los imperativos neoliberales de éxito, de rendimiento, de productividad, se mantienen. Es una sociedad sin padre en la cual el mercado tiene un poder irrestricto. El mercado funciona no como un padre sino como un dios, casi como un padre divino.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;–¿Cómo llegan los valores del neoliberalismo, del mercado, a encarnarse en la subjetividad de los jóvenes?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Este es un sistema que tiene un proyecto de muerte, de exclusión y de descarte de grandes sectores de la población y ofrece una serie de representaciones que son tomadas por los propios adolescentes, al estilo de quien dice "Ma sí, matate", y el otro captura eso y se mata. O "mátense entre ustedes", y se matan entre ellos. Son representaciones violentas, autoagresivas o heteroagresivas, y para organizarse es necesario identificarse, tomar esas representaciones y hacerlas propias. Lo desesperante es ver cómo los jóvenes se matan entre ellos, cómo triunfa el sistema cuando los pobres ejercen la violencia entre ellos mismos y se borra el límite entre víctimas y victimarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Acción &lt;/span&gt;974, segunda quincena de marzo de 2007&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-1941568806060875982?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/1941568806060875982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/adolescentes-en-riesgo-son-las.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1941568806060875982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/1941568806060875982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2009/02/adolescentes-en-riesgo-son-las.html' title='La vida breve'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f4Mg92w_ZpQ/Sc1Mwz4eYqI/AAAAAAAAACM/8USBedUMoMc/s72-c/croma%C3%B1on.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3672759947137148029.post-5567244845275670015</id><published>2006-08-01T09:06:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T12:33:26.920-07:00</updated><title type='text'>Patología de mercado</title><content type='html'>Psicofármacos y niños, niños y psicofármacos, no son palabras que suenen bien juntas, y la conjunción hace algo de ruido en oídos acostumbrados a considerar a la infancia como un territorio luminoso, de tiempos lentos, libertades y juegos. Pero cambios en la cultura, en la educación y en las formas de entender y ejercer la medicina, además de intereses económicos, entre otros innumerables factores, están revirtiendo esta situación.&lt;br /&gt;Niños y psicofármacos, en efecto, aparecen cada vez más asociados en ciertos discursos científicos, en las voces de algunos padres, en artículos periodísticos y, sobre todo, en las agendas de marketing de los grandes laboratorios farmacéuticos. &lt;span id="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En nuestro país el aumento de venta de psicofármacos para niños es muy intenso y se encuentra liderado por el metilfenidato, cuyo consumo se ha cuadruplicado entre 1994 y 1999", señala en su libro Fantasmas y Pastillas el psicoanalista Juan Vasen (*), uno de los profesionales que, preocupados por este problema, elevaron al ministerio de Salud una carta abierta donde alertan sobre los riesgos de administrar estos medicamentos "como solución mágica frente a las dificultades escolares". La venta de metilfenidato pasó de 10.700 unidades de 30 comprimidos a 39.000 en 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la consultora IMS, entre enero y septiembre de 2005 se vendieron en la Argentina 74.514 cajas de metilfenidato, lo que representaría, para todo el año, 99.352 cajas (es decir, un 900% más que las vendidos en 1994). Se trata de una droga cuya inocuidad está, cuanto menos, en discusión: es un estimulante, derivado de la anfetamina, cuyo volumen de ventas, sobre todo en los Estados Unidos, constituye, según la revista inglesa New Scientist, "uno de los fenómenos farmacéuticos más extraordinarios de nuestro tiempo". Más del 9% de los niños estadounidenses están medicados con esta droga. Aunque los laboratorios insisten en su inocuidad, la DEA (Drug Enforcement Administration), por citar solo un ejemplo, considera al metilfenidato como una sustancia de "alto potencial para el abuso", y la coloca en la misma lista de riesgo que la cocaína o las anfetaminas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La FDA (Food and Drug Administration) registró, entre 1999 y 2003, 25 de casos de muerte súbita por uso de metilfenidato y anfetaminas, 19 de ellos en menores de 18 años. Por ese motivo, el Comité de Seguridad de Medicamentos de ese organismo recomendó incluir en los prospectos de este fármaco una advertencia de recuadro negro, que indica que su uso conlleva riesgo de muerte.&lt;br /&gt;Según Pedro Kestelman, médico principal de Salud Mental del Hospital Garrahan, "en los suburbios del norte de nuestra ciudad hay colegios que tienen hasta un 30 por ciento de chicos medicados con psicoestimulantes".&lt;br /&gt;El profesional destaca la clara asociación entre el uso de estos medicamentos (cuyos precios llegan hasta los 350 pesos) y el nivel socioeconómico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diagnóstico responsable de este fenómeno es el llamado Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH o ADD, sus siglas en inglés), un rótulo que, cada vez con más frecuencia, es colocado a millones de chicos en todo el mundo, a pesar de que su carácter de "enfermedad", así como las formas de diagnóstico y tratamiento, son motivo de frecuentes polémicas. "El TDAH forma parte de un grupo de síndromes que se encuentran bajo sospecha por parte de la ciencia –sostiene una investigación de la Universidad de Lausanne, Suiza– ya que dependen en gran medida de la imagen deseada que se tiene del niño y del umbral de tolerancia de educadores, padres y maestros".&lt;br /&gt;Pero incluso en los Estados Unidos, cuya psiquiatría es la "descubridora" –o, si se prefiere, la "inventora"– del TDAH, hay profesionales, como el médico Lawrence Diller, para quienes "el TDAH es un fraude", y lo repiten en libros y revistas, mientras los laboratorios despliegan campañas multimillonarias de seducción de padres que, en general, tienen poca paciencia y una gran necesidad de soluciones tan fáciles, rápidas y engañosas como el fast food.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país, los 150 profesionales que suscribieron la carta abierta al ministerio de Salud (Beatriz Janin (*), Sara Slapak, Silvia Bleichmar; Ricardo Rodulfo, Emiliano Galende, José Kremenchuzky, entre otros) advierten que "los niños son medicados desde edades muy tempranas, con una medicación que no cura", debido "a una concepción reduccionista de las problemáticas psicopatológicas. Se hacen diagnósticos y hasta se postulan nuevos cuadros a partir de observaciones y de agrupaciones arbitrarias de rasgos, a menudo basadas en nociones antiguas y confusas. Es el caso del llamado síndrome de déficit de atención con y sin hiperactividad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, el psiquiatra Claudio Michanie, jefe de la sección Niños y Adolescentes del Departamento de Psiquiatría del Cemic, considera que el TDAH es "uno de los problemas más comunes de la infancia", porque "lo padece aproximadamente el 5% de la población infantil, según estimaciones conservadoras, y es tres veces más frecuente en los varones que en las niñas". Se trata, según dice el profesional en un trabajo publicado en la revista de la Fundación TDAH, de "una patología de base biológica que se expresa, principalmente, a través de manifestaciones conductuales, con tres características principales: inatención, impulsividad e hiperactividad". Como muchos otros neurólogos y psiquiatras, Michanie sostiene no solo que la medicación es conveniente, sino que debería usarse más. En el diario La Nación, aseguró que en nuestro país hay "entre 15.000 y 20.000 chicos en tratamiento. Si nos guiamos por la prevalencia, que alcanza el 5%, debería medicarse a 500.000 chicos".&lt;br /&gt;Dado que el TDAH carece de indicadores biológicos que puedan ser detectados a través de algún tipo de estudio o análisis, el diagnóstico es "eminentemente clínico y requiere de un profesional idóneo que sepa hacer las preguntas pertinentes de manera de poder obtener información relevante", tal como explica Michanie. Estas preguntas han sido estandarizadas en cuestionarios que suelen ser administrados a padres y docentes, y el "puntaje" obtenido en función de las respuestas es determinante para catalogar a un niño como TDAH. Y están basadas en el Manual diagnóstico y estadístico de enfermedades mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (conocido como DSM IV).&lt;br /&gt;Según el manual y la escala de puntaje de síntomas, los niños TDAH cumplen, entre otras, las siguientes condiciones: "frecuentemente tienen dificultades en organizar sus tareas y actividades; frecuentemente son distraídos por estímulos irrelevantes; frecuentemente corren y/o trepan en exceso en situaciones en las que es inapropiado hacerlo; frecuentemente comienzan a contestar o hablar antes de que la pregunta se haya completado; frecuentemente interrumpen o se entrometen en las actividades de otros; frecuentemente hablan en exceso".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntas con trampa&lt;br /&gt;Además de ser ambiguos (¿Qué es "en exceso"? ¿Qué es "frecuentemente" ¿Cuándo debería hablar un niño? ¿Cuánto debería hablar un niño? ¿Hasta dónde podría correr o saltar para no cometer excesos?), los criterios de evaluación remiten en general, más que al sufrimiento del niño, al grado de molestia que sus "síntomas" provocan en otros, obviamente adultos, encargados además de transmitir al médico la información, cuando es muy probable que ellos mismos, como padres o maestros, estén implicados –y tengan alguna responsabilidad- en el complejo entramado de relaciones en el que se desarrollan el niño y su inatención o su hiperactividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo, insiste la carta al ministerio de Salud, "se banaliza tanto el modo de diagnosticar como el recurso de la medicación. En el límite, cualquier niño, por el mero hecho de ser niño y por tanto inquieto, explorador y movedizo, se vuelve sospechoso de padecer un déficit de atención". Pero también puede ocurrir lo contrario: que la medicación enmascare síntomas que, en realidad, responden a patologías más graves. "Nos hemos encontrado –continúa el documento– con niños en los que se diagnostica TDAH cuando presentan cuadros psicóticos, otros que están en proceso de duelo o han sufrido cambios sucesivos (adopciones, migraciones, etcétera); es habitual también este diagnóstico en niños que han sido víctimas de episodios de violencia, abuso sexual incluido". En estos casos, la medicación tiende a "acallar los síntomas, sin preguntarse qué es lo que los determina ni en qué contexto se dan".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Docentes y padres han denunciado que en escuelas del Gran Buenos Aires les fueron entregados de un modo más o menos misterioso copias de tests para el diagnóstico de TDAH, lo que llevó a la dirección de Psicología y Asistencia Social Escolar bonaerense a emitir una circular donde se califica como negativa "la difusión y/o aplicación de cuestionarios que impliquen la detección de niños con supuesto Síndrome de Déficit Atencional". También la directora de escuelas de la provincia, Adriana Puiggros, declaró su intención de "combatir este diagnóstico fácil". En tanto, los diputados María Ríos, Ariel Basteiro, Eduardo Macaluse, Héctor Polino y Jorge Rivas, entre otros, presentaron un pedido de informes al ministerio de Salud donde preguntan si "es de su conocimiento la existencia de planillas diagnósticas que son cumplimentadas por personal docente a pedido médico, proporcionadas en algunos casos por los mismos laboratorios productores de especialidades farmacéuticas para el tratamiento de TDAH". Hasta ahora, el ministerio no ha respondido estas preguntas ni estuvo en condiciones de brindar, ante la solicitud de Acción, ningún dato sobre la venta de psicoestimulantes para niños.&lt;br /&gt;Los laboratorios niegan cualquier relación con estos cuestionarios y aseguran que solo realizan acciones promocionales en el cuerpo médico. Sin embargo, en los sitios web de muchos de los medicamentos usados para tratar el TDAH se reproducen guías para padres y maestros, además de los mismos cuestionarios que fueron encontrados en las escuelas. Y entre los vínculos recomendados, están los sitios de algunas de las organizaciones sin fines de lucro que se dedican a investigar y difundir la problemática del TDAH.&lt;br /&gt;Al parecer, estos vínculos no son solo virtuales. En los Estados Unidos, cuenta Vasen en el libro Fantasmas y Pastillas, una organización sin fines de lucro, llamada Children and Adults with Attention-Defficit/Hiperactivity Dissorder Association pugnó por clasificar al TDAH como "discapacidad". "Los objetivos eran la recepción de subvenciones (para tratamientos y compras de medicamentos) de nada menos que quince millones de estadounidenses. Pero ciertos inconvenientes surgieron al detectarse que los laboratorios productores de metilfenidato donaron casi 900.000 dólares a la asociación en cuestión".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema no es que se medique, sino que se medique indiscriminadamente y que solamente se medique. Los fármacos alivian los síntomas, pero no dicen nada sobre sus causas.&lt;br /&gt;En palabras de Vasen, "es inaceptable una conducta terapéutica exclusivamente farmacológica, no hay ninguna situación que se resuelva exclusivamente con un enfoque farmacológico".&lt;br /&gt;Barbara Ingersoll, autora de un célebre libro sobre el TDAH, Tu hijo hiperactivo, publicado a fines de los 80, señala que, dado que las dificultades del estos niños son causadas por disfunciones físicas del cerebro, no tiene mucho sentido recurrir a métodos psicológicos para aliviarlas. En nuestro país, organizaciones como la Fundación TDAH desaconsejan explícitamente el recurso a las "terapias interpretativas" (psicoanálisis) y sostienen que "el tratamiento que ha demostrado una mayor respuesta es la medicación estimulante atencional".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pastilla resuelve varios problemas: "organiza el conocimiento" (tal el eslogan de uno de los laboratorios), provoca, en palabras de los investigadores de la Universidad de Lausanne, "un niño más fácil y manejable", resuelve problemas de disciplina en la escuela y ofrece un plus de motivación química cuando los contenidos escolares, o las formas de enseñanza, no logran despertar el interés de los alumnos. Evita a padres y maestros la incómoda tarea de interrogarse sobre sus prácticas y su relación con los chicos, a las obras sociales el costo de tratamientos psicoterapéuticos más prolongados y a los laboratorios, como señala el pediatra Kremenchuzky, les ofrece "una nueva aplicación para un producto que tenía poca salida y ahora se vende en forma masiva". Lo que no queda claro es cuál es el beneficio para el niño: convertida su subjetividad en "conducta", su entusiasmo en "dificultad para esperar", su movimiento en hiperactividad y su angustia en biología, no es escuchado ni tenido en cuenta como un ser humano que tiene algo para decir sobre aquello que le pasa. El niño, supuesta razón de ser de los loables esfuerzos de las investigaciones neurobiológicas y farmacológicas, parece ser, al fin y al cabo, el gran ausente en esta historia.&lt;br /&gt;Revista Acción Nº 959, Primera quincena de agosto de 2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JUAN VASER&lt;br /&gt;"Los medicamentos no enseñan nada"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vivimos en una sociedad que tiene un ritmo ‘cocaínico’, y para muchos es difícil engancharse en los ritmos sociales si no se utilizan algunas sustancias –dice el médico Juan Vasen, especialista en psiquiatría infantil del Hospital infanto-juvenil Carolina Tobar García y autor de Fantasmas y Pastillas, entre otros libros dedicados a explorar, desde una perspectiva crítica y psicoanalítica, la situación de la infancia en las sociedades contemporáneas–. Los chicos llegan a un mundo que funciona bastante rápido, un mundo que a veces no termina de admitir cierta lentitud y cierto proceso subterráneo que se da en la apropiación de ese mundo por parte de los chicos. Es en ese contexto que aparecen niños que están demasiado solicitados por estímulos con los cuales no pueden configurar algo estable que les permita aprehenderlos, organizarlos, hacerlos propios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿Cómo definiría al trastorno por déficit de atención?&lt;br /&gt;–Creo que no es más que un conjunto de síntomas estructurados más o menos lógicamente. Pensar que todo chico que tiene dificultades en la atención padece de TDAH es un abuso. Y la tendencia a sobrediagnosticar es potenciada, además, porque la tolerancia en las escuelas, que es de donde parten en general los diagnósticos, es cada vez menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Si estuviera bien diagnosticado, ¿se podría decir que es una enfermedad y que responde siempre a las mismas causas?&lt;br /&gt;–No. Hay quienes plantean que es un cuadro genético, hereditario, con bases fisiológicas o neurológicas, cosa que me parece muy discutible porque se está poniendo en el plano de la biología una especie de causa última, y en realidad, como humanos estamos hechos de otras cosas además de la biología. Las moléculas que yo contengo en mi cerebro son semejantes a las que tienen otros en sus cerebros, mientras que mis fantasmas, mis dimensiones inconcientes personales, son absolutamente singulares, son irrepetibles. Entonces, hay un abordaje, el farmacológico, que pierde y deja de lado, necesariamente, la singularidad. Esto se potencia cuando el abordaje farmacológico del problema se convierte en el único abordaje, esto ya es prácticamente iatrogénico. A esto llamo yo la medicalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿Ese es el abordaje dominante?&lt;br /&gt;–Sí, responde a un paradigma de época que consiste en la promesa de encontrar una respuesta técnica a problemas complejos. Es muy fascinante, muy seductor, es muy limpio aparentemente, porque uno no se involucra sino que objetiva un problema: ahí está el problema y yo intervengo sobre el problema, yo no tengo problemas. Eso es muy tentador. Además, hay un interés fuerte que sería hipócrita por parte de los laboratorios negar, en generar un mercado del sufrimiento infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿A veces es necesario medicar?&lt;br /&gt;–Hay chicos con los cuales no se puede realizar un abordaje psicoterapéutico si no media una tranquilización. En el abordaje psicoanalítico, el chico tiene que estar al menos en condiciones de jugar, y a veces un chico muy agitado, muy replegado, no está en condiciones de hacerlo. En esos casos, si uno toma al medicamento como parte de un tratamiento que apunta a la producción de subjetividad, eso puede estar indicado transitoriamente. Ahora, si lo que uno pretende es acallar síntomas, entonces estamos haciendo iatrogenia. Y hay otra cuestión que reconoce cualquier psicofarmacólogo: los medicamentos no enseñan nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BEATRIZ JANIN; La exclusión y la angustia&lt;br /&gt;Beatriz Janin es psicóloga y dirige la Carrera de Especialización en Psicoanálisis con Niños de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires. En su libro Niños desatentos e hiperactivos, plantea un enfoque crítico de las teorías dominantes sobre el trastorno de déficit de atención con hiperactividad. "Los medios –asegura– se refieren a este tema como una epidemia, como si de repente hubiera muchísimos chicos hiperactivos y desatentos. Y, casualmente, esto surge a partir de que se arma el síndrome y aparece la medicación. Los mismos chicos de los que antes se decía "son distraídos, son muy inquietos," empezaron a tener categoría de patología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿Qué cambió?&lt;br /&gt;–Una de las cosas que cambió es el tipo de sociedad. La nuestra es una sociedad poco contenedora, los adultos están rebalsados por muchas cosas, están mucho menos tolerantes, los chicos están poco contenidos, y eso los puede llevar a que estallen con más facilidad, o a que se entristezcan con más facilidad y se replieguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En realidad, el sentido común diría que vivimos en una época de tolerancia y de crianzas no represivas.&lt;br /&gt;–Yo tengo la impresión de que se les otorga a los chicos un lugar central y después todo el mundo se desespera de ese lugar que se les otorga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿El problema es fundamentalmente en la escuela?&lt;br /&gt;–También se da en las familias, pero te diría que el 90 por ciento de las consultas son a pedido de la escuela. Es en la escuela donde el chico fracasa, y el fracaso resulta insoportable para los padres, porque es el lugar donde el chico se expone a la mirada social. Lo que molesta tanto es que no cumplen con lo esperado. Y esto tiene que ver con una necesidad de que el chico haga todo y bien, y que rinda. Eso se da en todas las clases sociales: la sociedad se ha vuelto excluyente. La idea es que la gente está como por un borde y se puede caer en cualquier momento. Todos podemos llegar a ser marginales. Si un chico no cumple con los requisitos de la escuela, la sensación es que se va a caer del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿La escuela manda al chico directamente al neurólogo?&lt;br /&gt;–Si lo que aparece es desatención e hiperactividad, la vía va muy directa al neurólogo, o a un psicopedagogo que a su vez envía al neurólogo, y de ahí a la medicación. Y a veces se hace el diagnóstico y se medica en diez minutos. Yo creo que muchos de los chicos que son diagnosticados de esta manera necesitan ayuda, porque están sufriendo y lo muestran como pueden. Pero en vez de detectarse ese sufrimiento, lo que se hace es meterles un cartel. Los chicos muchas veces plantean las cosas en términos de "soy ADD y por eso hago esto así". O te pueden decir "no tomé la pastillita y por eso me porto mal".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– ¿Los médicos no hablan con los chicos?&lt;br /&gt;–Cuando se manejan las cosas con cuestionarios, en general los médicos suelen dirigirse directamente a los padres. Es difícil que alguien se acerque y le pregunte al chico, y le dé tiempo para que entre en confianza y pueda empezar a hablar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="fullpost"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3672759947137148029-5567244845275670015?l=objetofugaz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://objetofugaz.blogspot.com/feeds/5567244845275670015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2006/08/patologia-de-mercado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5567244845275670015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3672759947137148029/posts/default/5567244845275670015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://objetofugaz.blogspot.com/2006/08/patologia-de-mercado.html' title='Patología de mercado'/><author><name>Marina Garber</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07715889768121067667</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
